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Stevia: las propiedades y beneficios de este edulcorante natural

Se dice que la stevia ayuda a adelgazar y a combatir la diabetes... ¿Hay algo de cierto en esto?

Se dice que los edulcorantes con stevia no sólo son menos perjudiciales para el organismo que el azúcar, sino incluso que resultan saludables, que pueden ayudar a adelgazar e incluso que curan la diabetes mellitus.

En este artículo analizaremos las verdaderas propiedades de los edulcorantes con stevia y de la planta de la que se obtiene el esteviol, producto al que se asocia el sabor dulce, con el objetivo de desmentir ciertos mitos que se han vuelto muy populares.

¿Qué es la Stevia?

La Stevia rebaudiana es una planta de la familia de las asteráceas. Otras especies que también pertenecen a este género son la margarita, la dalia, el senecio, la ambrosia y la achicoria o escarola.

Se trata de una especie originaria de Sudamérica y en concreto de sus regiones tropicales, puesto que se desarrolla mejor en entornos húmedos, si bien las variantes silvestres se localizan en hábitats semiáridos.

En Paraguay y en Brasil las hojas de Stevia han sido utilizadas desde hace más de un milenio. Los guaraníes, nativos de estos dos países, llaman a la stevia “ka’a he’e”; este término se puede traducir de forma aproximada como “hierba dulce” y se pronuncia “caá jeé”.

Tradicionalmente esta cultura ha empleado la stevia sobre todo como edulcorante para infusiones de yerba mate, característica de esta parte del continente, pero también como producto medicinal. Más adelante repasaremos los usos principales de la Stevia.

Recorrido histórico: del ka’a he’e a la Stevia rebaudiana

Con la llegada de los españoles a América, el “ka’a he’e” fue investigado por primera vez en base a los preceptos propios de la "ciencia" europea de la época. En esta época se introdujo el nombre “Stevia” en honor al botánico Pedro Jaime Esteve, que fue quien se ocupó de dicho estudio.

No obstante, la planta continuó siendo utilizada casi exclusivamente por los nativos hasta finales del siglo XIX, cuando los científicos Moisés Santiago Bertoni y Ovidio Rebaudi la estudiaron por su llamativa dulzura. Fue de Rebaudi de quien el nombre “Stevia rebaudiana” obtuvo su segundo componente.

En el año 1931 los químicos franceses Bridel y Lavielle publicaron los resultados de una investigación sobre la Stevia rebaudiana. Estos científicos consiguieron identificar los dos compuestos químicos que explican los efectos edulcorantes del extracto, y los bautizaron como “esteviósidos” y “rebaudiósidos”.

No fue hasta la década de 1960 que la Stevia se extendió al resto del mundo, incluyendo países como Estados Unidos, Francia, China y Japón. Esta tardanza se explica por las dificultades que acarrea el cultivo de la planta en entornos diferentes de los que le son propios.

Su uso en productos edulcorantes

En los últimos años se ha vuelto muy popular la utilización del extracto de Stevia rebaudiana como edulcorante natural, y por tanto como sustituto del azúcar. Incluso se ha llegado a afirmar que la stevia puede curar la diabetes o prevenir su aparición; este tipo de planteamientos no tienen base científica alguna.

Esta aplicación de la stevia está muy extendida en Japón y en Europa, si bien en Estados Unidos los organismos públicos han desincentivado el consumo de Stevia, sobre todo como aditivo.

En concreto, la United States Food and Drug Administration o FDA, una agencia encargada de la promoción de la salud pública, prohibió la comercialización de la Stevia en los años 90. Más recientemente la FDA ha especificado que los productos con Stevia muy pura son seguros, pero esto no se aplica a todas las variantes que encontramos en el mercado.

Esto se asocia con las revisiones de la evidencia científica llevadas a cabo por la Organización Mundial de la Salud (Benford et al., 2006) concluyó que, en sí mismos, los componentes activos que proporcionan a la stevia su característico sabor dulce no son perjudiciales para la salud.

No obstante, los productos que se comercializan como “Stevia” tienden a estar muy procesados, lo cual puede anular los pretendidos efectos saludables de esta planta e incluso causar repercusiones negativas en el organismo, en función del resto de compuestos que contengan. Veamos en qué se concretan estos riesgos.

Las verdaderas propiedades de esta planta

Desde la década de 1980 la Stevia ha sido muy popular como edulcorante natural y sustituto del azúcar (de forma similar a la sacarina), sobre todo en Japón. Se han comercializado múltiples productos que contienen extractos de esta planta, como refrescos y alimentos de los que se ha dicho que tienen propiedades adelgazantes.

Los productos que se fabrican con esta planta contienen principalmente glucósidos de esteviol, uno de los compuestos que convierten a esta planta en un endulzador. Estos edulcorantes artificiales fabricados a partir de la stevia combinan dichos químicos con otros que también tienen propiedades endulzadoras.

Así, por ejemplo, es habitual que se les añada maltodextrina, que aumenta notablemente los niveles sanguíneos de glucosa, lo cual convierte al producto resultante en contraindicado para casos de diabetes. Otros componentes típicos tienen un alto contenido calórico, de manera que no sólo no serían buenos para adelgazar sino que provocan el efecto opuesto.

De modo similar, los productos con extracto de stevia pueden contener ácido sórbico y sorbato potásico, que causa reacciones dermatológicas con cierta frecuencia, así como eritritol, un alcohol que actúa como laxante; este último efecto puede arrojar algo de luz sobre la idea de que la stevia ayuda a perder peso.

Por otro lado, y si bien el esteviol no parece ser perjudicial para la salud, la Stevia rebaudiana está compuesta por muchos otros productos químicos; algunos de ellos sí pueden resultar dañinos si se consumen en exceso. Por ejemplo, se cree que ciertos componentes podrían incrementar el riesgo de infertilidad.

A causa de todos estos hechos, conviene ejercer una gran precaución e informarse en profundidad antes de consumir edulcorantes y suplementos comercializados como “Stevia”: podrían contener cantidades elevadas de los compuestos más perjudiciales de la planta, así como otros químicos que anularían los supuestos beneficios de estos sustitutos del azúcar.

Referencias bibliográficas:

  • Benford, D. J.; DiNovi, M.; Schlatter, J. (2006). Safety Evaluation of Certain Food Additives: Steviol Glycosides. WHO Food Additives Series. World Health Organization Joint FAO/WHO Expert Committee on Food Additives (JECFA), 54: 140.

  • Bertoni, M. S. (1899). EI Kaa‐Hee (Eupatorium rebaudianum, species Novas). Revista de Agronomia de l'Assomption, 1: 35.

  • Bridel, M. & Lavielle, R. (1931). Sur le principe sucre des feuilles de kaa-he-e (stevia rebaudiana B). Comptes rendus de l'Académie des sciences (Parts 192): 1123–5.

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