Viviendo La Salud

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: viviendolasalud@oblivionmedia.net

Hipotensión arterial: qué es, síntomas, causas y tratamiento

Revisamos las características de todos los tipos de hipotensión arterial, incluyendo la ortostática.

 

La hipotensión es la presencia de niveles de presión insuficientes dentro de las arterias mientras el corazón bombea, por lo que también se conoce a este trastorno como “presión arterial baja”. No en todos los casos es una condición de alto riesgo, pero en muchos puede ser indicador de una enfermedad oculta o incluso de que la vida corre peligro.

A continuación encontrarás información detallada sobre qué es la hipotensión, cuáles son los tipos y los síntomas de cada uno, así como los tratamientos recomendados.

¿Qué es la hipotensión arterial?

La hipotensión es la presencia de valores bajos de presión arterial, lo que quiere decir que la sangre que se transporta a través de las arterias no está circulando con la fuerza adecuada. Esto hace que el corazón, el cerebro y otros órganos no reciban una cantidad de sangre suficiente o adecuada.

La presión arterial es la fuerza con la que la sangre es empujada dentro de las arterias cada vez que el corazón bombea. Esta presión no se mantiene en los mismos niveles durante todo el dia; por ejemplo, tiende a bajar cuando dormimos y aumenta cuando despertamos o cuando estamos nerviosos y activos.

Tener hipotensión puede indicar que hay alguna enfermedad oculta o incluso que la vida de una persona está en riesgo; por eso es importante prevenirla y tratarla en caso necesario.

Valores normales y bajos

La presión se mide por milímetros de mercurio, que son una unidad de presión manométrica. Los valores de presión arterial que se consideran normales son de mínimo 90/60 mmHg y máximo 120/80 mmHg. Esto quiere decir que cualquier valor inferior a 90/60 mmHg se considera hipotensión.

El primero de estos dos números que están separados por una “/” indica el valor de presión sistólica (la que se mide cuando el corazón está bombeando sangre) y el segundo indica la presión diastólica (la presión que está presente entre cada latido, esto es, cuando el corazón no está bombeando).

Causas de la presión arterial baja

Hay muchos factores que pueden causar hipotensión, por ejemplo la deshidratación, la desnutrición, la mala posición del cuerpo, el nivel de estrés, las condiciones médicas, algunos medicamentos como los diuréticos, los alfa y betabloqueantes, los que tratan la disfunción eréctil y algunos antidepresivos.

La hipotensión suele ocurrir durante el embarazo debido a que el sistema circulatorio se encuentra en un proceso de expansión rápida. Esto se considera normal aunque también requiere monitoreo.

Asimismo, algunas condiciones médicas que están relacionadas con unos niveles de presión bajos son las enfermedades cardiacas como la bradicardia, las enfermedades endocrinas como las que afectan a la tiroides, la excesiva pérdida de sangre, las infecciones o reacciones alérgicas graves e incluso la falta de hierro que hace que disminuya la producción de glóbulos rojos.

Tipos y síntomas

Puede pasar que algunas personas siempre tienen niveles bajos de presión arterial, lo que no necesariamente es un problema. Se considera problema cuando la hipotensión baja de los 90/120 mmHg y además está acompañada de síntomas como los que describiremos a continuación.

Según el Instituto Nacional del Corazón, los pulmones y la Sangre de Estados Unidos, hay muchos tipos de hipotensión, de los cuales tres son los principales: la hipotensión ortostática, la hipotensión mediada neuralmente y la hipotensión severa vinculada al shock.

1. Hipotensión ortostática (postural)

La hipotensión ortostática se conoce también como hipotensión postural porque ocurre cuando nos levantamos de algún lugar donde estábamos sentados o acostados y el cambio de postura nos produce mareo o incluso desvanecimiento.

Pasa porque el cuerpo no es capaz de ajustarse al cambio de presión arterial tan rápido. Puede ocurrir en cualquier edad y grupo, aunque es más común en adultos que tienen un estado de salud deficiente.

Hay una variante de este tipo; se llama hipotensión postprandial y es una caída repentina de la presión arterial luego de haber comido. Suele afectar más  a los adultos mayores y de manera especial a quienes tienen hipertensión (presión arterial alta) o algún trastorno del sistema nervioso central como la enfermedad de Parkinson.

2. Hipotensión mediada neuralmente

La hipotensión mediada neuralmente se caracteriza por una disminución de la presión arterial después de haber estado en pie durante mucho tiempo. También provoca mareo, desvanecimiento o molestias estomacales como náuseas.

Puede ocurrir como resultado de haber pasado por una situación desagradable o que nos provoque miedo. Suele afectar más a los niños, a los adolescentes y a los adultos jóvenes.

3. Hipotensión severa vinculada al shock

Este es el tipo de hipotension que ocurre durante un shock, lo que hace que vida de la persona corra peligro. Ocurre cuando la presión es tan baja que el cerebro, los riñones y otros órganos vitales no están recibiendo la sangre suficiente para trabajar bien.

Algunas de las causas del shock son la pérdida excesiva de sangre, enfermedades infecciosas, quemaduras severas y reacciones alérgicas fuertes, así como el envenenamiento. Si no se trata de la manera correcta puede ser mortal.

Tratamiento de la hipotensión

El tratamiento varía según el tipo de hipotensión que se presenta. En el caso de la hipotensión ortostática se recomienda una hidratación abundante, de preferencia consumiendo bebidas que incluyan nutrientes como sodio y potasio.

De igual forma se recomienda no tomar alcohol, levantarse lentamente, no cruzar las piernas al estar sentados y comer despacio y en cantidades moderadas.

Para la hipotensión neuralmente mediada se recomienda evitar situaciones que obliguen a pasar mucho tiempo de pie, y también evitar situaciones desagradables o muy estresantes. La hidratación con nutrientes también es importante, así como incrementar un poco la ingesta de sal.

Finalmente, la hipotensión severa, al estar relacionada con un shock, requiere una atención de emergencia e inmediata que permita restaurar el flujo sanguíneo lo más rápido posible y revertir la causa de shock. Dependiendo de esta causa pueden utilizarse medicamentos como antibióticos o incluso cirugía.

Referencias bibliográficas:

Comentarios