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Operación bikini: 6 razones por las que no debes hacerla

La operación bikini, que se vuelve muy popular cuando llega el verano, es perjudicial para la salud.

 

Con la llegada del verano se ponen en marcha una serie de dietas y hábitos para adelgazar lo antes posible y poder lucir un cuerpo acorde a los cánones estéticos vigentes, ya sea en la playa o en la piscina.

Sin embargo, este tipo de procedimientos de pérdida de peso a contrarreloj pueden tener efectos negativos para la salud que la mayoría de la sociedad desconoce. En este artículo describiremos los principales motivos para no hacer la operación bikini.

¿Qué es la operación bikini?

La operación bikini u operación bañador son todas aquellas dietas y esfuerzos que se realizan ante la llegada del verano para adelgazar. Este tipo de urgencias veraniegas han hecho aflorar todo tipo de especialistas y dietistas que venden su dieta determinada para lograr adelgazar antes del verano.

Las dietas milagro que se ponen de moda durante el verano suelen obedecer a motivos comerciales e intereses de empresas o multinacionales para vender de forma rápida sus productos. Antes de poner en práctica una dieta conviene asegurarse de que es la mejor opción para nuestros intereses y también para nuestra salud.

Este tipo de dietas, así como la operación bañador o bikini, generan a menudo desesperación y frustración entre las personas que las practican, además de no ser efectivas para perder peso. Es por esto que la mayoría de especialistas las desaconsejan.

6 motivos para no hacerla

Existen múltiples motivos para no realizar la operación bañador ante la llegada del verano. A continuación destacamos los principales.

1. Efecto rebote

Generalmente, al realizar dietas temporales que duran meses o semanas, conseguimos el efecto contrario del que deseamos; se trata del llamado efecto rebote o efecto yo-yó, que consiste en ganar peso después de hacer una dieta.

Esto sucede porque, ante una pérdida rápida de peso en pocas semanas o meses, el cuerpo pone en marcha una serie de mecanismos que le permiten acumular grasas de forma rápida en los meses siguientes.

Si queremos realizar dietas efectivas, debemos hacerlas consultando con especialistas que nos aconsejen las mejores formas de llevarlas a cabo.

2. Riesgos para la salud

Realizar una dieta solamente porque la hemos visto en los medios de comunicación o bien porque se ha puesto de moda o porque la hacen amigos o conocidos nuestros puede ser una práctica muy mala para nuestra salud.

Las dietas bikini o dietas bañador suponen cada año una exposición a prácticas alimentarias de riesgo o poco sanas. Para realizar una dieta sana para nuestro organismo conviene consultar antes con un especialista.

Puesto que las dietas deben ser personalizadas, teniendo en cuenta las características físicas de cada uno, no podemos realizar exactamente la misma dieta que la que hace otra persona. Conocer las necesidades nutricionales de cada uno y el funcionamiento de cada cuerpo es esencial a la hora de recomendar una dieta.

3. Las dietas no son localizadas

Considerar que con una dieta temporal podemos bajar la barriga, reducir grasas localizadas en determinadas partes del cuerpo o moldear a nuestro gusto la forma del cuerpo es un error común y uno de los principales motivos por los que se realizan las dietas milagro.

De hecho, las dietas localizadas suelen ser las que más efecto rebote provocan a largo plazo, por el hecho de ser prácticas artificiales que no respetan los procesos normales de adelgazamiento en el cuerpo.

4. Las dietas deben ser globales

La mayoría de expertos en nutrición aconsejan que las dietas deben hacerse con tiempo, especializadas para cada persona y teniendo en cuenta todos los nutrientes que debemos aportar al organismo y todas las comidas realizadas cada semana.

Realizar dietas parciales, de pocas semanas o meses es un error tanto para nuestro bolsillo como para nuestra salud y suele acabar teniendo consecuencias negativas para nuestro bienestar.

5. Huir de las dietas milagro

Generalmente las dietas que se venden como milagrosas, mediante las cuales se dice que se puede adelgazar en pocas semanas o meses, suelen ser perjudiciales para la salud pero además particularmente poco efectivas.

6. Frustración

Lo que sucede a menudo al poner en práctica una dieta que no nos ha servido para adelgazar antes del verano es que nos podemos sentir frustrados, engañados o que no valemos lo suficiente.

El uso de dietas milagrosas no solo es perjudicial para nuestra salud física, sino que también lo es para nuestro bienestar psicológico y emocional. Las operaciones bikini pueden acarrear síntomas psicológicos como problemas de autoestima, ansiedad o incluso depresiones.

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