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Otitis: ¿qué es? Diferencias entre otitis externa y media

La otitis media es muy común en niños, mientras que la externa se suele asociar a ciertas bacterias.

 

La otitis es una de las enfermedades más comunes en la infancia -en concreto el subtipo conocido como “otitis media”. Entre sus síntomas principales se incluyen la fiebre, el dolor, la irritabilidad y los problemas de audición.

En este artículo revisaremos qué es la otitis y en qué consisten los dos tipos más comunes: la otitis externa y la media. Asimismo explicaremos cuáles son sus síntomas principales y qué tipo de tratamiento se utiliza para tratar cada una.

Otitis: qué es y tipos

“Otitis” es un término general que se utiliza para denominar a la infección o inflamación del oído, tanto en humanos como en animales.

La otitis en general no es contagiosa por ella misma pero los resfriados o las infecciones de las vías respiratorias, que sí se transmiten con mayor facilidad, pueden predisponer a los niños a contraer este tipo de enfermedad.

Existen dos tipos principales de otitis: la otitis media y la externa, siendo la otitis media la más común de las dos. A continuación revisaremos las características principales de estos dos tipos de otitis.

Otitis externa

Este tipo de otitis hace referencia a una infección productiva en el canal auditivo, en el tubo que va desde la abertura externa de la oreja hasta el tímpano. La otitis externa puede ser causada por bacterias, hongos y virus.

La causa más común es una infección bacteriana, producida normalmente por bacterias como Pseudomonas aeruginosa, Enterobacter aerogenes, Proteus mirabilis, Klebsiella pneumoniae, Staphylococcus epidermidis y bacterias de la familia llamada Streptococci.

Ocasionalmente los hongos pueden causar otitis externa. Estos incluyen Candida y Aspergillus. Dos tipos de virus, llamados herpes virus hominis y virus varicela-zóster, también se han identificado como causantes de otitis externa.

Este tipo de otitis suele ocurrir en los meses de verano, cuando se está en contacto con piscinas y lagos. Exponer continuamente el canal auditivo a la humedad puede causar una pérdida significativa de cerumen. La delicada piel del canal auditivo, desprotegida por el cerumen, retiene la humedad y se irrita. Sin cerumen, el oído deja de estar protegido y las bacterias se multiplican en él.

El uso de bastoncillos de algodón favorece el desarrollo de otitis externa. Los bastoncillos empujan al cerumen hacia el canal auditivo, en lugar de dejar al propio oído que lleve a cabo de forma normal su mecanismo de limpieza. Además este hábito puede dañar el conducto, haciéndolo más susceptible a la infección.

Otitis media

La otitis media es una infección producida en el espacio del oído medio, que se encuentra detrás del tímpano (específicamente en la membrana timpánica). Este tipo de otitis se caracteriza por sintomatología que incluye dolor, mareos y pérdida parcial de la audición.

La otitis media puede dividirse en otitis media aguda (siendo el dolor el síntoma destacado en estos casos), otitis media serosa o secretoria (caracterizada por la hipoacusia y el zumbido) y otitis media crónica. Esta última se caracteriza por lesiones en el oído medio irreversibles, normalmente producidas en la membrana; su síntoma principal es la hipoacusia.

La otitis media es el tipo más común; casi el 85% de los niños tendrán otitis media al menos una vez en la vida. Asimismo es considerado la queja pediátrica más común. Los bebés y los niños de entre 6 meses y 6 años tienen más probabilidad de desarrollar este tipo de otitis. Los bebés cuya primera infección de oído se produce antes de los 6 meses son más propensos a desarrollar problemas crónicos de otitis media.

La otitis media puede ser causada por virus o bacterias. Las infecciones de virus representan alrededor del 15% de los casos. En este sentido, los tres patógenos bacterianos más comunes son Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae y Moraxella catarrhalis.

En relación a la etiología de la otitis media, se ha descubierto también que existen factores genéticos que aumentan la susceptibilidad de los niños a padecer otitis media.

Síntomas de esta afección

Los síntomas de la otitis media pueden incluir fiebre, dolor de oídos, irritabilidad y problemas de audición, al concurrir con enfermedades como el resfriado común o las infecciones de las vías respiratorias. Los bebés también pueden llegar a tener problemas para comer. Asimismo, cuando hay mucho líquido en el oído medio el dolor puede aumentar según la posición de la persona (acostarse, por ejemplo, puede causar más dolor).

En cambio, con frecuencia el primer síntoma de otitis externa es la picazón en el canal auditivo. De forma progresiva empieza a aparecer un dolor muy intenso en el oído -cualquier toque, movimiento o presión sobre la estructura externa de la oreja puede causar dolor severo.

Esto se debe a la forma en que la piel que recubre el canal auditivo se une directamente a la cubierta del hueso subyacente. Si el canal está suficientemente hinchado, la audición puede quedar amortiguada. El canal puede tener una apariencia hinchada y enrojecida, y puede haber evidencia de pus de color amarillo verdoso.

En casos severos la otitis externa puede comportar fiebre. A menudo esto indica que la estructura del oído externo (aurícula) se ha infectado también. La otitis externa maligna es un tipo de otitis externa potencialmente mortal. Es una clase de infección que afecta a personas con diabetes mellitus, especialmente de edad avanzada. También puede producirse en pacientes con un sistema inmunitario debilitada.

Otras complicaciones de la otitis externa son la meningitis (inflamación e infección de las cubiertas de la médula espinal y el cerebro) y la infección cerebral o absceso cerebral (el desarrollo de una bolsa de infección con pus).

Tratamiento de la otitis

El tratamiento de la otitis media varía en función del tipo. Para la otitis media aguda, los antibióticos orales y los antiinflamatorios constituyen el tratamiento de elección. Asimismo si la otitis media aguda suele producirse con recurrencia en la persona se puede recurrir a los drenajes transtimpánicos.

En relación a la otitis media serosa o secretoria, suele dejarse un periodo de observación sin recurrir a ningún tipo de tratamiento. Si los síntomas no disminuyen o se produce sordera, se realizan también drenajes transtimpánicos.

Respecto a la otitis media crónica, se utilizan gotas tópicas (un medicamento que incluye una mezcla entre antibiótico y corticoide) en el caso de que exista otorrea de repetición. Si la otitis media crónica es colesteatomatosa, se debe recurrir a la cirugía.

Finalmente, se usan antibióticos tópicos para tratar los síntomas de la otitis externa. Éstos a menudo se combinan con medicamentos esteroides, que ayudan a reducir la inflamación del canal auditivo. Para la otitis externa maligna, los antibióticos deben administrarse por vía intravenosa.

Referencias bibliográficas:

  • Carson-DeWitt, R. (2002). Otitis Externa. In D. S. Blanchfield & J. L. Longe (Eds.), The Gale Encyclopedia of Medicine (2nd ed., Vol. 4, pp. 2431-2433). Detroit: Gale.

  • Turner, J., & Frey, R. J. (2005). Ear Infection. In J. L. Longe (Ed.), The Gale Encyclopedia of Alternative Medicine (2nd ed., Vol. 2, pp. 659-664). Detroit: Gale.

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