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Síndrome del shock tóxico (choque tóxico): síntomas, causas y tratamiento

Esta afección ha sido estrechamente relacionada con la utilización de tampones y otros productos de higiene femenina.
Entre los síntomas del síndrome del shock tóxico se encuentran un intenso dolor abdominal y muscular, malestar general, vómitos o convulsiones.
 

En el año 1980, un estudio epidemiológico de realizado en Estados Unidos descubrió la relación entre el uso de tampones super absorbentes y la incidencia de una enfermedad conocida como síndrome del shock o choque tóxico. Ese mismo año, una gran parte de estos productos fueron retirados del mercado, pero el miedo a esta enfermedad todavía permanece.

El síndrome del shock tóxico es una extraña enfermedad causada por una infección bacteriana de la que todavía se estudian sus mecanismos de actuación. A lo largo de este artículo, hablaremos sobre qué es el síndrome del shock tóxico, su relación con el uso de tampones, sus síntomas y tratamientos existentes.

¿Qué es el síndrome del shock tóxico?

El síndrome del shock tóxico (SST), también conocido como síndrome del choque tóxico, es una enfermedad causada por las toxinas bacterianas del Streptococcus pyogenes o Staphylococcus aureus.

Tradicionalmente, ha sido asociado al uso de tampones superabsorbentes. Aunque también puede estar causado por lesiones y heridas en la piel o cuando la persona se somete a una cirugía. Además, desde que los fabricantes de tampones retiraron ciertas variedades del mercado, la incidencia en las mujeres de esta enfermedad ha disminuido considerablemente.

Generalmente, el diagnóstico esta basado en los síntomas de este, lo cuales suelen incluir fiebre, erupciones cutáneas o presión arterial baja, acompañados de síntomas relacionados con la infección subyacente como mastitis o neumonía.

El síndrome del choque tóxico requiere de una intervención rápida, habitualmente a través de la administración de antibióticos, inmunoglobulina intravenosa y el drenaje de abcesos. El riesgo general de muerte de esta enfermedad es, aproximadamente, de un 50% en caso de infección por estreptococos y de un 5% en la bacteria estafilococos. Aunque estas proporciones suelen aumentar en el caso de los países más pobres.

Finalmente, es necesario especificar que la incidencia de esta afección ha disminuido considerablemente con el paso de los años, sobre todo la variedad de la enfermedad causada por estafilococos. Un estudio del año 2004, determinó que la incidencia de la enfermedad era de 3-4 de cada 100.000 usuarias de tampones. Sin embargo, otros estudios sitúan los datos entre 1 y 17 personas de cada 100.000.

¿Qué síntomas manifiesta?

Los síntomas del síndrome del choque tóxico pueden variar según la causa subyacente o el tipo de bacteria que los provoca. En el caso de la enfermedad provocada por Staphylococcus aureus, suele manifestarse a través de síntomas como:

  • Fiebre alta

  • Presión arterial baja

  • Malestar general

  • Vómitos o diarrea

  • Dolor muscular

  • Dolor de cabeza

  • Enrojecimientos de ojos, boca y garganta

  • Confusión, estupor

  • Sarpullido similar al de una quemadura solar

  • Convulsiones

Una de las principales características es su rápido avance. Si no se trata, esta puede avanzar hasta alcanzar el coma y el fallo orgánico múltiple en cuestión de días.

Por otra parte, en el caso de del shock tóxico causado por la bacteria Streptococcus pyogenes, esta enfermedad suele presentarse en personas con infecciones cutáneas preexistentes. Habitualmente, estas personas experimentan un dolor intenso en la zona afectada, seguida de una progresión muy rápida de los síntomas, al igual que en la variante anterior.

Causas: ¿Hay una relación real entre el SST y los tampones?

Tal y como ya hemos mencionado anteriormente, el síndrome del shock tóxico es causado por las toxinas producidas por dos bacterias conocidas como estafilococos y estreptococos.  

En el caso de los estafilococos, estas bacterias se encuentran de forma natural e inofensiva en la zona de la vagina. Aunque todavía no se ha podido entender exactamente cómo esta bacteria provoca la aparición del síndrome, se sabe que son necesarias ciertas condiciones, empezando por un entorno en el que puedan crecer rápidamente y liberar las toxinas que entran al torrente sanguíneo.

Un tampón saturado de sangre parece un entorno ideal para el rápido crecimiento de las bacterias, sobre todo si este se mantiene insertado más horas de las recomendadas. Este es el motivo por el cual algunos tampones superabsorbentes fueron retirados del mercado, ya que su capacidad para almacenar grandes cantidades de sangre suponía un factor de riesgo para la aparición de la enfermedad.

Además, los materiales de los cuales está hecho el tampón también juegan un importante papel en la aparición del síndrome del shock tóxico. Según los estudios, la espuma de poliéster proporciona un entorno idóneo para el crecimiento de las bacterias, en comparación con los tampones de algodón o de fibras de rayón.

No obstante, los tampones no son los únicos dispositivos de salud e higiene íntima relacionados con el esta enfermedad. Las esponjas menstruales, los diafragmas y los capuchones cervicales también poseen un pequeño riesgo.

Además, la forma en la que las toxinas bacterianas entran en el torrente sanguíneo también ha sido relacionada con el uso de los tampones. Deslizar un tampón en la vagina puede causar pequeñas roturas microscópicas en los vasos sanguíneos. Los tampones superabsorbentes, sobre todo si se dejan puestos demasiado tiempo o si no hay mucho flujo menstrual, pueden resecar las paredes vaginales, lo que hace aún más probable el desgarro.

A pesar de todo esto, en la actualidad, el uso de tampones es una práctica bastante segura se si llevan a cabo las recomendaciones del utilización del fabricante y si se mantiene una buena higiene íntima durante los días de menstruación.

El síndrome del shock tóxico se ha relacionado con la utilización de tampones superabsorbentes.

¿Qué tratamientos existen?

Si la persona comienza a percibir los síntomas del síndrome del shock tóxico, y además estos concuerdan con la utilización reciente de tampones o con una lesión cutánea, es necesario acudir de manera inmediata al centro de salud más cercano para recibir el tratamiento adecuado.

Una vez allí, la persona es probable que la persona sea hospitalizada y tratada con antibióticos. Además, se le administrarán medicamentos para estabilizar la presión arterial y líquidos para tratar la deshidratación causada por la fiebre.

Es posible, que sea necesario recurrir a la cirugía o desbridamiento para eliminar el tejido muerto de la zona infectada o para drenar la infección.

Referencias bibliográficas

  • Low, D. E. (2013). Toxic shock syndrome: major advances in pathogenesis, but not treatment. Critical Care Clinics, 29(3): 651–675.

  • Todd, J. (1981). Toxic shock syndrome—scientific uncertainty and the public media. Pediatrics, 67(6): 921–923.

 

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