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Fimosis: qué es, síntomas, causas y tratamiento

Esta afección puede ser causada por infecciones múltiples en el tracto urinario, lesiones o traumatismos en el pene.
Aunque no es una afección grave, si la fimosis no se trata puede ser muy dolosa y acarrear complicaciones como la parafimosis.
 

Tanto en hombres como en mujeres, el aparato reproductor es una compleja estructura de órganos y tejidos que, debido a su sensibilidad, se encuentran altamente expuestos a infecciones o condiciones físicas que, aunque no siempre tienen porque ser graves, pueden ser realmente molestas o dolorosas.

En el caso de los varones, una de las condiciones físicas relacionadas con este sistema es la fimosis. Una afección que no es peligrosa, pero que en la adultez puede ser muy dolorosa. En este artículo, descubriremos qué es la fimosis, sus síntomas, causas y tratamientos.

¿Qué es la fimosis?

La fimosis es una afección masculina en la que el prepucio del pene no se puede retirar más allá del glande. El prepucio es una extensión de la piel que recubre el pene cuya función es cubrir y proteger la cabeza de este, es decir, el glande.

A pesar de que puede ocurrir tanto en niños como en adultos, a partir de la etapa adolescente, puede provocar dolor durante la erección. En cuanto a los demás síntomas, aunque molestos no tienen porqué ser dolorosos. En el caso de los niños pequeños, es normal que la piel del prepucio no pueda retraerse por completo. Esto suele resolverse de manera natural entre los 7 y los 16 años.

No obstante, esta también puede estar causada por otras condiciones o enfermedades físicas subyacentes, como pueden ser la balanitis o ciertas enfermedades infecciosas.

Como decíamos, en los niños la fimosis se resuelve sin necesidad de tratamiento, lo que significa que no se debe realizar una retracción forzada del prepucio durante los primeros años de vida del niño.

Aquellas personas para las que la afección no mejora, se puede recurrir a la administración de una pomada o crema esteroidea para intentar aflojar la piel firme. Si este método, combinado con ejercicios de estiramiento de la piel, no es efectivo, existen otros tratamientos o intervenciones como la circuncisión.

La fimosis es una afección bastante común en adolescentes y hombres que no han sido circuncidados durante la niñez. Aunque no existen datos exactos de la incidencia general, se estima que es de hasta un 50% dentro de la población adolescente y adulta.

Complicaciones: la parafimosis

Aquellos varones afectados por la fimosis tienen un mayor riesgo de inflamación del glande, así como de desarrollar complicaciones algo más serias, como la parafimosis.

La parafimosis consiste en un afección física poco común en la que el prepucio se queda atrapado detrás del glande, ejerciendo presión y siendo prácticamente imposible que este vuelva a su posición normal.

Si esta condición persiste durante horas, el flujo sanguíneo puede disminuir o incluso ser interrumpido, provocando serias complicaciones como gangrena. Para evitarlo, la persona deberá de acudir a la consulta médica de manera urgente para poder ser intervenida.

El tratamiento de la parafimosis suele incluir la manipulación manual del tejido del prepucio hinchado por parte de un profesional médico, el cual comprime el glande y devuelve el prepucio a su posición habitual.

Si este procedimiento no funciona, puede que sea necesario someter al paciente a una intervención quirúrgica en la que se alivia la tensión del tejido mediante una incisión dorsal o bien, llevar a cabo una circuncisión.

¿Cuáles son los signos y síntomas?

Una de las características de esta afección es que no siempre presenta síntomas relacionados. No obstante, cuando los hace, los síntomas de la fimosis suelen incluir enrojecimiento, dolor e hinchazón.

Asimismo, la persona también puede desarrollar los siguientes signos y síntomas:

  • Dolor al orinar y/o sangre en la orina

  • Erecciones dolorosas

  • Infección del tracto urinario

  • Dolor en el prepucio

  • Aparición de un anillo de tono blanco en la abertura del prepucio

  • Hinchazón dolorosa en el glande o en todo el pene

La fimosis puede aparecer tanto en niños, adolescentes u hombres que no estén circuncidados.

Causas y factores de riesgo

La fimosis es una afección que solamente afecta a niños y hombres no circuncidados, sobre todo a aquellos de edades posteriores a la adolescencia.

Aunque esta condición puede aparecer sin ningún tipo de afección subyacente, existen una serie de factores de riesgo que aumentan las probabilidades de la aparición. Estos incluyen: infecciones repetidas del tracto urinario, infecciones del prepucio, lesión o trauma en el prepucio y un mal manejo de este. Asimismo, en varones adultos sin circuncidar, las enfermedades e infecciones de trasmisión sexual también suponen un factor de riesgo importante.

Finalmente, la fimosis también puede ser causada por enfermedades de la piel, como la psoriasis y el eccema, o por infecciones cutánea, como el liquen plano y el liquen escleroso.

¿Existe un tratamiento?

La elección de una de las diferentes opciones de tratamiento para la fimosis va a depender de los síntomas que esta presenta.

Si se trata de un caso leve, puede tratarse fácilmente con una buena higiene y la utilización de cremas y pomadas esteroideas. Las recomendaciones incluyen un limpieza diaria del pene con agua tibia y, a continuación, secarlo con suavidad ya que la humedad puede hacer que las bacterias y las infecciones prosperen.

Se aconseja evitar el uso de jabones, baños de espuma o champú es los genitales y, además, también se recomienda secar bien el pene, sobre todo debajo del prepucio, después de orinar.

Si la fimosis es causada por una infección fúngica o bacteriana, es posible que sea necesaria la administración de una crema antimicótica o un tratamiento con antibióticos.

Cuando es más grave o la persona experimenta síntomas molestos y dolorosos, el especialista médico puede ver necesario recurrir a la circuncisión. La circuncisión consiste en la extirpación quirúrgica del prepucio.

Durante la circuncisión, el prepucio se separa quirúrgicamente de la cabeza del pene y se elimina el exceso de tejido. Cuando este procedimiento se realiza en un recién nacido, la intervención dura alrededor de 10 minutos. Sin embargo, en adultos puede llegar a requerir hasta una hora.

El tiempo de curación para la fimosis suele ser de cinco a siete días, aunque la recuperación completa puede tardar algunas semanas más.

Referencias bibliográficas

  • Buechner, S. A. (2002). Common skin disorders of the penis. BJU International, 90(5): 498–506.

  • Hayashi, Y., Kojima, Y., Mizuno, K. & Kohri, K. (2011). Prepuce: phimosis, paraphimosis, and circumcision. ScientificWorldJournal, 11: 289–301.

 

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