La regurgitación en bebés, ¿cómo tratarla?

La regurgitación en bebés, ¿cómo tratarla? | Cedida

Es un fenómeno muy extendido el hecho de que los bebés expulsen por vía oral la leche materna que acaban de tomar. Mucha gente cree, equivocadamente, que están vomitando, pero el vómito es un acto enérgico y doloroso, y sin embargo la regurgitación en bebés es el retorno del alimento a través del esófago sin esfuerzo.

¿Qué es la regurgitación en bebés?

El esófago es el conducto que conecta la boca con el estómago. Como el sistema digestivo del bebé aún no está plenamente constituido, es frecuente que la leche materna que se ingiere regrese a la boca a través del esófago, a menudo porque han comido demasiado o porque han tragado aire al mismo tiempo.

La regurgitación es más común en los bebés de pocos meses y suele resolverse espontáneamente cuando ingieren alimentos sólidos o cuando llegan al año de edad. No se trata de una disfunción grave, y al contrario de lo que muchos piensan, no supone para el niño riesgo de ahogo o daño alguno. Pero es un acto muy desagradable y, además, es fácil de prevenir.

¿Cómo tratarla?

Existen algunas técnicas sencillas que pueden ayudar a evitar la regurgitación en bebés.

Es preferible alimentar el bebé en posición vertical y en un entorno tranquilo y agradable para evitar que se estrese durante la ingesta.

También se recomiendo hacerlo eructar, y dejar que el estómago se asiente después de cada comida.

La cantidad de comida es un factor fundamental cuando se trata de este problema. Si el bebé se alimenta con biberón, hay que tener en cuenta el tamaño de la tetina para evitar que salga demasiada cantidad de leche, y en todo caso, evitar que el bebé coma demasiado.

La alimentación, un factor fundamental

La alimentación es una parte importante en este sentido, sin embargo, según la Asociación Española de Pediatría, “si el niño está bien, no necesita realizar ningún tratamiento, el reflujo se resuelve solo con el tiempo. Los niños que toman pecho no precisan realizar cambios en la dieta, ni tampoco si toman biberón y por lo demás están bien".

Para los bebés que ya pueden tomar alimentos sólidos existen fórmulas especiales para ayudar con los trastornos alimentarios y a evitar los síntomas de la regurgitación de forma eficaz. Existen leches de fórmula especialmente indicadas para trastornos de este tipo, dependiendo también de la edad del bebé. 

Para aliviar los problemas de la regurgitación en bebés hay que tener en cuenta los factores de la alimentación y las técnicas mencionadas, y en el caso de que el problema persista o en caso de duda es siempre recomendable visitar al pediatra.

Otros factores para tratar la regurgitación en bebés

Hay otros factores para tratar la regurgitación en bebés: por lo general, los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a tratarlo con éxito. Si el bebé tiene sobrepeso, por ejemplo, hay que tratar de acelerar la pérdida de peso, pero también puede ayudar usar ropa floja en la cintura, hacerlo dormir con la cabeza ligeramente levantada, y no acostarse hasta 3 horas después de la ingesta.

El entorno del bebé es fundamental para todo, pero también para su salud gástrica, y por eso hay que evitar al máximo los entornos contaminados y no fumar en su presencia. En algunos casos más graves se puede dar al bebé antiácidos, siempre bajo prescripción médica, y como último extremo, recurrir a la cirugía antirreflujo, pero como hemos comentado la regurgitación suele resolverse espontáneamente.

Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. El pediatra es el que mejor te puede asesorar sobre el cuidado y la alimentación de tu hijo, y sobre los alimentos que debes añadir a la dieta conforme va creciendo.