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Cáncer de piel: tipos, síntomas, causas y tratamiento

Las manchas en la piel pueden ser una señal de alarma de la aparición de un cáncer de piel, como por ejemplo del melanoma.
El cáncer de piel se ha convertido en una de las formas más comunes de cáncer en todo el mundo, llegando a representar hasta el 40% de los casos de cáncer registrados. El aumento a la exposición a los rayos ultravioleta por cuestiones estéticas y la no utilización de protectores solares pueden estar a la base de este fenómeno. 
No obstante, existen otras muchas características que distinguen a las diferentes variedades de esta enfermedad. A lo largo de este artículo hablaremos acerca de qué es el cáncer de piel, tipos, síntomas, causas y tratamientos de este.

¿Qué es el cáncer de piel?

El concepto "cáncer de piel" engloba todo un conjunto de afecciones cutáneas en las que se produce un crecimiento anormal de células patológicas de la piel que tienen la capacidad de expandirse, invadir y diseminarse a otras partes del cuerpo.

Existen diferentes tipos, cada uno de ellos con síntomas y características específicas que les diferencian del resto. Los principales tipos son el cáncer de piel de células escamosas, el de células basales y el melanoma, siendo este último el más conocido de todos.

En la mayoría de los casos (más del 90%) este tipo de cáncer es causado por la exposición a la radiación ultravioleta (UV) del sol. Además, esta exposición ha aumentado considerablemente debido a la disminución del grosor de la capa de ozono; la cual, entre muchas otras cosas, aumentaba la protección ante estos rayos.

Asimismo, otra de las fuentes de exposición a la radiación ultravioleta es la utilización de máquinas y camas de bronceado. El aumento de las modas y tendencias que imponen que una piel bronceada es una piel más bella ha aumentado considerablemente los casos de problemas cutáneos debido a esta sobreexposición a los rayos UV.

Por otra parte, las personas con la piel clara corren un mayor riesgo de desarrollar un cáncer de piel, ya que son más sensibles al efecto nocivo de la radiación ultravioleta, así como aquellas personas con un sistema inmunológico deficiente. Finalmente, entre un 20 y un 30% de los casos de tipo melanoma se desarrollan a partir de lunares preexistentes en la persona.

Algunos de los métodos más efectivos a la hora de prevenir esta enfermedad son la utilización de protección solar y la disminución de la exposición a la radiación ultravioleta. No obstante, todavía no se conoce con exactitud si estas medidas preventivas son igualmente eficaces en todos los tipos de cáncer de piel.

Generalmente, el de células basales y el de células escamosas suelen ser curables y el tratamiento implica la extirpación quirúrgica del tejido cancerígeno, con o sin quimio o radioterapia.. En el caso del melanoma, el tratamiento puede implicar una combinación de cirugía, quimioterapia y radioterapia.

¿Cuáles son los diferentes tipos y sus síntomas?

Por regla general, este cáncer tiende a desarrollarse en áreas de la piel que se encuentran expuestas al sol, como la cara, el cuero cabelludo, el pecho, los brazos o las piernas. Sin embargo, también puede aparecer en otras áreas menos expuestas.

Tal y como se menciona en el punto anterior, existen tres tipos principales de cáncer de piel: el carcinoma de células basales, el cáncer de piel de células escamosas y el melanoma.

1. Carcinoma de células basales

Generalmente el carcinoma de células basales suele aparecer en áreas del cuerpo expuestas al continuamente al sol, como el cuello o la cara.

Los signos o síntomas que revelan un posible carcinoma de este tipo son incluyen la aparición de un pequeño abultamiento en la piel, como un bache, perlado o ceroso, así como una mancha o lesión plana, del mismo color de la piel o en forma de cicatriz marrón.

2. Carcinoma de células escamosas

En el caso del carcinoma de células escamosas, el crecimiento celular se produce mayoritariamente en otras zonas, también expuestas al sol de manera habitual, como la cara, las orejas y las manos.

Este tipo de cáncer de piel es más común en personas con la piel más oscura puede aparecer también en otras zonas que no se encuentran directamente expuestas a la radiación ultravioleta.

El carcinoma de células escamosas puede aparecer como un nódulo firme y rojo, o bien como una lesión plana que se caracteriza por tener una superficie escamosa y costrosa.

3. Melanoma

El melanoma puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, tanto en una zona normal como en un lunar preexistente que se vuelve canceroso.

Este subtipo de la enfermedad aparece con mayor frecuencia en la cara o en el tronco. Sin embargo, en las mujeres también se desarrolla de manera muy habitual en la parte inferior de las piernas.

El melanoma puede afectar a personas de cualquier tono de piel y sus signos y síntomas incluyen:

  • Una gran mancha pardusca con manchas más oscuras.

  • Un lunar que cambia de color, tamaño o que sangra.

  • Aparición de una pequeña lesión con borde irregular y partes que aparecen en rojo y zonas de tono rojizo, azulado, blanco o negro.

  • Lesiones oscuras en las palmas de las manos, las plantas de los pies, los dedos de los pies o las membranas mucosas de la boca, nariz, vagina o ano.

4. Otros tipos

Otras variedades menos comunes de cáncer de piel incluyen:

  • Sarcoma de Kaposi: desarrollo de células cancerígenas en los vasos sanguíneos de la piel.

  • Carcinoma de células de Merkel: aparición de nódulos firmes y brillantes debajo de la piel y los folículos capilares.

  • Carcinoma de glándulas sebáceas: nódulos duros e indoloros que, aunque pueden aparecer en cualquier parte, se suelen desarrollar en el párpado.

Causas y factores de riesgo

El origen del cáncer de piel es un error o mutación en el ADN de las células de la piel. Las mutaciones hacen que las células crezcan sin control y formen una masa de células cancerosas.

La principal causa del daño al ADN en las células de la piel es la exposición a la radiación ultravioleta. Esta se encuentra en los rayos de luz del sol y en las luces utilizadas en las máquinas de bronceado.

Sin embargo, la exposición a los rayos ultravioleta solamente explicaría los cánceres que aparecen en aquellas zonas de la piel expuestas a la luz. Esto indica que, seguramente, existen otros factores que pueden contribuir a aumentar el riesgo de esta enfermedad, como pueden ser algunas sustancias tóxicas o una afección que debilite el sistema inmunológico de la persona.

Factores de riesgo

Existen algunos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer de piel. Estos son:

  • Piel muy pálida o blanca

  • Tendencia a las quemaduras de piel por el sol

  • Excesiva exposición al sol

  • Climas soleados o de gran altura

  • Tener muchas pecas, lunares o lesiones cutáneas precancerosas, como queratosis actínicas

  • Antecedentes personales de esta misma enfermedad

  • Exposición a la radiación o a ciertas sustancias tóxicas

Una de las principales formar de prevenir el cáncer de piel es la utilización de cremas con factor de protección UV. 

¿Existe un tratamiento?

Las diferentes opciones de tratamiento para el cáncer de piel y las lesiones cutáneas precancerosas pueden variar según el tipo de cáncer, el tamaño, la profundidad y la ubicación de las lesiones.

En el caso de ser un carcinoma de pequeño tamaño puede que este no requiere más tratamiento que la extirpación quirúrgica y la eliminación del tejido dañado.

Es posible que se requiera un tratamiento adicional debido a la gravedad o particularidades del cáncer. Estos tratamientos suelen incluir la crioterapia o criocirugía del tejido, en la que el tejido se congela con nitrógeno líquido y se extirpa; la radioterapia o la quimioterapia.

Referencias bibliográficas

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