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Aneurisma: qué es, definición, causa, síntomas y tratamiento

Revisamos qué es un aneurisma y qué tipos hay, como el aneurisma cerebral y el aórtico abdominal.

 

Un aneurisma es la dilatación de un vaso sanguíneo como consecuencia de la debilidad de la pared del vaso. Los aneurismas arteriales son los más conocidos, pero este fenómeno puede producirse en múltiples partes del cuerpo, con distintos efectos según su localización y sus características.

Los aneurismas son afectaciones que pueden acarrear graves problemas para la salud cardiovascular de la persona. A continuación detallaremos qué es un aneurisma y cuáles son sus causas, sus síntomas y su tratamiento.

¿Qué es un aneurisma? Definición del término

Un aneurisma es una dilatación o protuberancia llena de sangre que se forma en las paredes de un vaso sanguíneo o de una arteria. Esta afectación puede darse tanto en venas como en arterias pero las más comunes tienen lugar en vasos sanguíneos situados en la base del cerebro como la arteria aorta, los vasos cerebrales en general y las arterias poplítea, mesentérica y esplénica.

Cuanto mayor es el tamaño del aneurisma más grande es el riesgo de que esta se rompa, ocasionando hemorragias graves en la región donde se localice y en estados graves o avanzados de la afectación puede llegar a ocasionar la muerte.

Causas y factores de riesgo principales

A pesar de que se desconocen las causas que originan los aneurismas, generalmente se considera que uno de los posibles orígenes de esta dolencia puede ser un mal funcionamiento de la pared del vaso, una degeneración, una lesión o bien una posible debilidad de la misma.

Otras posibles causas que expliquen la aparición de aneurismas puede ser una elevada presión arterial y también el hecho de padecer de arteriosclerosis o de otros problemas circulatorios similares.

Los hombres suelen presentar aneurismas con más frecuencia que las mujeres. Algunos factores de riesgo a la hora de padecer un aneurisma son la edad (los mayores de 60 tienen más riesgo de presentarlas), una alimentación basada en grasas y colesterol, la diabetes mellitus, la obesidad, la hipertensión arterial, el consumo de tabaco y de alcohol, la deficiencia de cobre, un historial familiar de enfermedades cardiovasculares y el embarazo, que puede aumentar el riesgo de padecer un aneurisma en el bazo.

Tipos (según varios criterios de clasificación)

Podemos clasificar los aneurismas en función del tipo de afectación en el vaso sanguíneo, de la morfología y de la localización.

Según la afectación del vaso sanguíneo

Podemos establecer la clasificación en este apartado a partir de la diferenciación entre los “verdaderos aneurismas” y los “falsos aneurismas”.

Un aneurisma verdadero es aquél que afecta a las tres capas de la pared de la arteria (íntima, media y adventicia), mientras que un falso aneurisma o pseudoaneurisma ocurre cuando una cantidad de sangre se desprende de un vaso y se desplaza hacia un compartimento fibroso externo.

En función de la morfología

Existen distintas maneras en las que puede presentarse un aneurisma dependiendo de la manera como se haya formado. Según esta distinción podemos clasificar los aneurismas en saculares o fusiformes.

Los aneurismas saculares son los que tienen forma esférica y pueden medir entre 5 y 20 centímetros, mientras que los fusiformes son más alargados y sus diámetros en ocasiones alcanzan los 20 centímetros.

Según su localización

Los aneurismas también pueden categorizarse según su localización. Los aneurismas que tienen lugar en la arteria cerebral anterior son los llamados cerebrales o intracraneales.

Los que se desarrollan en corazón suelen localizarse la arteria coronaria o bien en alguna de las paredes ventriculares. Finalmente, los aneurismas también pueden localizarse en las piernas, los riñones, los capilares, el intestino, el bazo y el cerebro.

Síntomas y signos comunes

Los síntomas del aneurisma pueden variar de un paciente a otro así como en función de la localización y de la naturaleza del mismo.

Guiándonos por los órganos a los que pueda afectar, analizaremos los síntomas de los aneurismas cerebral, abdominal y renal.

1. Aneurisma cerebral

Podemos clasificar los síntomas dependiendo de si ha habido rotura en el aneurisma o no.

Aneurisma cerebral roto

Los síntomas que presenta un aneurisma roto suelen incluir dolor de cabeza, pérdida de visión o visión doble, dolor o rigidez en el cuello y dolor detrás de los ojos o por encima de estos.

Aneurisma cerebral no roto

Los síntomas de este tipo de aneurisma son fatiga, pérdida de percepción, pérdida de equilibrio, visión doble y dificultades en el habla.

2. Aneurisma abdominal

El aneurisma abdominal se produce en la arteria aorta abdominal, el conducto que distribuye la sangre desde el corazón hacia el resto del cuerpo. Este tipo de aneurisma es asintomático y solo se puede detectar mediante pruebas médicas.

3. Aneurisma renal

Los síntomas del aneurisma renal son hipertensión, dolor en el costado, hematuria y signos de choque hipovolémico.

Tratamiento de esta alteración

El tratamiento clásico de los aneurismas consiste en la intervención quirúrgica; sin embargo, los avances técnicos en medicina han perfeccionado distintos tipos de tratamientos no invasivos.

Dos técnicas recurrentes para tratar los aneurismas son por un lado el clipaje, consistente en la aplicación de grapas en los casos en los que hay que practicar una craneotomía, y por otro la reparación espinal, que constituye una de las técnicas menos invasivas que se pueden emplear en el tratamiento de los aneurismas.

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