Viviendo La Salud

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: viviendolasalud@oblivionmedia.net

Ansiedad: ¿qué es? Síntomas de los 4 trastornos más comunes

La ansiedad puede manifestarse como ataques de pánico o como preocupación generalizada, por ejemplo.

 

Con frecuencia el concepto “ansiedad” se asocia a los ataques de pánico propios de las fobias específicas o de la agorafobia, entre otros trastornos; sin embargo, fuera del lenguaje común la ansiedad es un concepto mucho más amplio y polifacético que constituye uno de los principales síntomas de un gran número de problemas psicológicos.

En este artículo vamos a hacer una definición de qué es la ansiedad, cuáles son sus síntomas y qué trastornos de ansiedad son los más relevantes y comunes, según datos aportados por la investigación en el ámbito de la psicología clínica.

¿Qué es la ansiedad? Definición

La ansiedad es un sentimiento desagradable asociado a los nervios, la preocupación y otros síntomas y signos no sólo de tipo psicológico sino también fisiológico: esta respuesta del organismo ante ciertos eventos negativos que se anticipan causa una hiperactivación del sistema nervioso que tiene consecuencias en ambos niveles.

La diferencia principal con el miedo es que éste aparece como reacción a un peligro tangible e inmediato, mientras que la ansiedad se podría definir como una especie de miedo o de preocupación (junto con la preparación fisiológica estereotipada para afrontar la amenaza que se percibe) a una situación mucho más difusa y con frecuencia sólo problemática desde la subjetividad de la persona afectada.

Se trata de un síntoma muy habitual en el área de la psicopatología puesto que tiende a aparecer en una gran cantidad de trastornos y problemas mentales. Así, resulta particularmente conocida la relación entre la ansiedad y la depresión, pero esta respuesta también aparece como consecuencia de múltiples dificultades y estresores.

En los manuales diagnósticos existen categorías específicas para los trastornos de ansiedad. En función del sistema que se emplee pueden ser considerados trastornos de ansiedad la fobia social y otros miedos problemáticos (por ejemplo la agorafobia), la ansiedad por separación (típica en niños pequeños), el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) o el de estrés postraumático.

En relación a los problemas y trastornos de ansiedad es relevante distinguir la ansiedad-estado, que se asocia al estrés, al consumo de sustancias estimulantes y a otras condiciones puntuales, de la ansiedad-rasgo, definida como la predisposición general de un individuo a sufrir este tipo de experiencia (incluyendo los trastornos, que son un tipo de ansiedad-estado).

Síntomas y signos asociados

Los síntomas de ansiedad son de tipo cognitivo, conductual, emocional y fisiológico. En el área de los pensamientos podemos destacar la preocupación intensa y excesiva, que puede ser muy difusa o estar asociada a objetos determinados -como en el caso de las fobias. Además de la preocupación pueden darse miedos específicos, como a la muerte, y problemas para concentrarse, memorizar o llevar a cabo otros procesos cognitivos.

En lo conductual, la ansiedad se manifiesta como evitación de personas, situaciones y lugares que han generado emociones negativas en el pasado, como un incremento de la actividad motora o como cambios en los hábitos de alimentación y de sueño, por ejemplo.

Desde un punto de vista emocional, la ansiedad se relaciona con sentimientos de malestar, inquietud e irritabilidad. Como hemos mencionado con anterioridad, es muy habitual que la ansiedad y la tristeza (con o sin estatus de depresión) se den de forma conjunta.

Entre los síntomas fisiológicos más típicos de la ansiedad encontramos la tensión muscular, la fatiga (relacionada con la rigidez de los músculos, con los problemas para relajarse y dormir y otros factores) y otros signos somáticos como alteraciones del sistema digestivo (diarrea, dolor abdominal, náuseas…), del respiratorio (dificultades para respirar) o del circulatorio; por ejemplo, los ataques de pánico se relacionan con el aumento de la frecuencia cardiaca y con el dolor en el pecho, entre otros síntomas.

4 trastornos de ansiedad comunes

Con tal de ejemplificar las múltiples manifestaciones posibles de este síntoma, a continuación describiremos las principales características de 4 trastornos de ansiedad muy comunes: el trastorno de ansiedad generalizada, la fobia social, el trastorno de angustia (cuyo signo nuclear son los ataques de pánico) y las fobias específicas.

1. Trastorno de ansiedad generalizada

El trastorno de ansiedad generalizada se diagnostica cuando una persona muestra una preocupación intensa y crónica (6 meses o más) por problemas cotidianos junto con síntomas cognitivos y fisiológicos como dificultades de concentración, insomnio (y en consecuencia cansancio) o tensión muscular. La asociación de este trastorno con la depresión es particularmente marcada.

2. Ansiedad social (fobia social)

En la fobia social la ansiedad tiene por objeto la evaluación negativa por parte de otras personas o el miedo a quedar en ridículo en presencia de estas. En consecuencia los síntomas de ansiedad aparecen en situaciones de interacción social.

Cuando la ansiedad social es un rasgo de personalidad muy prominente e interfiere de forma muy significativa en la vida de la persona (por ejemplo causando evitación sistemática de la interacción social) es posible hablar de un trastorno de la personalidad por evitación.

3. Trastorno de angustia (ataques de ansiedad)

Los ataques de ansiedad pueden aparecer de forma puntual, en el contexto de un trastorno fóbico o como parte del trastorno de angustia, que se diagnostica en personas con crisis de pánico recurrentes. Estas se caracterizan por síntomas y signos como taquicardia, hiperventilación, mareos, sensaciones de vértigo y miedo a morir.

El trastorno de pánico puede darse con o sin agorafobia, esto es, un miedo a sufrir crisis de angustia en lugares de los que es difícil escapar que llega a interferir en la vida de la persona.

4. Fobia específica

Las fobias específicas son el trastorno psicológico más común que existe, sobre todo en los niños, y con frecuencia no causan problemas importantes en la vida de quienes las sufren.

Algunos ejemplos de fobias muy comunes son la nictofobia (a la oscuridad), la claustrofobia (miedo a los espacios cerrados), la hemofobia (a la sangre), la acrofobia (a las alturas), la aracnofobia (a las arañas), la cinofobia (a los perros) y la tanatofobia (a la muerte).

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed.). Arlington (Virginia): American Psychiatric Publishing.

  • Bouras, N. & Holt, G. (2007). Psychiatric and Behavioral Disorders in Intellectual and Developmental Disabilities (2nd ed.). Cambridge University Press.

Comentarios