Meningitis: qué es, síntomas, tipos, causas y vacunas eficaces

La meningitis causa síntomas que pueden llegar a ser mortales, pero existen vacunas para prevenirla.

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En la actualidad la meningitis, un tipo de infección que afecta al sistema nervioso central, está llamando la atención de muchas personas por la aparición de casos llamativos en los medios; por ejemplo, recientemente se identificó esta patología en un ciudadano de Madrid que había consumido queso de oveja infectado por la bacteria Listeria monocytogenes.

En este artículo vamos a describir qué es la meningitis, cuáles son sus síntomas en niños y adultos, qué tipos hay y qué vacunas que se emplean en la prevención de esta enfermedad, incluyendo los efectos secundarios que pueden causar.

¿Qué es la meningitis?

Las meninges son tres membranas compuestas por tejido conectivo (o conjuntivo) que están unidas al cerebro y al cráneo de modo que recubren y protegen el sistema nervioso central. Se trata de la piamadre, que contiene muchos vasos sanguíneos, la aracnoides, encargada de distribuir el líquido cefalorraquídeo, y la duramadre, la capa más externa.

La meningitis consiste en la inflamación de las meninges a causa de una infección. Como veremos más adelante, existen distintos agentes patógenos que pueden provocar las infecciones asociadas a los síntomas de esta enfermedad, incluyendo las bacterias y los hongos, si bien el tipo de meningitis más habitual es la vírica.

Según revelan varios informes recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2015 se identificaron casi 9 millones de casos de meningitis en todo el mundo. De estos, algo menos de 400 mil causaron la muerte de las personas afectadas. África es el continente más afectado por esta enfermedad.

A pesar de que es un número de fallecimientos elevado, en especial si tenemos en cuenta que existen vacunas eficaces, se ha constatado una disminución notable en la mortalidad debida a meningitis en las últimas décadas. Cabe esperar que esta cifra siga disminuyendo a medida que mejoran las medidas relacionadas con la salud pública a nivel mundial.


Síntomas en adultos y en niños

Los síntomas más característicos de la meningitis son las erupciones en la piel, que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, la palidez, la rigidez de cuello, la confusión, que puede llegar a provocar delirios, la fotofobia (intolerancia a las luces intensas) y las convulsiones, que son relativamente poco frecuentes. Otros signos habituales son la fiebre, los vómitos, el dolor de cabeza y la somnolencia.

En niños la tortícolis y la fotofobia son menos comunes que en adultos, pero se suelen identificar síntomas y signos específicos de la meningitis en edades tempranas. Algunos de los más significativos son la irritabilidad, las alteraciones musculares (rigidez o flacidez) o el rechazo de alimentos.

Los signos tempranos que permiten detectar la meningitis y prevenir que empeore suelen incluir la fiebre, el dolor muscular, las cefaleas, los vómitos y la baja temperatura de pies y manos. Muchos expertos destacan la similitud de los síntomas de la meningitis con los de la gripe común.

No obstante, los síntomas que hemos mencionado pueden aparecer en cualquier orden y, como sucede en la mayor parte de enfermedades, varían notablemente en función del caso; por ejemplo, los distintivos sarpullidos no se dan en todas las personas afectadas por algún tipo de meningitis.

La meningitis puede dejar secuelas muy importantes, sobre todo en niños. Son relativamente habituales las pérdidas de capacidad auditiva, el desarrollo de déficits intelectuales y por tanto de dificultades en el aprendizaje o la aparición de epilepsia.

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¿Qué tipos hay? Causas de esta enfermedad

Como hemos dicho previamente, la causa más común de la meningitis son las infecciones víricas, si bien las bacterias, los hongos, los parásitos y otros agentes también pueden provocar la aparición de los síntomas de esta enfermedad.

1. Vírica (o viral)

Entre los virus que causan meningitis con mayor frecuencia destacan los enterovirus, el virus de la inmunodeficiencia humana o VIH (que puede evolucionar hasta generar el sida), el de las paperas y el virus varicela-zóster, causante tanto de la varicela como del herpes zóster o culebrilla.

2. Bacteriana

La meningitis bacteriana es el tipo más mortal que existe. En recién nacidos las causas más habituales son los estreptococos del grupo B, la bacteria Escherichia coli y la Listeria monocytogenes, mientras que en niños mayores son más comunes las infecciones por Neisseria meningitidis y Streptococcus pneumoniae.

En adultos lo más común es que la meningitis bacteriana sea causada por las bacterias Streptococcus pneumoniae o Neisseria meningitidis, si bien muchos adultos también se contagian con Listeria monocytogenes.

3. Fúngica

Entre los factores que se asocian a la meningitis fúngica encontramos los medicamentos inmunosupresores, el VIH/SIDA y el envejecimiento, que debilita el sistema inmune y facilita que quede infectado por hongos. El patógeno que provoca este tipo de meningitis de forma más frecuente es Cryptococcus neoformans.

4. Parasitaria

La meningitis parasitaria se suele diagnosticar cuando se detecta una concentración muy elevada de eosinófilos en el líquido cefalorraquídeo, que actúa de un modo similar a la sangre en el sistema nervioso central. Los eosinófilos son un tipo de glóbulo blanco que se ocupa de combatir agentes patógenos que afectan al sistema inmune.

Vacunas: prevención de la meningitis

Las vacunas para prevenir la meningitis varían en función de la causa de la infección subyacente. Desde hace varias décadas existen planes de salud pública relativos a la vacunación masiva de niños para prevenir la meningitis debida a infecciones por algunos de los patógenos más habituales en estos casos.

Así, por ejemplo, las vacunas contra las bacterias Haemophilus influenzae tipo B (vacuna Hib) y Neisseria meningitidis están disponibles desde hace años en buena parte del mundo. Además siguen apareciendo nuevas vacunas como Bexsero, que se comercializa en España y en el resto de Europa.

En la actualidad la prevención de la meningitis es mucho más eficaz de lo que lo era poco tiempo atrás a causa de la generalización de las vacunas a nivel mundial. No obstante, la disponibilidad de estas varía en función del país y la hegemonía del modelo neoliberal, que se opone a la sanidad pública universal, está poniendo en peligro los avances que se han realizado en las últimas décadas.



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