Viviendo La Salud

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: viviendolasalud@oblivionmedia.net

Fatiga crónica: qué es, síntomas y tratamiento del síndrome

¿Qué es el síndrome de fatiga crónica? Revisamos sus síntomas y los tratamientos más indicados.

 

Al contrario de lo que muchas personas piensan, tener fatiga crónica no es solo cuestión de estar cansado, sino que este síndrome puede invalidar totalmente a las personas que lo sufren e impedir que puedan realizar incluso las actividades diarias más sencillas.

En este artículo vamos a explicar qué es el síndrome de fatiga crónica, cuáles son sus síntomas principales y qué tipo de tratamientos se llevan a cabo para paliarlos.

Síndrome de la fatiga crónica (SFC): ¿qué es?

El síndrome de fatiga crónica (SFC) es una condición que causa cansancio extremo. Las personas con SFC refieren una fatiga debilitante que dura 6 meses o más. También presentan muchos otros síntomas como dolor en articulaciones y músculos, dolor de cabeza y dolor de garganta.

El SFC no tiene una causa conocida pero parece ser el resultado de una combinación de factores. En la actualidad la fatiga crónica se reconoce como una enfermedad orgánica con base autoinflamatoria de origen neurológico.

Suele darse mayoritariamente en mujeres que tienen una predisposición genética y al estar en contacto con factores desencadenantes (virus, tóxicos, estrés físico o psicológico) se produce una alteración neurológica que comporta este tipo de sintomatología.

Asimismo se ha considerado que las personas con esta sintomatología tenían fibromialgia, ya que uno de los principales síntomas es la mialgia o dolor muscular. Debido a la similitud de los síntomas, la fibromialgia y la fatiga crónica se consideran síndromes superpuestos.

“Síndrome de fatiga crónica” es el nombre más común utilizado para este trastorno, pero también se le conoce como síndrome de fatiga crónica y trastorno inmunológico, encefalomielitis miálgica, síndrome de fatiga post-viral, enfermedad de Epstein-Barr y gripe yuppie.

Diferencia entre fatiga crónica y fatiga

La fatiga es un síntoma que se define como la incapacidad percibida por el individuo para mantener actividades físicas o intelectuales de forma continuada por encima de su propia voluntad. Es uno de los síntomas más importantes en medicina y un motivo frecuente de consulta tanto en atención primaria como en atención especializada.

La fatiga crónica es la que persiste más de 6 meses de forma inexplicada y que provoca una disminución de al menos el 50% de las actividades globales del individuo.

Síntomas de esta alteración

La sintomatología del síndrome de la fatiga crónica es muy diversa, persistente y totalmente invalidante para la persona que la sufre. De entre todos sus síntomas predomina la fatiga física. Ésta hace que la persona tenga que disminuir de una forma marcada todas sus actividades diarias y presente una gran dificultad para realizar mínimos sobreesfuerzos o a realizar actividades continuadas, con una mala recuperación posterior.

En relación a los síntomas fisiopatológicos se produce un marcado incremento del consumo de oxígeno tisular y una alteración respiratoria. En el sistema nervioso central se produce fatiga neurocognitiva, lo que produce en la persona una disminución de la memoria retentiva, de la atención, de la concentración y de las capacidades relacionadas con el pensamiento en general.

En el SFC se ha descrito un trastorno específico del sueño con despertares frecuentes. Esto hace que la persona tenga un sueño interrumpido y nada reparador, lo que aumenta la sensación de fatiga.

También se producen síntomas como el aumento del ritmo cardíaco, hipotensión arterial, distermia y alteraciones en los sistemas endocrinos e inmunológicos.

Finalmente hay que remarcar que el estado de ánimo se altera en el 60% de los casos del síndrome de fatiga crónica. Normalmente se produce sintomatología ansioso-depresiva de tipo distímico.

Tratamiento y manejo

No hay cura para el SFC, pero hay muchos tratamientos disponibles para ayudar a aliviar los síntomas. Los tratamientos generalmente están individualizados según los síntomas y necesidades particulares de cada persona.

Muchos medicamentos, suplementos nutricionales y preparaciones a base de hierbas se han usado para tratar el SFC. Si bien muchos de estos no están probados, otros parecen brindar alivio a algunas personas.

Las personas con SFC deben analizar su plan de tratamiento con sus médicos y sopesar cuidadosamente los beneficios y riesgos de cada terapia antes de tomar una decisión.

Ejercicio y descanso

El primer tratamiento que recomiendan la mayoría de los médicos es una combinación de descanso, ejercicio y una dieta equilibrada.

Priorizar las actividades, evitar el esfuerzo excesivo y descansar cuando sea necesario son factores clave para mantener las reservas de energía existentes, ya que un exceso de ejercicio puede empeorar la fatiga y otros síntomas del SFC.

Fármacos

Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno y el naproxeno se pueden usar para aliviar el dolor y reducir la fiebre.

Otro fármaco que se receta para aliviar el dolor y los espasmos musculares es la ciclobenzaprina (que se vende como Flexeril).

Muchos médicos prescriben dosis bajas de antidepresivos por sus efectos sedantes y para aliviar los síntomas de la enfermedad. Los ansiolíticos, como las benzodiazepinas o la buspirona, pueden prescribirse para la ansiedad excesiva que ha durado al menos 6 meses.

Otras opciones de tratamiento

Para el tratamiento del SFC también se pueden utilizar suplementos nutricionales como la vitamina C, la vitamina B12, la vitamina A, la vitamina E y varios minerales dietéticos. Estos suplementos pueden ayudar a mejorar las funciones inmunes y mentales.

Asimismo muchas personas han mejorado su proceso de curación con métodos de reducción de estrés como la meditación, la acupuntura y el yoga. Estas técnicas pueden ayudar a las personas con trastornos del sueño a relajarse y descansar más.

Por último, la terapia psicológica es una opción muy beneficiosa para este síndrome. El tratamiento cognitivo-conductual puede ayudar a mejorar los síntomas ansiosos y depresivos, así como aumentar los niveles de actividad.

Referencias bibliográficas:

  • Fernández-Solá, J. (2011). Síndrome de fatiga crónica: situación actual. Revista Clínica Española, 211(8): 407–409. doi: https://doi.org/https://doi.org/10.1016/j.rce.2011.05.006

  • Rowland, B., & Odle, T. G. (2005). Chronic Fatigue Syndrome. In J. L. Longe (Ed.), The Gale Encyclopedia of Alternative Medicine (2nd ed., Vol. 1, pp. 479-483). Detroit: Gale.

  • Rizzo, T. (2002). Chronic Fatigue Syndrome. In D. S. Blanchfield & J. L. Longe (Eds.), The Gale Encyclopedia of Medicine (2nd ed., Vol. 2, pp. 801-805). Detroit: Gale.

Comentarios