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Apendicitis: síntomas, signos, operación y tratamiento

La inflamación del apéndice (apendicitis) provoca mucho dolor y requiere una operación quirúrgica.

 

La apendicitis es una complicación médica que se caracteriza por un dolor intenso en la parte baja del abdomen que aparece como consecuencia de la inflamación del apéndice. Constituye una de las patologías más recurrentes en las consultas médicas de emergencia y puede afectar tanto a niños como a adultos.

A continuación te explicamos qué es la apendicitis, cuales son sus síntomas y signos y cómo es el dolor que se asocia a esta condición. Así mismo encontrarás información sobre las causas principales y sobre la intervención quirúrgica que debe realizarse en estos casos.

¿Qué es la apendicitis?

La apendicitis es una inflamación del apéndice, que es un pequeño órgano ubicado al lado inferior derecho del abdomen, junto a una parte del intestino grueso. Si este pequeño órgano se bloquea la consecuencia es que se inflama y provoca un dolor intenso.

En el peor de los casos puede pasar que se perfore y que provoque infecciones en el resto de la cavidad abdominal o en los órganos que se encuentran a su alrededor. Generalmente el dolor es de inicio rápido, lo que se conoce como apendicitis aguda.

¿Cómo es el dolor? Signos y síntomas

Los síntomas y signos clásicos de la apendicitis son el dolor epigástrico inicial, es decir, que se siente en la parte media-superior de abdomen, entre el ombligo y las costillas, o bien un dolor periumbilical (a los alrededores del ombligo) que se extiende hasta la fosa iliaca derecha (uno de los huesos que forma la pelvis).

Este dolor está seguido de un cuadro de fiebre, acompañado de pérdida de apetito, náuseas y vómitos, y en algunos casos también se presenta diarrea y disuria (dolor al evacuar u orinar).

Este dolor es muy intenso y se incrementa por cualquier movimiento que la persona realiza, incluso por toser. Como respuesta a este dolor, normalmente se generan contracciones voluntarias o involuntarias del abdomen.

¿Cómo saber si tienes apendicitis?

La forma más habitual y confiable de saberlo es acudir con un médico cirujano de urgencia. Actualmente el diagnóstico depende de la experiencia clínica de estos profesionales.

Por lo general la sintomatología incluye las manifestaciones clínicas típicas, que son las que hemos descrito anteriormente, con lo cual la mayoría de los casos se diagnostican en las primeras 24 horas. No obstante esto puede complicarse si hay alguna variable inesperada.

Especialmente en el caso de los niños, el diagnóstico de apendicitis aguda puede ser confuso, porque según la edad del niño puede ser difícil obtener la historia clínica y también realizar la exploración física.

Además, los síntomas en niños muy pequeños pueden confundirse con otras patologías comunes como una simple diarrea o una infección de las vías urinarias.

¿Por qué da apendicitis? Causas principales

Algunos de los factores que pueden predisponer a una persona para presentar apendicitis son de tipo ambiental y nutricional así como los hábitos de evacuación. Las causas genéticas no están comprobadas pero tampoco se descartan.

Lo que finalmente provoca la apendicitis es la obstrucción del tejido que recubre este pequeño órgano. Dicha obstrucción genera la acumulación de bacterias que se multiplican rápidamente, provocando una infección que hace que el apéndice se inflame y se llene de pus.

Tratamiento y operación

Actualmente la apendicitis aguda es una patología común que en casos excepcionales evoluciona hasta ser un riesgo importante para la vida de quien la presenta. Esto está determinado en gran medida por la rapidez y eficacia tanto del diagnóstico como del tratamiento.

Aunque no es así en todos los casos, el tratamiento suele ser de emergencia y se conoce como apendicectomía por apendicitis aguda. Es una de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes en los servicios médicos de urgencia y consiste en extirpar el apéndice inflamado.

Es una operación abierta que puede ser realizada por una incisión directa en el abdomen (de unos 5 a 10 cm de largo) o bien por incisiones pequeñas, que es la cirugía de recuperación más rápida, pero no es adecuada en todos los casos. Se recomienda solo si el apéndice no ha sido perforado y si la infección no se ha extendido a otros órganos.

De lo contrario, lo más probable es que se necesite una incisión grande que permita lavar la cavidad abdominal. Si además de haberse perforado y extendido la infección se ha provocado un absceso alrededor del apéndice, lo que se hace antes de la cirugía es drenar el absceso por medio de un tubo.

Enfermedades relacionadas: peritonitis y colitis

Si lo que explicamos en el apartado anterior ocurre, es decir, si el apéndice se perfora o se revienta dentro del cuerpo puede causar una infección que se extiende a otros órganos (peritonitis).

Por otro lado, el dolor abdominal intenso también se puede presentar en otros cuadros clínicos. Uno de las más frecuentes, que puede confundirse fácilmente con el dolor de la apendicitis, es la colitis.

La diferencia es que en la colitis el órgano que se inflama no es el apéndice sino el intestino, por lo que sus características clínicas y la terapéutica son muy distintas.

En todo caso, ante cualquier sospecha lo mejor es acudir con un médico que determine un diagnóstico y un tratamiento adecuados en función de los síntomas y los signos del cuadro particular.

Referencias bibliográficas:

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