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Presbicia (vista cansada): qué es, síntomas, causas y tratamiento

La presbicia (o vista cansada) suele aparecer con la edad o como consecuencia de enfermedades como la diabetes.
En la presbicia o vista cansada se produce un empeoramiento progresivo de la capacidad que el ojo tiene para enfocar. 

 

Con el paso de los años nuestro organismo envejece y algunas de las funciones de nuestro cuerpo van perdiendo la precisión con la que funcionaban con anterioridad. Esto es exactamente lo que ocurre con algunos sistemas como el de la vista.

Si tenemos más de 35 años y de repente nos encontramos teniendo que alejar los objetos de nuestra vista para poder enfocar o leer bien, es muy probable que estemos desarrollando presbicia. En este artículo descubriremos qué es la presbicia, así como sus síntomas, causas y tratamientos.

¿Qué es la presbicia?

La presbicia es una afección de la vista asociada a un proceso natural de envejecimiento que provoca un empeoramiento progresivo de la capacidad que el ojo tiene para enfocar los objetos cercanos de manera clara.

Esta dificultad se debe al endurecimiento de la lente del ojos, lo que produce que el ojo enfoque la luz hacia atrás en lugar de en la retina al apuntar la vista hacia objetos que se encuentran a una corta distancia.

Algunas de las señales que pueden advertirnos de la posibilidad de estar desarrollando una presbicia incluyen la necesidad de mantener los objetos, como libros o periódicos, a cierta distancia para poder leer bien. Si esto nos ocurre, mediante un examen básico de la vista podemos confirmar este diagnóstico.

Al igual que la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía, la presbicia es un error de refracción. Sin embargo, los tres primeros son causados por una malformación del ojo, mientras que la presbicia es una afección de la lente.

Habitualmente, la presbicia puede compensarse con la utilización de gafas o lentes, o mediante cirugía. En el caso de las gafas, estas suelen tener un mayor poder de enfoque en la parte de la inferior de la lente.

Aunque todas las personas, independientemente del sexo o de la edad, pueden verse afectadas por la presbicia, el riesgo de desarrollarla es más alto a partir de los 35-45 años de edad y continúa empeorando hasta los 65 años, aproximadamente.

¿Qué síntomas presenta?

Como comentábamos, la presbicia es una afección que se desarrolla de manera gradual. Alrededor de los 40 años, la persona puede comenzar a percibir síntomas como:

  • Visión borrosa o poco clara a una distancia de lectura normal

  • Tendencia a mantener los objetos o el material de lectura alejado para que las letras sean más claras.

  • Dolor de cabeza después de leer o después de hacer tareas en un primer plano de la vista.

  • Los síntomas anteriores empeoran si la persona está cansada o hay poca luz.

La presbicia es una afección ocular que suele aparecer con la edad. 

¿Cuáles son las causas de la presbicia?

Para formar una imagen, nuestro ojo se apoya en la córnea y en la lente para enfocar la luz reflejada por los objetos. Cuanto más cerca se encuentra un objeto, más se flexionará la lente.

Tanto la lente como la córnea doblan la luz, en una función conocida como refracción, que entra en el ojo para enfocar bien la imagen en la retina, la cual se encuentra en la pared interna posterior del ojo.

A diferencia de la córnea, la lente posee cierta flexibilidad que le permite cambiar de forma con la ayuda de un músculo circular que la rodea. Cuando miramos algo a cierta distancia, este músculo se relaja, mientras que si miramos algo que se encuentra cerca de nosotros, el músculo se contrae y permite que la lente se curve, cambiando su potencia de enfoque.

Sin embargo, en la presbicia esta función no puede darse tal cual. El motivo es que esta afección está causada por un endurecimiento de la lente del ojo debido al proceso de envejecimiento, el cual hace que la lente sea menos flexible.

A medida que la lente se endurece y se vuelve más rígida, deja de tener la capacidad de cambiar de forma para poder enfocar las imágenes u objetos de primer plano. Como consecuencia, estas imágenes aparecen fuera de foco; es decir, desenfocadas o poco nítidas.

Factores de riesgo

Además del envejecimiento, existen otros factores de riesgo que aumenta las posibilidades de desarrollar presbicia. Estos factores de riesgo son:

Edad

El paso de los años es el mayor factor de riesgo para la presbicia y la principal causa de esta. Casi todas las personas experimentan cierto grado de esta condición pasados los 40 años.

Tratamientos farmacológicos

Algunos medicamentos como los antidepresivos, los antihistamínicos y los diuréticos, están estrechamente asociados con algunos síntomas prematuros de la presbicia.

Otras condiciones médicas

Existen algunos trastornos de la vista como la hipermetropía o algunas enfermedades como la diabetes, la esclerosis múltiple o enfermedades cardiovasculares, que pueden aumentar el riesgo de desarrollar una presbicia prematura. Es decir, presbicia en personas menores de 35 años.

¿Existe un tratamiento?

El objetivo de las diferentes alternativas de tratamiento para la presbicia es el de compensar la incapacidad de los ojos para enfocar correctamente los objetos cercanos. Entre las principales opciones de tratamiento se incluyen: gafas, lentes de contacto, cirugía refractiva o implantes de lentes para la presbicia.

1. Gafas

Las gafas son la manera más fácil, simple y segura de corregir los problemas de visión causados por la presbicia. Mediante una prueba ocular, el oftalmólogo determinará qué tipo de lentes son más adecuadas para la persona. Entre las principales alternativas de gafas para la presbicia se encuentran:

  • Gafas de lectura: se prescriben si no hay otros problemas de visión.

  • Bifocales: se utilizan si hay otros problemas de visión y se separa la graduación de distancia y la graduación para la lectura.

  • Trifocales: los cristales trifocales tienen correcciones para primeros planes, visión a media distancia y visión a larga distancia.

  • Multifocales progresivos: similares a los trifocales.

  • Progresivos para media y corta distancia

El uso de gafas o lentes de contacto permite corregir la visión borrosa causada por la presbicia.

2. Lentes de contacto

Aquellas personas que no quieren utilizar gafas tienen las lentes de contacto como alternativa para tratar la presbicia. Al igual que las gafas, también existen diferentes tipos de lentes de contacto disponibles: bifocales, monovisión o monovisión modificada.

3. Operación de cirugía refractiva

Mediante un procedimiento de cirugía refractiva se puede modificar la forma de córnea. En la presbicia, la operación mediante cirugía puede utilizarse para mejorar la visión en primer plano del ojo no dominante. Sin embargo, es posible que incluso con cirugía, sea necesario utilizar gafas para los primeros planos.

Los procedimientos que suelen utilizarse en este tipo de cirugías son la queratoplastia conductiva o modificación de la córnea mediante calor, la queratectomía subepitelial asistida con láser (LASEK), la queratomileusis in situ asistida por láser (LASIK) o la queratectomía fotorrefractiva (PRK).

4. Implantes de lentes

En algunos casos, se puede recurrir a un procedimiento de implantes de lentes mediante el cual se elimina la lente de cada ojo y se reemplaza por una lente sintética, conocida como lente intraocular.

Referencias bibliográficas

García, J. L., López, R. & Mylonopoulos, T. (2002). Variables related to the first presbyopia correction. Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología, 77(11): 597–604.

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