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Feng shui: ¿qué es? 5 principios de esta filosofía estética

¿Qué es el feng shui? Revisamos los principios de esta filosofía para diseñar casas o habitaciones.

 

El feng shui se ha practicado durante miles de años en Asia como parte de la medicina tradicional china. Hoy en día se utiliza como herramienta para procurar el equilibrio y la armonía el diseño del hogar y otros tipos de espacios.

A continuación revisaremos qué es y en qué consiste la práctica china denominada feng shui, qué tipo de filosofía incluye y cuáles son sus 5 principios más comunes.

¿Qué es el feng shui?

Feng shui significa “el camino del viento (feng) y del agua (shui)” o “las fuerzas naturales del universo”. El feng shui es un arte chino que se ha caracterizado siempre por la manera de ordenar espacios, habitaciones, objetos e incluso edificios en el entorno para conseguir energía, armonía y un equilibrio global del espacio y lograr que éste ejerza una influencia positiva sobre las personas que lo ocupan.

Esta filosofía del diseño cree que el buen feng shui estimula la salud, las relaciones sociales positivas, la autoconfianza, la contemplación meditativa y el respeto por uno mismo y los demás. Esta práctica fue derivada del concepto chino Yin y Yang (dualidad entre dos fuerzas opuestas y complementarias atribuible a todo lo existente en el Universo).

La evidencia de la existencia de feng shui data desde el año 6000 a.C. en la alienación y organización de las tumbas de las aldeas de Yangshao. Asimismo se ha argumentado que el feng shui no es una práctica exclusivamente asiática, ya que en la Europa prehistórica ya se realizaba el hábito de ordenar y organizar objetos o estructuras para conseguir una armonía con el Universo.

Siguiendo con los orígenes del feng shui, existe una teoría muy popular que explica que esta práctica fue creada por un antiguo chamán que entendía la importancia vital de ubicar estratégicamente un pueblo, en concreto, teniendo en cuenta los elementos del agua y el viento. Las áreas que poseían vientos suaves podrían generar cosechas abundantes, y su ubicación cerca de manantiales frescos fomentaría el crecimiento de éstas y garantizaría la salud y la armonía de la comunidad.

Este tipo de chamanes fueron transmitiendo sus conocimientos y pensamientos a las enseñanzas del Daoísmo o Taoísmo chino (conjunto de teorías filosóficas y creencias religiosas originarias de China), creando poco a poco la práctica milenaria del feng shui.

Filosofía de esta práctica milenaria

Esta antigua teoría del diseño y la ordenación china surgió de observaciones que se hacían sobre cómo el entorno y el espacio en el que convive o se encuentra un individuo puede provocar efectos positivos y negativos sobre él. De acuerdo con el Daoísmo, todo lo que existe en el Universo tiene qi (pronunciado chi), que es la energía o fuerza de la vida.

El qi contiene dos tipos de propiedades que hemos comentado antes: el Yin y el Yang, dos conceptos totalmente opuestos pero que no pueden existir el uno sin el otro. Dentro del qi residen los 8 componentes que constituyen el Universo: el lago, la montaña, el fuego, el agua, el cielo, el trueno, el viento y la tierra. Cada combinación de tres elementos anteriormente descritos representa un patrón de energía particular.

Por ello, la disposición adecuada de éstos afectaría no solo al qi del sitio en el que nos encontramos sino también a las personas que se encuentren dentro de él. En este sentido, el objetivo del feng shui radica en lograr una armonía entre Yin y Yang para poder fomentar la salud y la prosperidad con el viento (feng) y dispersando el qi por el agua (shui).

El ba gua o “secuencia del cielo posterior” consiste en la disposición de los trigramas de energía para que coexistan en armonía y equilibrio.

Cada trigrama tiene un compañero de equilibrio; por ejemplo, la Tierra se equilibra con la Montaña, el Fuego con el Agua, etc. El Taiji (o símbolo del yin-yang) se coloca en el centro de los trigramas y representa la fuerza unificadora.

Los practicantes del feng shui utilizan el ba gua para poder conocer el flujo de energía que existe en toda la casa, habitaciones u oficinas y si éste está en armonía y equilibrio.

5 principios básicos del feng shui

Aunque existen otros muchos más conceptos y principios del feng shui, a continuación vamos a revisar los 5 más comunes.

Hay que aclarar estos principios pueden llegarse a emplear como meramente un complemento para promover la salud humana pero bajo ningún concepto deben ser tomados como única fuente de tratamiento para los problemas de salud.

1. Colocación de las puertas

En el feng shui, se cree que la energía o qi entra y sale de los espacios a través de las puertas. Por ello las puertas colocadas enfrente fomentan que el qi se mueva demasiado rápido y salga de la habitación.

En cambio, las puertas ubicadas de forma contigua en las paredes ayudan a producir un movimiento circular de la energía, estimulando así la relajación y la armonía.

2. Organización de los muebles

No se recomienda colocar las sillas, camas, sillones, sofás o cualquier otro tipo de asiento de espaldas a las puertas o ventanas.

Situar los muebles de esta manera se considera incorrecto en el feng shui ya que creen que de esta manera la espalda queda expuesta a un posible ataque que pueda producirse desde la puerta.

3. Ubicación de las casas y edificios

Las casas ubicadas al final de un callejón sin salida, frente a una iglesia u otro edificio espiritual, al final de un puente o cerca de una autopista no se consideran deseables para los practicantes del feng shui. Se cree que todas estas ubicaciones tienen un flujo de energía demasiado rápido o insuficiente.

Una casa o un edificio situado en una parcela rectangular de tierra con un espacio abierto justo enfrente de la vivienda sería la ubicación ideal según los principios del feng shui.

4. Entrada de la casa

La entrada del hogar no debe ser ni demasiado grande ni demasiado pequeña, ya que esto no facilita un flujo del qi adecuado en la casa. Por ello se cree que la puerta de la entrada debe ser proporcional al tamaño del inmueble.

5. Localización de los espejos y las ventanas

Los espejos situados dentro de la casa no se deben colocar nunca delante de sillas o camas. Asimismo, en la medida de lo posible, las ventanas deben estar enfrente de vistas atractivas y naturales.

Si las vistas son incómodas o desagradables, el feng shui de la habitación puede mejorarse utilizando jardineras en el exterior de la ventana.

Referencias bibliográficas:

  • Ford-Martin, P. (2005). Feng Shui. In J. L. Longe (Ed.), The Gale Encyclopedia of Alternative Medicine (2nd ed., Vol. 2, pp. 740-743). Detroit: Gale.

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