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Inhibidor de la monoaminooxidasa (IMAO): ¿qué es y para qué se utiliza?

Los IMAO son un tipo de fármaco indicado en el tratamiento de la sintomatología depresiva.
Los fármacos inhibidores de la monoamooxidasa (IMAO) son un tipo de antidepresivos. 

 

Aunque los inhibidores de la monoaminooxidasa o IMAO no suelen ser antidepresivos de primera elección, suelen utilizarse como cualquier otro antidepresivo para el tratamiento de la sintomatología depresiva. Asimismo, también se recetan para aliviar síntomas relativos a otros patologías psicológicas como la fobia social o la depresión con signos de tipo ansioso-fóbico e histeriforme (histriónico), entre otras.

En este artículo vamos a revisar qué son y para qué se utilizan los IMAOS, cuál es su mecanismo de acción, farmacocinética y farmacodinámica de estos psicofármacos; y qué tipo de efectos secundarios e interacciones pueden producirse durante su tratamiento.

¿Qué es un inhibidor de la monoaminooxidasa (IMAO)?

Los inhibidores de la monoaminooxidasa, IMAO o MAOI en inglés son un tipo de psicofármacos antidepresivos que son utilizados para tratar síntomas de la depresión mayor. Al igual que otros medicamentos antidepresivos, los IMAOS ayudan a reducir sintomatología típica de la depresión, que incluye la sensación de tristeza, la desesperanza y la falta de interés por la vida o anhedonia.  

Algunos inhibidores de la MAO comúnmente utilizados son la fenelzina, la tranilcipromina (Parnate), la iproniazida, la clorgilina, la rasagilina (Azilect), el deprenil o seleginina (Plurimen o Selegina) y la moclobemida (Maneritx).

Específicamente, los inhibidores de la monoaminooxidasa son muy útiles en el tratamiento para personas cuya depresión se comorbiliza con otros problemas psicológicos como la ansiedad, los ataques de pánico, las fobias o la fatiga crónica. También suelen indicarse para tratar la fobia social y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).

Es un fármaco contraindicado para las personas que sufren cardiopatías, hipertensión, hepatopatías, alcoholismo, Parkinson, diabetes y personas en el primer trimestre de embarazo.

Los IMAOS fueron descubiertos aproximadamente en el 1950 y funcionan corrigiendo desequilibrios químicos en el cerebro. Algunos neurotransmisores, como la serotonina y la norepinefrina, juegan un papel importante en el control del estado de ánimo. Pero otras sustancias en el cerebro pueden interferir con el control del estado de ánimo al descomponer estos neurotransmisores.

Los IMAO se utilizan para tratar la depresión o sintomatología depresiva que cursa con otras afecciones psicológicas. 

 

Mecanismo de acción, farmacocinética y farmacodinámica

Los inhibidores de la monoaminooxidasa son agonistas funcionales monoaminérgicos. La monoaminooxidasa es una enzima que degrada dos neurotransmisores importantes: la norepinefrina y la serotonina. Los inhibidores de los IMAO funcionan bloqueando los químicos que descomponen la serotonina y la norepinefrina.

Presenta una absorción buena mediante la vía oral (única vía utilizada), los efectos máximos se obtienen a las 1-2 horas y presenta un 50% de fijación en las proteínas plasmáticas. Asimismo, se metaboliza de forma hepática y se excretan o eliminan de forma renal.

En relación a su seguridad, muestran un índice terapéutico medio con riesgo de crisis de hipertensión arterial graves. El tratamiento de los IMAO para la tolerabilidad debe realizarse con un incremento paulatino de 15 mg por semana (aproximadamente) y se tiene que evitar la administración por la mañana para que no se produzca insomnio. Finalmente, los IMAO no son psicofármacos adictivos.

Dosis recomendadas

La dosificación dependerá del tipo de inhibidor y de sintomatología que se presente. Asimismo, las dosis serán diferentes en función de cada paciente. En el caso de la tranilcipromina (Parnate) la dosis recomendada suele ser de 20-60 mg por día y en cambio, en el caso de la moclobemida (Maneritx) son aproximadamente de 300 a 750 mg diarios.

Por ello, es importante consultar al médico de forma regular para seguir el tratamiento de IMAO y nunca tomar dosis superiores a las indicadas. Como todos los antidepresivos, en el casos de los inhibidores de la monoaminooxidasa, se necesitan varias semanas para empezar a notar los primeros efectos del psicofármaco.

Finalmente, es importante recordar que no se puede dejar de tomar este tipo de medicamento de forma repentina. En este caso, es importante ir reduciendo las dosis de forma paulatina para reducir los posibles síntomas de abstinencia al fármaco. Para ello, se deben de seguir indicaciones específicas indicadas por el médico.

Los inhibidores de la MAO se pueden tomar con o sin alimentos, con el estómago lleno o vacío. Algunos alimentos y bebidas deben evitarse durante el tratamiento con IMAOS, en concreto los quesos fermentados, el alcohol, las gambas y conservas, las vísceras, los plátanos, aguacates, fresas y habas, algunos frutos secos como las pasas y los higos, las sopas precocinadas, la soja, el café, el té y el cacao.

La dosis de tratamiento con IMAO dependerá del paciente y del tipo de fármaco. 
 

Efectos secundarios e interacciones con otros medicamentos

Los inhibidores de la monoaminooxidasa pueden producir efectos adversos frecuentes que incluyen visión borrosa, disfunción sexual, somnolencia, excitación, cansancio general, cefalea, hiperhidrosis, insomnio, aumento del hambre, hipotensión ortostática y temblores. Estos problemas suelen desaparecer generalmente a medida que el cuerpo se adapta al medicamento y no requieren ningún tratamiento médico a menos que interfieran con las actividades normales.

Asimismo también puede producir otros efectos secundarios menos frecuentes como diarrea, edema periférico, anorexia o falta de apetito, estreñimiento y sequedad en la boca; así como otros problemas más graves que deben atenderse de forma inmediata. Estos efectos son dolor en el pecho severo, dolor de cabeza muy intenso, rigidez en el cuello, pupilas dilatadas, aumento de la sensibilidad de los ojos a la luz, taquicardia, sudoración con o sin fiebre, piel fría y húmeda, náuseas y vómitos.

En relación a las interacciones, los IMAO pueden interactuar con muchos otros medicamentos, tales como antihistamínicos, medicamentos para el resfriado, la fiebre de heno y el asma; sedantes; tranquilizantes; analgésicos; anfetaminas; descongestivos nasales (al llevar estimulantes como la cafeína); antigripales; antihipertensivos; anticolinérgicos; barbitúricos; y otros antidepresivos como los tricíclicos y aquellos que aumentan los niveles de serotonina, como la fluoxetina (Prozac) o el bupropión (Wellbutrin).

Referencias bibliográficas:

  • Ross-Flanigan, N. (2002). Monoamine Oxidase Inhibitors. In D. S. Blanchfield & J. L. Longe (Eds.), The Gale Encyclopedia of Medicine (2nd ed., Vol. 3, pp. 2213-2216). Detroit: Gale.

  • Krishnan, K. R. R. (2017). Monoamine oxidase inhibitors. The American Psychiatric Association Publishing Textbook of Psychopharmacology, 283.

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