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Rivastigmina (Prometax, Exelon): usos, indicaciones y efectos secundarios

Conocido como Prometax, la rivastigmina está indicada para el tratamiento de síntomas leves de Alzheimer.
La rivastigmina es un fármaco que se comercializa bajo los nombres de Prometax y Exelon. 

 

Aunque hasta el momento no se haya descubierto ningún tipo de medicamento que pueda curar o prevenir la enfermedad de Alzheimer, las personas que presentan un diagnóstico temprano -y por ende, síntomas aún leves- pueden verse beneficiadas de medicamentos como la rivastigmina.

Para poder conocer más sobre este fármaco, en el siguiente artículo revisaremos qué es la rivastigmina, sus efectos secundarios, las dosis y posologías de administración y qué precauciones hay que tener en cuenta a la hora de tomar este medicamento.

¿Qué es la rivastigmina (Prometax)?

La rivastigmina es un medicamento que se vende bajo el nombre de marcas comerciales como Exelon o Prometax y está disponible tanto en parches transdérmicos como en vía oral (cápsulas y solución líquida). Es utilizado junto con otros fármacos como la memantina o el donepezil, para tratar los síntomas leves y moderados de la demencia en personas con Alzheimer.

Asimismo también se indica para tratar la demencia causada por otras afecciones, como la enfermedad con cuerpos de Lewy, el Parkinson o los accidentes cerebrovasculares.

Desde el 2000 -año en que fue aprobada para su uso- la rivastigmina ha demostrado ser efectiva para mejorar la capacidad de las personas con demencia para hacer actividades cotidianas como comer o vestirse; disminuir los síntomas conductuales de la enfermedad tales como los delirios y la agitación; y mejorar las funciones cognitivas, entre las cuales se encuentran la memoria y el habla.

No obstante, es importante determinar que el tratamiento con rivastigmina -ni con otro medicamento conocido hasta la fecha- no es capaz de curar ni de detener la progresión de las enfermedades subyacentes a las demencias.

Rivastigmina y la enfermedad de Alzheimer

En concreto, el Alzheimer es una enfermedad neurológica caracterizada por la pérdida de las funciones cognitivas tales como el recuerdo, el razonamiento y/o la planificación. En esta enfermedad, se produce una muerte neuronal que hace que las células cerebrales pierdan su capacidad para transmitir impulsos nerviosos.

Las neuronas que producen y secretan un neurotransmisor llamado acetilcolina se ven afectadas especialmente en esta patología. La rivastigmina es un fármaco colinérgico inhibidor de la colinesterasa y previene la descomposición de este neurotransmisor en el cerebro. Al hacerlo, este fármaco puede provocar una mejora en la cognición de la persona al facilitar la transmisión del impulso nervioso.

La rivastigmina (Prometax, Exelon) se administra en el tratamiento de síntomas leves de demencias como el Alzheimer. 

 

¿Qué efectos secundarios tiene?

Entre los efectos adversos más frecuentes asociados a este fármaco colinérgico incluyen los siguientes:

  • malestar estomacal

  • náuseas

  • vómitos

  • anorexia

  • acidez estomacal y/o indigestión

  • debilidad

  • pérdida de peso

  • diarrea

  • debilidad

  • mareos

  • dolor de cabeza

  • cansancio extremo

  • pérdida de energía

  • confusión

En concreto, los signos secundarios más frecuentes son los que incluyen, en general, malestar estomacal y suelen ocurrir en más del 5% de las personas que siguen este tratamiento. De la misma manera, síntomas como los mareos o los dolores de cabeza también suelen producirse en más del 10% de las personas que toman rivastigmina.

Otros efectos adversos

Existen otro tipo de efectos secundarios que también pueden producirse durante el tratamiento con rivastigmina pero que son menos frecuentes de aparecer que los descritos anteriormente. Entre otros signos pueden incluirse los siguientes:

  • insomnio de conciliación o dificultad para dormir

  • sintomatología depresiva y ansiosa

  • alucinaciones

  • temblores

  • desmayos

  • irritabilidad y agresividad

  • aumento de la sudoración

  • sarpullidos y urticarias

  • dificultad para orinar

  • sangre en las heces y/o en los vómitos

La rivastigmina también puede administrarse en forma de parches transdérmicos. 

