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Médula espinal: qué es, funciones y lesiones asociadas

Revisamos qué es la médula espinal, cuáles son sus funciones y qué síntomas causan sus lesiones.

 

 

La médula espinal es un cordón alargado de aspecto blanquecino formado por tejido nervioso cuya función es la de enviar información en forma de impulsos nerviosos por todo el cuerpo a través de los nervios raquídeos. Se trata de una de las partes más importantes del sistema nervioso, junto con el encéfalo, ya que sin ella no se podrían transmitir las órdenes que envía el cerebro al resto del cuerpo.

Una lesión en la médula espinal puede conllevar déficits más o menos severos en las funciones motoras de quien la sufre dependiendo de la gravedad de la lesión. A continuación detallaremos qué es la medula espinal, cuáles son sus funciones y qué lesiones son típicas en esta parte del sistema nervioso central.

¿Qué es la médula espinal?

La médula espinal es un conjunto de neuronas organizadas en forma de cordón estrecho y largo situado en el interior de la columna vertebral, donde se encuentra protegida dentro del canal vertebral por las meninges al igual que el cerebro. La médula espinal cumple la función de transmitir la información entre el cerebro y el resto del cuerpo.

Esta estructura nerviosa tiene un aspecto cilíndrico y se distribuye a lo largo de la columna vertebral atravesando cada una de las 33 vértebras del cuerpo humano. Está formada por un tejido nervioso que es el resultado de la unión de neuronas, cuyos axones (la prolongación de la célula que permite la unión de unas con otras) pueden llegar a medir un metro de largo.

La médula espinal realiza además dos procesos básicos para el sistema nervioso: la transmisión de información del cuello, el tronco y las extremidades hacia el cerebro (o función aferente) y por otro lado el envío de información del cerebro hacia el resto del cuerpo o función eferente.

La médula espinal es la parte del sistema nervioso que comprende desde el agujero occipital del cráneo (foramen magnus) hasta la última de las vértebras lumbares y mide aproximadamente unos 45 centímetros en varones y 43 en mujeres.

Funciones de esta estructura nerviosa

Entre las funciones de la médula espinal podemos destacar la organización somatosensorial, la organización motora y la del tracto espinocerebelar. A continuación veremos en qué consiste cada una de las principales funciones de esta estructura.

1. Organización somatosensorial

El sistema somatosensorial se compone de receptores por todo el cuerpo encargados de transmitir al cerebro sensaciones como el tacto, la temperatura, la propiocepción y la nocicepción, es decir, la sensación de dolor.

En la vía somatosensorial intervienen principalmente dos tipos de neuronas. Por un lado encontramos la neurona sensorial primaria, que es la que recibe la información en primer lugar y la transmite hacia la neurona secundaria. El  soma de la neurona primaria se encuentra en el nervio espinal y proyectan su axón hacia la médula espinal.

Por otra parte tenemos la neurona sensorial secundaria, que es la célula que recibe la información de la primaria y la envía al cerebro.

2. Organización motora

En esta función destaca el sistema piramidal o vía corticoespinal, que es el conjunto de conexiones que transmiten la información en forma de impulsos nerviosos desde la corteza cerebral hasta las astas anteriores de la médula espinal, donde se conecta la neurona motora superior con la neurona motora inferior. La información que se transmite mediante esta vía es exclusivamente relativa al movimiento.

Un aspecto curioso de este sistema es que los axones de las células motoras se cruzan casi en su totalidad en el bulbo raquídeo, lo que implica que las acciones realizadas por un lado del cuerpo son monitorizadas por el lado opuesto del cerebro.

3. Organización del tracto espinocerebelar

El tracto espinocerebelar es la vía mediante la cual la información propioceptiva, es decir, la relativa al estado y a la posición de los músculos, llega al cerebelo desde todas las otras partes del cuerpo.

Los impulsos nerviosos de este tracto llegan desde los músculos, las articulaciones y las extremidades inferiores en su conjunto hasta el cerebelo e informan sobre el estado de los mismos, sobre su tensión o relajación y sobre si existe dolor alguno u otro tipo de daño muscular. A su vez, el cerebelo envía de nuevo un impulso nervioso para supervisar el movimiento y refinarlo.

Lesiones en la médula y sus consecuencias

Una lesión en la médula espinal puede alterar las funciones motoras del individuo. Los síntomas experimentados por la persona afectada pueden variar en función del tipo de lesión y la gravedad de la misma.

Algunos de los signos típicos de las lesiones en la médula espinal son la parálisis en músculos determinados, la pérdida de sensibilidad en las extremidades o la pérdida del control de los esfínteres. Existen dos causas principales de lesión en la médula espinal: las provocadas por un traumatismo físico y las causadas por enfermedades.

La afectación del movimiento tras una lesión está determinada por la localización del daño a nivel de la médula y de la severidad del mismo La gravedad de la lesión puede ser completa (si toda la sensibilidad y capacidad de movimiento se pierden por debajo del lugar de la lesión) o incompleta, cuando no se han perdido del todo la sensibilidad ni la capacidad para mover el cuerpo por debajo de la zona lesionada.

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