Tipos de drogas depresoras: qué son y 6 ejemplos

Conocemos los principales tipos de drogas depresoras y sus efectos sobre nuestro organismo.
Las principales drogas depresoras son los fármacos depresores, los opiáceos y el alcohol. 

 

Un porcentaje muy elevado de la población consume drogas depresoras, aunque posee muy poca información acerca de ellas. En las siguientes líneas trataremos de explicar qué son las drogas depresoras, cuál es su efecto en el cerebro y cuántos tipos hay. Te sorprenderá saber que el alcohol es una de ellas.

¿Qué son las drogas depresoras?

En primer lugar, enmarcamos las drogas depresoras dentro del grupo de sustancias psicoactivas. Estas sustancias provocan un efecto en el cerebro y la conducta cuando son ingeridas. En el caso de los depresores, el efecto es un decrecimiento psicológico por la afectación al sistema nervioso central (SNC). Provocan un estado de calma y letargo, por lo que con frecuencia son llamados “tranquilizantes”.

Algunas drogas depresoras (como los medicamentos depresores y opiáceos) solo se pueden adquirir tras la prescripción de un médico, normalmente para calmar dolores y problemas de ansiedad. No obstante, algunos consumidores las utilizan para fines lúdicos, motivo por el cual han entrado en el grupo de las drogas legales o legal highs. Esto puede resultar un problema, ya que son de fácil acceso y, en el caso del alcohol, su consumo está muy generalizado.

Otros de los nombres que reciben son ansiolíticos, analgésicos, sedantes o somníferos.

¿Cuál es el efecto de las drogas depresoras?

Como ya hemos señalado, los depresores afectan el sistema nervioso central provocando un efecto de relajación. La causa es el aumento del ácido gamma-aminobutírico (GABA), una sustancia que disminuye la actividad cerebral, provocando un efecto sedante. Siendo así, los principales efectos son los siguientes:

  • Sensación de bienestar.

  • Euforia.

  • Aturdimiento.

  • Somnolencia.

  • Relajación muscular.

  • Pérdida de coordinación motriz.

  • Pérdida de memoria.

  • Disminución de la presión arterial.

  • Respiración lenta.

  • En algunos casos náuseas.

  • En algunos casos dolor de cabeza.

A medida que alguien toma una cantidad más elevada de depresores, su tolerancia será mayor, por lo que necesitará ingerir una dosis superior para lograr efectos terapéuticos. Por otro lado, hay que tener en cuenta la cantidad de la dosis, ya que es posible sufrir una sobredosis. Los efectos de una sobredosis pueden ser parada cardiorrespiratoria, falta de oxígeno en el cerebro y daños temporales e irreversibles en el sistema nervioso central.

La heroína es una droga depresora de la familia de los opiáceos.
 

6 tipos de drogas depresoras

Como podemos ver a continuación, algunas drogas depresoras se utilizan con frecuencia en el ámbito de la medicina, mientras que el alcohol es una de las sustancias más consumidas en todo el mundo, normalmente con fines lúdicos.

Fármacos depresores

En primer lugar hacemos un repaso a los fármacos químicos depresores. También llamados tranquilizantes, calman el dolor de forma indirecta. Los hay de dos tipos.

1. Barbitúricos

Su nombre se debe al ácido barbitúrico, un compuesto orgánico que tiene efectos sedantes sobre el sistema nervioso central. Se utilizan como anticonvulsivos y ansiolíticos. Tienen un alto potencial de adicción, por lo que en la medicina han sido sustituidos por las benzodiacepinas, una sustancia menos peligrosa.

2. Benzodiacepinas

Igual que los barbitúricos, las benzodiacepinas, tales como el Diazepam o Valium, se utilizan para tratar la ansiedad o el insomnio, así como en ciertos procedimientos como una endoscopia. Se administra por vía oral y, en menor medida, por vía intravenosa. No tienen un potencial de adicción tan alto como los barbitúricos, pero como cualquier droga depresora, una sobredosis puede causar una parada respiratoria y la muerte.

Opiáceos

Definimos como opiáceos las sustancias derivadas del opio, una mezcla que se extrae del bulbo de determinadas plantas. Como el resto de droga depresoras, provoca un efecto sobre el sistema nervioso central, calmando el dolor, aumentando la sensación de calor corporal y reduciendo el umbral de estimulación sexual. Puede generar dependencia y su síndrome de abstinencia aparece entre 8 y 12 horas después de la última dosis.

Con frecuencia se confunden los términos “opiáceo” y “opioide”, pero este último hace alusión a medicamentos que no tienen ninguna relación con el opio.

3. Morfina

Debe su nombre a Morfeo, dios griego de los sueños. Es el opiáceo más conocido y uno de los más utilizados en medicina por su propiedad analgésica, diez veces más potente que el opio crudo. Se utiliza para calmar el dolor asociado a traumatismos o dolores crónicos.

4. Heroína

La heroína, a su vez, es un derivado de la morfina. Sus efectos (más cercanos euforia y sensación de bienestar) son superiores a los de la morfina y actúa con más rapidez en el sistema nervioso. Por lo general, se consume con fines recreativos y genera un grado elevado de dependencia.

5. Codeína

Otra sustancia derivada de la morfina, utilizada tanto para fines médicos como para fines recreativos. Se suele administrar por vía oral y sus efectos son más potentes que los de la morfina. Por otro lado, resulta más adictiva que la heroína, aunque sus efectos son muy similares. En pequeñas dosis se utiliza para calmar la tos o el dolor.

El alcohol es la droga depresora más consumida en el mundo. 

Alcohol

El alcohol es la droga más consumida en el mundo junto con el tabaco. Es cierto que sus efectos depresores no son tan potentes como los de las sustancias antes mencionadas, pero el alto nivel de tolerancia hace que la población lo tome en mayor cantidad. Una sobredosis puede causar problemas en el sistema nervioso y alterar el correcto funcionamiento de algunos órganos del cuerpo. En última instancia, un consumo excesivo puede provocar el coma o la muerte.

Referencias bibliográficas

  • Ibana, Darryl S. Cohen, William E, (1992). Drogas : Estimulantes, depresores, alucinógenos: Efectos físicos y mentales del abuso de las drogas, Controversia. Grupo Editor Latinoamericano.

  • Díez, J. P. (2006). Materiales para la intervención social y educativa ante el consumo de drogas. Club Universitario.

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