Información general sobre el SIDA

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) es la forma más grave de la infección por VIH o virus de la inmunodeficiencia humana.
Se denomina sida a la fase avanzada de la infección por el VIH. 

 

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida o sida (AIDS en inglés) es la forma más grave de una infección provocada por el VIH o virus de la inmunodeficiencia humana (HIV en inglés). Se denomina síndrome porque el sida consiste en la aparición de una o diversas enfermedades. Estas enfermedades se desarrollan porque el virus provoca la destrucción lenta, continua y progresiva de una parte del sistema inmunitario (sistema encargado de la defensa del organismo).

Se denomina sida a la fase avanzada de la infección por el VIH, que es cuando aparecen síntomas de la infección. Desde que una persona se infecta con el VIH hasta que manifiesta signos o síntomas de estar enfermo, es decir, de padecer el sida, transcurre un tiempo que varía de unas a otras personas, pero que puede llegar a 10 años e incluso más. Durante este período, el paciente puede contagiar a otras personas. Cuando la enfermedad evoluciona y, la persona infectada alcanza una cifra de defensas muy baja, presenta un elevado riesgo de tener complicaciones graves, que potencialmente pueden producir su muerte, momento en que se considera que el paciente tiene la enfermedad. Estas complicaciones son las llamadas infecciones oportunistas o algunas variedades de cáncer como el sarcoma de Kaposi.

Cualquier persona seropositiva permanecerá infectada de por vida y por ello debe evitar aquellas prácticas que puedan transmitir el VIH a otras personas; además, debe seguir las recomendaciones de su equipo médico con tal de reducir el riesgo de que su infección evolucione hacia el sida.

Los primeros casos de sida se diagnosticaron en Estados Unidos en 1980 a raíz de la detección de casos graves de infecciones pulmonares poco frecuentes en varones homosexuales.  Pronto se descubrió que estos pacientes tenían algo en común, una disminución de la cifra de un tipo determinado de glóbulos blancos denominados linfocitos CD4. Por esto se le llamó síndrome de inmunodeficiencia adquirida, para diferenciarlo de las bajadas de defensas (inmunodeficiencias) que se observan en niños y que son heredadas (congénitas). Hasta 1983 no se pudo determinar que el sida estaba causado por la infección por un virus nuevo y distinto de los hasta entonces conocidos como causantes de enfermedad en humanos. De 1983 a 1984, investigadores del Instituto Pasteur, y posteriormente del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos y de la Universidad de California, aislaron un retrovirus en pacientes con sida al que se denominó Virus de la Inmunodeficiencia Humana tipo 1 (VIH). Posteriormente se identificó un nuevo retrovirus humano, el VIH- 2, propio de algunos países del África occidental y capaz de producir en el hombre un cuadro clínico similar al sida, pero con menor agresividad y de forma mucho más lenta que el VIH.

Aunque hay dudas de cómo ha aparecido esta nueva enfermedad, la hipótesis más plausible es que se originó en los años 30, mediante el paso de un virus del chimpancé al hombre en África Central. Aunque probablemente hubo casos previos de infección en humanos, las condiciones sociales, demográficas, económicas que se dieron en esta época favorecieron su extensión hasta convertirse en una epidemia mundial. El primer caso documentado de infección por el VIH data de 1959, detectado en una muestra de suero de un paciente procedente de la República Democrática del Congo.

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