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Dolor menstrual (dismenorrea): ¿qué es y cómo aliviarlo?

El dolor menstrual, también llamado dismenorrea, puede ser muy intenso pero es posible aliviarlo.

 

Una vez al mes, durante la menstruación, el útero cambia su revestimiento. Este revestimiento atraviesa la pequeña abertura del cuello uterino y se expulsa a través del canal vaginal.

Aunque experimentar dolor durante esta fase del ciclo menstrual es normal, el dolor muy fuerte o excesivo puede ser sinónimo de una afección conocida como dismenorrea. A lo largo de este artículo hablaremos acerca de qué es el dolor menstrual o dismenorrea y cuáles son los síntomas, causas y tratamientos que se le asocian.

¿Qué es el dolor menstrual?

El dolor menstrual, conocido en la práctica clínica como dismenorrea, consiste en la aparición de episodios dolorosos o cólicos durante la menstruación. Este fuerte dolor, que suele ser punzante pero que puede variar según la mujer que lo sufre, suele aparecer en el momento en que se inicia el periodo menstrual y perdura alrededor de tres días.

Las sensaciones de dolor suelen darse en la pelvis o en la parte inferior del abdomen y pueden estar acompañadas de otros síntomas como dolor de espalda, náuseas y vómitos o diarrea.

En la mayoría de casos la menstruación transcurre con unas molestias leves o soportables. Sin embargo, en mujeres con dismenorrea los dolores pueden ser tan intensos que llegan a interferir en la rutina diaria de la persona e incluso a precisar atención médica.

Mientras que los dolores menstruales que padecen las mujeres jóvenes no suelen ser sinónimo de la existencia de un problema mayor (amenorrea primaria), en mujeres adultas pueden ser una señal de un problema subyacente como fibromas uterinos o endometriosis (amenorrea secundaria).

Esta afección, suele ser más frecuente en mujeres que poseen períodos abundantes, irregulares, que comenzaron antes de los 12 años de edad o con un peso corporal bajo. Por otra parte, en aquellas que practican ejercicio regularmente o que han dado a luz a edades tempranas, la dismenorrea suele ser mucho menos común.

Según las estimaciones, la dismenorrea afecta a entre un 20 y un 90% de las mujeres en edad reproductiva, alzándose como el trastorno menstrual más común. En los casos de dismenorrea primaria (es decir, que no existe otra afección que la provoque), el dolor suele remitir con la edad o después de tener un hijo.

Dismenorrea primaria y secundaria

Tal y como hemos mencionado con anterioridad, existen dos variedades diferentes de dismenorrea: primaria y secundaria.

La dismenorrea primaria son los dolores menstruales sin una causa clínica subyacente que los provoque, sino que se deben a eventualidades del propio ciclo menstrual.

En cuanto a la dismenorrea secundaria, este término se utiliza para aquellos diagnósticos de dismenorrea en la que los dolores menstruales son un efecto o síntoma de otra condición clínica o enfermedad. Entre afecciones que pueden provocar dismenorrea secundaria se incluyen:

  • Endometriosis

  • Enfermedad pélvica inflamatoria (EPI)

  • Estenosis o estrechamiento del cuello uterino

  • Aparición de fibromas en la pared interna del útero

Síntomas asociados

El dolor menstrual generalmente se experimenta como un dolor intenso, sordo y punzante que provoca espasmos en la parte inferior del abdomen, justo por encima del hueso pélvico.

Sin embargo, la dismenorrea puede estar acompañada de otros síntomas no tan dolorosos pero igual de molestos. En el caso de que los síntomas empeoren o aparezcan en mujeres mayores de 25 años, es recomendable acudir a la consulta del ginecólogo para descartar una posible afección subyacente. Estos síntomas son:

  • Sensación de dolor en la parte inferior de la espalda y los muslos

  • Náuseas y vómitos

  • Mareos y/o desvanecimientos

  • Diarrea o heces blandas

  • Estreñimiento

  • Hinchazón

  • Migrañas o dolor de cabeza

Causas de este dolor

El dolor menstrual habitual es debido a que, durante la menstruación, el útero experimenta una serie de contracciones que pueden resultar dolorosas y que tienen como objetivo facilitar la expulsión del revestimiento uterino.

No obstante, si la musculatura se contrae en exceso, puede acabar presionando los vasos sanguíneos cercanos, lo que corta durante un breve periodo de tiempo el suministro de oxígeno al útero. Esta falta de oxígeno es la que provoca las fuertes sensaciones de dolor y los calambres.

Este dolor causado por una eventualidad o condición especial en el ciclo menstrual, y que no posee una causa clínica subyacente que lo provoque es el propio de la dismenorrea primaria.

Por lo que respecta a la variedad secundaria de esta afección, tal y como se menciona anteriormente, existen una serie de condiciones clínicas que causan dismenorrea, entre las que se encuentran la endometriosis, la adenomiosis o la estenosis vertical.

Factores de riesgo

Además de las causas directas o indirectas del dolor menstrual o dismenorrea, existen una serie de factores de riesgo que pueden favorecer o potenciar las posibilidades de desarrollar esta afección tan dolorosa.

En concreto, los principales factores de riesgo para la aparición del dolor menstrual son:

  • Ser menor de 30 años

  • Inicio temprano de la pubertad

  • Menorragia o sangrado fuerte durante la menstruación

  • Metrorragia o sangrado irregular

  • Antecedentes familiares de dismenorrea

  • Tabaquismo

¿Cómo aliviar la dismenorrea? Tratamiento

En los casos de dismenorrea el dolor menstrual puede llegar a ser tan intenso que puede resultar necesario recurrir a un tratamiento farmacológico.

Entre los principales fármacos recomendados para aliviar el dolor de regla se encuentran los siguientes.

Analgésicos

Algunos analgésicos de venta libre (incluyendo antiinflamatorios no esteroideos o AINEs como el ibuprofeno o el naproxeno sódico), consumidos en dosis regulares durante la menstruación, pueden aliviar considerablemente el dolor menstrual.

Control anticonceptivo hormonal

Las pastillas anticonceptivas contienen una cantidad determinada de hormonas que previenen la ovulación y reducen la intensidad del dolor menstrual.

Además de en pastillas, este fármaco también puede encontrarse en forma de parches, dispositivos intrauterinos, anillos vaginales, implantes bajo la piel o administrado por vía intravenosa.

Cirugía

En la caso de dismenorrea secundaria, causada por afecciones como la endometriosis o los fibromas, puede que resulte necesario recurrir a la cirugía con el objetivo de corregir los problemas subyacentes.

En casos de dolor sumamente intenso, la extirpación quirúrgica del útero puede ser también una alternativa en el caso de que el resto de tratamientos no funcionen o si la mujer no planea tener hijos.

Referencias bibliográficas:

  • Osayande, A. S. & Mehulic, S. (2014). Diagnosis and initial management of dysmenorrhea. American Family Physician, 89(5): 341–346.

  • Rosenwaks, Z. & Seegar-Jones, G. (1980).Menstrual pain: its origin and pathogenesis. Journal of Reproductive Medicine, 25(4): 207–12.

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