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Escorbuto: qué es, síntomas, prevención y tratamiento

El escorbuto no es habitual en la actualidad pero históricamente ha sido muy común entre marineros.

 

El escorbuto es una enfermedad causada por un déficit de vitamina C en la alimentación. Se trata de una afección prácticamente erradicada de los países ricos que tan solo está presente en países en guerra o en aquellos que se encuentran en vías de desarrollo.

En este artículo vamos a explicar qué es el escorbuto y cuáles son sus síntomas y su tratamiento. Para ello nos basaremos en informaciones aportadas por la Organización Mundial de la Salud y por distintos estudios científicos en torno a esta enfermedad, entre otras fuentes

Escorbuto: ¿qué es? Definición y significado

El escorbuto es una avitaminosis, es decir, una enfermedad producida por una carencia severa de vitaminas (en este caso en concreto, de vitamina C) en la dieta. La vitamina C es esencial en el organismo para la síntesis de colágeno, utilizado para fortalecer huesos y dientes, y su déficit puede ocasionar graves problemas de salud y, en los casos más graves, incluso la muerte.

El escorbuto puede contraerse con tan solo haber llevado un mes sin aportes de vitamina C en la dieta o bien con cantidades muy reducidas de ésta. Del mismo modo es una enfermedad que puede curarse rápidamente a partir de una dieta basada en aportes elevados de vitamina C.

En las sociedades modernas no es frecuente encontrar casos de escorbuto salvo en personas que padezcan algún trastorno mental, que tengan hábitos alimenticios muy pobres, que sean adictas al alcohol o en personas mayores que viven solas.

El escorbuto también puede aparecer en niños que mantengan de forma prolongada una dieta con cantidades bajas o nulas de vitamina C. Este tipo de casos son más habituales en contextos desfavorecidos -no necesariamente en países pobres, sino también en lugares con mucha desigualdad económica.

Historia de la enfermedad de los marineros

Existen evidencias históricas del conocimiento del escorbuto desde épocas muy antiguas. En la prehistoria se usaban infusiones de hierbas para prevenir el escorbuto y existen registros que demuestran que en el Antiguo Egipto también se tenía conocimiento de esta enfermedad.

El nombre del del escorbuto proviene del ácido ascórbico, que es el nombre químico de la vitamina C y a su vez surgió del latín “scorbutus”. El escorbuto fue una enfermedad muy frecuente hasta el siglo XIX, sobre todo en marineros, debido a las dietas basadas en cereales y carne salada y con déficit de fruta fresca y de verduras a los que se veían forzados.

No fue hasta que James Lind, un cirujano escocés de la Marina Británica, descubrió la relación entre el escorbuto y el déficit de vitamina C que esta enfermedad empezó a ser curada en el mundo naval, a partir de su sencilla recomendación de añadir cítricos a la dieta de los marineros.

Síntomas y signos principales

Los seres humanos no podemos elaborar la vitamina C por nosotros mismos; es por eso por lo que es tan importante obtener vitamina C a partir de fuentes externas. Los nutrientes que necesitamos para funcionar adecuadamente pero que tenemos que conseguir a través de la dieta (o de suplementos, en todo caso) son denominados “nutrientes esenciales”.

Los síntomas del escorbuto empiezan a aparecer cuando no se obtienen los niveles necesarios de esta vitamina durante un tiempo prolongado. Los síntomas iniciales del escorbuto son la debilidad, el cansancio y el dolor en las extremidades.

Las síntomas que se manifiestan en fases más avanzadas del escorbuto son: disminución de glóbulos rojos; afectación en las encías, consistente normalmente en hinchazón; hemorragias en las encías y en la nariz;  aparición de manchas en la lengua y puntos de color púrpura en la piel; aflojamiento de los dientes; pérdida de la capacidad de cicatrización y hemorragias tanto internas como en la piel.

Los síntomas del escorbuto en niños incluyen rigidez en las meninges, anorexia, cambios de humor (con agresividad), gastroenteritis, hemorragias múltiples y en los casos más severos, muerte súbita.

En los pacientes adultos en los que el escorbuto no se trata correctamente, la enfermedad puede progresar hasta provocar la muerte por ictericia, convulsiones, infecciones graves o exceso de sangrado.

Prevención de esta enfermedad

El escorbuto puede prevenirse de manera sencilla con tan solo llevar una dieta rica en vitamina C. Son muchos los alimentos que contienen grandes cantidades de este nutriente y que podemos incluir fácilmente en nuestra dieta.

Algunos de estos alimentos son los pimientos, el brócoli, los chiles, las grosellas negras, la guayaba, el kiwi, el perejil, cítricos como los limones, las naranjas, la papaya y las fresas.

Otros vegetales que se consideran eficaces en la prevención de los síntomas del escorbuto son el repollo, la patata, las coles de bruselas y las espinacas.

Tratamiento del escorbuto

El tratamiento del escorbuto hace efecto en muy poco tiempo. Las hemorragias producidas en fases graves de la enfermedad suelen remitir a las 24 horas de la administración del tratamiento; lo mismo sucede como los dolores musculares y óseos. Las alteraciones en las encías suelen curarse en dos o tres días.

Las dosis recomendadas para el tratamiento en adultos son de 100 miligramos de vitamina C de tres a cinco veces al día por vía oral. Una vez se ha llegado a la administración de 4 gramos, la dosis pasan a ser de 100 miligramos al día.

El tratamiento de escorbuto en lactantes y niños pequeños es de 10 a 25 miligramos tres veces al día, combinado con una dieta rica en vitamina C -que, como vemos, es el elemento fundamental en el manejo de esta enfermedad.

Referencias bibliográficas:

  • Hemilä, H. (2012). “A brief history of vitamin C and its deficiency, Scurvy”.
  • Toler, P. D. (2012). “Mankind, the story of all of us”.
  • World Health Organization (2001). "Area of work: nutrition. Progress report 2000”.
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