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Aceite: qué es, propiedades, beneficios, elaboración y tipos

El aceite vegetal, como el de oliva, el de girasol o el de coco, es muy utilizado en la cocina.

 

El aceite, principalmente de oliva o de girasol, es un pilar fundamental de las cocinas de gran parte de los países del mundo. Es especialmente en la cultura mediterránea donde este más se valora y más se emplea en diversos platos.

El aceite es, además de un elemento indispensable a la hora de cocinar, un producto muy beneficioso para el organismo, cuyas propiedades se conocen desde hace siglos.

En este artículo describiremos qué es el aceite, cuáles son sus propiedades y beneficios y qué tipos hay. Nos centraremos en particular en el aceite de oliva, el más saludable de todos los aceites que existen y un verdadero superalimento.

¿Qué es el aceite?

Aunque en la antigüedad se consideraba aceite solamente al producto derivado de la aceituna o el sésamo, actualmente se emplea esa nomenclatura para designar todo tipo de sustancias de origen animal o vegetal indisolubles en agua.

Los orígenes del aceite se atribuyen a la civilización egipcia, donde el aceite más utilizado era el de sésamo. Este producto se utilizaba tanto por sus propiedades gastronómicas como por sus beneficios para la salud, como remedio natural para todo tipo de afectaciones en el organismo.

Existe constancia histórica de que los romanos y griegos clásicos utilizaban de manera habitual el aceite de oliva con los mismos fines que en Egipto, aprovechando la cantidad de olivos que existen en esa zona del Mediterráneo. El aceite en esa época también se utilizaba con fines religiosos, supersticiosos y para el alumbrado de las casas.

Existe una gran variedad de tipos de aceite, tanto de origen animal como mineral y vegetal. En este artículo nos centraremos en los de tipo animal y vegetal. Los más comunes son el aceite de oliva, el de girasol, el de palma, el de coco, el de menta y el de sésamo.

Propiedades y beneficios

El aceite tiene una gran cantidad de beneficios para la salud. Principalmente nos centraremos en el aceite de oliva para detallar sus beneficios, aunque otros aceites como el de sésamo, el de coco o el de menta también son reseñables.

Entre las propiedades del aceite de oliva podemos encontrar que favorece la digestión y beneficia a la hora de adelgazar si lo tomamos en ayunas, es antioxidante, previene determinadas enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, favorece el tránsito intestinal y la circulación sanguínea, fortalece el sistema inmunitario y reduce el colesterol.

¿Cómo se elabora?

La elaboración clásica del aceite es la que se ha llevado a cabo durante siglos con el aceite de oliva. Otros tipos de aceite, como el de sésamo o el de girasol, se elaboran de forma parecida.

Para la elaboración del aceite de oliva se transporta el producto en unas instalaciones llamadas almazaras, que es donde se hace la reconversión a aceite. Estas zonas de transformación contienen naves donde en primer lugar se realiza el limpiado de las aceitunas, separando la aceituna de cualquier impureza, ramas, hojas u otros elementos que pueda tener.

A continuación se trituran las aceitunas y se separa el aceite del resto de la pasta, se cuela y se conserva el aceite aparte. Este aceite resultante es el de mayor calidad y el más caro del mercado. Una vez obtenido el aceite se embotella y se comercializa.

Tipos de aceite

Existe una gran variedad de tipos de aceite que podemos clasificar dependiendo del origen que este tenga. En general podemos distinguir entre los aceites vegetales y los de origen animal.

Aceites vegetales

Los aceites vegetales son los que más se utilizan en la actualidad, tanto con fines gastronómicos como por sus propiedades medicinales.

Entre los aceites vegetales que existen podemos encontrar el aceite de sésamo, el aceite de coco, el aceite de menta y el de girasol.

Aceites de origen animal

Los aceites de origen animal son menos frecuentes que los vegetales en la actualidad, aunque en épocas pasadas se emplearan a menudo tanto para cocinar como para curar enfermedades. Algunos ejemplos de estos aceites de origen animal son los aceites de ballena, de foca o de hígado de bacalao.

Este último aceite, el de hígado de bacalao, fue utilizado durante años como suplemento nutricional para niños o bien aquellas personas que tenían algún tipo de déficit nutricional en su dieta. Sus aportes nutricionales se pueden resumir en el gran nivel de ácidos grasos Omega-3 que contiene, así como de vitamina A y vitamina D.

Referencias bibliográficas:

  • Besnarda, G. & Bervillé, A. (2000). Multiple origins for Mediterranean olive (Olea europaea L. ssp. europaea) based upon mitochondrial DNA polymorphisms. Comptes Rendus de l'Académie des Sciences—Series III—Sciences de la Vie, 323(2): 173–181.

  • Leech, J. (2017). 11 proven benefits of olive oil. Healthline. Recuperado de www.healthline.com

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