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El alimento que puedes desayunar cada día (y que no engorda)

Tal vez te sorprendas cuando descubras cuál es el mejor alimento para desayunar todos los días...

 

Ante la pregunta de cuál es el desayuno más saludable del que podemos disfrutar, muchas personas dudan sobre qué responder Algunas dicen que para mantener la línea debemos ingerir pocos alimentos, mientras que otras invierten tiempo y dedicación en elaborar un desayuno abundante, semejante a las comidas de mediodía.

Pero existe un alimento que puede ser incluido en todos los desayunos debido a su alto valor nutricional y su versatilidad en la elaboración. En el siguiente artículo os mostraremos cuál es ese alimento tan saludable y os proporcionaremos opciones de recetas para que podáis variar y disfrutar de la primera comida del día.

Los hábitos de desayuno más negativos y extendidos

Existe el mito de que comer poco es sinónimo de no engordar, pero en el caso del desayuno esta norma parece que se cumpla de modo inverso. Desayunar poco sólo nos va a proporcionar consecuencias negativas como falta de energía, fatiga e infinidad de antojos a los que tarde o temprano acabaremos sucumbiendo.

Debido a la desinformación y a la creencia popular, son muchos los individuos que comienzan el día con simple café y un bollo -algo que puede parecer nutricionalmente pobre, pero que resulta excesivo debido a la cantidad de calorías vacías que la bollería industrial nos proporciona.

Nunca debemos olvidar que el desayuno es una de las comidas más importantes del día ya que es la encargada de proporcionarnos la energía suficiente para abordar gran parte de la jornada laboral o de estudio. Además es el momento del día en el que llevamos más horas sin comer, por lo que el organismo está ansioso de recibir alimentos nutritivos.

El alimento perfecto para el desayuno (y que no engorda)

Después de analizar los componentes de varios alimentos y poner en común cuáles son los desayunos más nutritivos y adecuados para mantener la línea sin necesidad de pasar hambre, hemos llegado a la conclusión de que el huevo es uno de los alimentos más completos para consumir en la primera comida del día.

Para muchas personas resultará extraño no añadir algo dulce al desayuno, pero lo cierto es que una pasta, un pedazo de bizcocho o una magdalena no resulta nada positivo para el organismo desde el punto de vista nutricional.

De hecho, la recomendación por parte de los nutricionistas es no exceder las cinco cucharaditas de azúcar al día, y añadir bollería al desayuno cubriría el cupo total diario recomendado.

Es por ello que los desayunos que contienen huevo se consideran los más saludables para el buen mantenimiento del peso. En el caso de estar realizando un dieta para perder peso, es recomendable hacer un mayor uso de la clara que de la yema, ya que esta última contiene más grasas y su consumo excesivo puede aumentar el colesterol.

Propiedades nutricionales del huevo

Las propiedades nutricionales beneficiosas para el organismo del huevo son muchas y muy diversas debido a las dos partes tan diferenciadas que lo forman: la yema y la clara.

Por un lado, la clara es la parte del huevo que menos grasa y más proteínas contiene; de hecho, se considera el único alimento que contiene proteínas sin aportar nada de grasa (por cada 100 gramos de clara obtenemos 12 gramos de proteína).

Por otro lado, la yema es la parte del huevo con mayor valor nutricional. Es de los pocos alimentos que contiene vitamina D, además de aportar grandes cantidades de vitamina B12, tiamina, riboflavina y ácido fólico, esencial para el correcto desarrollo del feto en las mujeres embarazadas. Los carotenoides que también se encuentran en la yema del huevo están relacionados con el funcionamiento de la visión.

El único problema que puede encontrarse en la yema es que tiene un contenido alto en grasas, lo que puede repercutir negativamente  en el nivel de colesterol de las personas que lo consumen de manera habitual. Por ello, utilizar la técnica de las dos partes de clara por una de yema es la mejor opción para incluir el huevo en el desayuno de manera habitual.

Ideas de recetas para un desayuno con huevo

A continuación os mostraremos algunas ideas de desayuno en las que podéis incluir el huevo sin problema, aportando así no solo valor a nivel nutricional, sino también a nivel culinario.

La consistencia y la textura del huevo hacen que pueda ser preparado mediante múltiples cocciones, lo que ofrece una versatilidad de usos muy amplia.

1. Huevos revueltos con pavo y leche de avena

Para la realización de este desayuno tan solo necesitarás una yema de huevo y dos claras. Deberás batirlo todo bien y añadir fiambre de pavo cortado a trocitos. Agrega la mezcla en una sartén caliente y remueve hasta que el huevo quede cuajado.

A continuación emplátalo y acompáñalo con un vaso de leche de avena para conseguir un desayuno completo y equilibrado.

2. Huevo poché con tostada integral y zumo de naranja

Una de las formas más deliciosas de cocinar el huevo es hacerlo al estilo poché, quedando la yema muy jugosa y la clara cuajada. Para hacerlo tan solo has de poner un huevo a hervir en un cazo con agua caliente y esperar unos 3 minutos antes de retirarlo del fuego.

Ponlo dentro de un vaso pequeño y rompe la cáscara por la parte superior para evitar que se derrame. Moja la tostada de pan integral con el huevo y acompáñalo con un zumo de naranja natural.

3. Crepes de huevo con cacao desgrasado

Para los amantes del dulce que no puedan imaginar un desayuno sin este rico sabor, os proponemos la receta perfecta para combinar los beneficios del huevo y del chocolate sin atentar contra nuestra línea. Elaborar crepes es la opción perfecta ya que gracias a su sabor neutro pueden ser acompañados por infinidad de alimentos.

Para realizar los crepes necesitas 1 huevo entero, 50 gramos de harina, 125 mililitros de leche y una pizca de sal. Bate la mezcla y añádela en pequeñas dosis en una sartén previamente engrasada y caliente.

Una vez estén hechos, puedes agregar una salsa de chocolate desgrasado que habremos elaborado mezclando dos cucharadas de chocolate con una pizca de leche y un toque de sacarina al gusto.

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