Viviendo La Salud

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: viviendolasalud@oblivionmedia.net

Oclusión intestinal: qué es, síntomas, causas y tratamiento

La oclusión intestinal dificulta la digestión y la excreción, pudiendo causar complicaciones graves.

 

 

Los trastornos gastrointestinales son todos aquellos que afectan al aparato digestivo y que se manifiestan principalmente en el proceso de transformación de los alimentos. Entre los más comunes se encuentran los afectan directamente el funcionamiento del intestino.

En los últimos días supimos que la presentadora de televisión española María Teresa Campos había sido hospitalizada de emergencia en Madrid por un trastorno gastrointestinal llamado suboclusión intestinal. A continuación te explicamos qué es la oclusión y la suboclusión intestinal, cuáles son causas y cuál es su tratamiento.

¿Qué es la oclusión intestinal?

El intestino es un órgano del aparato digestivo que se encarga de extraer los nutrientes alimenticios para que puedan ser distribuidos por todo el organismo y también para desechar lo que ya no necesitamos. Por eso, su buen funcionamiento es muy importante para mantenernos en un estado de salud adecuado.

Si el intestino deja de actuar como debería es muy probable que se produzca una oclusión que impida el paso del contenido intestinal, que no solo incluye los nutrientes de los alimentos sino también su desecho a través de gases, heces o mucosa. Este bloqueo del contenido intestinal puede ocurrir de dos formas.

1. Oclusión intestinal

La oclusión intestinal es un trastorno del aparato digestivo que ocurre cuando el intestino pierde la capacidad de regular el paso de los alimentos. Es decir, es un bloqueo que impide o altera el tránsito del contenido intestinal, y que puede presentarse de manera parcial o total.

También es llamada íleo obstructivo o mecánico, ya que se presenta por la existencia de una obstrucción dentro del intestino que impide el paso.

2. Pseudooclusión intestinal

La pseudooclusión intestinal (íleo paralítico o adinámico) se da cuando la obstrucción no tiene un origen mecánico que la justifique, pero sí se encuentran alteradas las funciones del intestino.

¿Qué es la suboclusión intestinal?

La suboclusión intestinal es la obstrucción parcial o incompleta que impide el paso del contenido intestinal. Esta es menos grave porque, a diferencia de la oclusión total o completa, el tránsito intestinal permanece aunque se encuentra afectado.

No obstante, la suboclusión intestinal bien puede llevar a una hospitalización de emergencia, ya que si no se sigue un tratamiento oportuno puede derivar en una oclusión completa o incluso en otras complicaciones más serias.

Síntomas y signos principales

La oclusión intestinal conlleva síntomas como un dolor parecido al cólico, hinchazón, falta de apetito y estreñimiento grave. Por su parte, la suboclusión intestinal se manifiesta clínicamente por una ausencia de gases y heces durante horas o días, acompañada de náuseas, vómitos, dolores en la zona abdominal y diarrea.

En el caso más grave, y cuando ocurre en el intestino delgado, puede derivar en estrangulación intestinal, es decir, en la interrupción del flujo sanguíneo que va hacia el intestino, lo que puede causar gangrena, peritonitis y shock e incluso la muerte si no se recibe un tratamiento inmediato.

En este último caso se presentan síntomas como un dolor intenso y constante acompañado de fiebre. La presencia de fiebre puede ser un indicador de que se ha perforado la pared intestinal a causa de la estrangulación.

Causas de esta alteración

Las causas de la oclusión intestinal se dividen en los dos grandes grupos que ya hemos explicado más arriba: las causas mecánicas (es decir, cuando hay algo atascado dentro del intestino) o por íleo paralítico, que es cuando el intestino no funciona bien pero tampoco se identifica ningún daño estructural.

Además las causas varían según si la oclusión se ha producido en el intestino delgado o el intestino grueso, así como dependiendo de la edad del paciente, puede afectar incluso a los recién nacidos.

Entre las principales causas mecánicas de la oclusión se encuentran las adherencias, los tumores y las hernias, la formación de un segmento o membrana de un intestino dentro del otro y la torsión del intestino. Con menor frecuencia la oclusión se provoca por un cálculo biliar, masas de alimentos no digeridas o la existencia de parásitos en el aparato digestivo.

Por otro lado, algunos de los orígenes más frecuentes en el caso del íleo paralítico son los virus que causan gastroenteritis (infecciones intestinales), las alteraciones químicas del organismo, las cirugías abdominales que hayan dejado cicatrices, el poco flujo sanguíneo hacia el intestino, la apendicitis y otras infecciones dentro del abdomen y las enfermedades renales.

Incluso puede estar provocada por el uso de algunos medicamentos. En el caso de los niños pequeños, los defectos congénitos son una de las causas principales que los llevan a desarrollar una masa dura de contenido intestinal.

Diagnóstico y tratamiento

Se diagnostica a través del abdomen y suelen utilizarse radiografias y tomografias computarizadas. A pesar de la gravedad de los síntomas y causas que hemos descrito, la gran mayoría de las oclusiones intestinales requieren tratamientos médicos sin intervención quirúrgica.

También hay tratamientos que requieren colocar una sonda de la nariz al estómago o hacia el intestino para reducir la inflamación abdominal y el vómito; en casos más graves la sonda llega hasta el recto. No obstante, cuando la sonda no logra aliviar los síntomas o hay indicios de que la oclusión puede empeorar el tratamiento indicado es la cirugía.

Comentarios