Dosis y posología recomendada

Como con cualquier otro medicamento administrado en pacientes con demencias, el tratamiento con rivastigmina solo debe administrarse si la persona dispone de un cuidador que administre y maneje de forma regular su tratamiento.

En relación a la dosis inicial, suele ser de 4,6 mg cada 24 horas y tras un mínimo de 4 semanas con él, esta dosis puede aumentarse a 9,5 mg. En el caso del ajuste de la dosificación, los 9,5 mg de rivastigmina diarios son considerados una dosis efectiva y debe seguir utilizándose mientras que la persona siga mostrando efectos positivos.

Aún así, si ésta es bien tolerada y sólo si han pasado 6 meses de tratamiento con la dosis efectiva, se puede llegar a considerar un aumento de ésta a 13,3 mg. En este caso, solo se recomendará este aumento en personas que hayan mostrado un declive cognitivo y/o funcional muy significativo.

Exelon parches transdérmicos

En el caso de los parches de rivastigmina, se deben aplicar una vez al día encima de la piel seca, sin pelo y limpia; preferiblemente en el brazo, espalda, pecho o en alguna zona donde el medicamento no se roce con la ropa ajustada. Asimismo, no debe utilizarse la rivastigmina sobre la piel enrojecida, dañada o irritada. Como otras recomendaciones, a la hora de ponerlo, se debe presionar durante al menos 30 segundos y hasta que los bordes estén bien pegados.

Si se desprende, se debe poner uno nuevo para el resto del día y cambiarlo al día siguiente aproximadamente a la misma hora. Éste puede utilizarse perfectamente en épocas calurosas y puede mojarse.

Precauciones a la hora de tomar el medicamento

A diferencia de algunos otros medicamentos utilizados para tratar la enfermedad de Alzheimer, la rivastigmina no es descompuesta de forma hepática. Debido a esto, puede ser preferible en el tratamiento de personas que tienen este tipo de demencia y además, presentan una enfermedad hepática.

A parte de ello, es importante conocer que este inhibidor de la colinesterasa puede disminuir la frecuencia cardíaca, aumentar el ácido estomacal, dificultar la micción, causar dificultades respiratorias y contribuir a la existencia de convulsiones.

Como resultado, debe supervisarse especialmente en personas con afecciones cardíacas, propensas a úlceras estomacales, con asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica y pacientes con antecedentes de convulsiones.

Finalmente, el tratamiento con rivastigmina debe evaluarse de forma periódica para determinar lo benificios existente que comporta. En el caso de que no se considere útil para el tratamiento de la demencia de la persona, se puede llegar a detener.

Interacciones con otros medicamentos

En relación a com puede interactuar con otros fármacos, el tratamiento con rivastigmina puede llegar a inhibir los efectos de medicamentos como la diciclomina; un tipo de medicamento anticolinérgico que se utiliza para paliar los síntomas del colon irritable.

Asimismo, otros fármacos como el betanecol -prescrito para solucionar problemas del tracto urinario provocado por el tratamiento de ciertos medicamentos o a causa de cirugías. que pueden llegar a aumentar algunos de los efectos adversos de la rivastigmina.

Referencias bibliográficas:

  • Birks, J.S., Chong, L., & Grimley Evans, J. (2015). Rivastigmine for Alzheimer's disease. Cochrane Database of Systematic Reviews, Issue 9. Art. No.: CD 001191. doi: 10.1002/14651858.CD 001191.pub4

  • Karpa, K. (2003). Rivastigmine. In M. Harris & E. Thackerey (Eds.), The Gale Encyclopedia of Mental Disorders (Vol. 2, pp. 829-831). Detroit: Gale.

  • Magner, L. N., Andrews, L. W., & Thompson, M. L. (2002). Do current claims for an Alzheimer's vaccine properly take into account the many defects that the disease causes in the brain. In Science in Dispute (Vol. 2, pp. 210-218). Detroit: Gale.

  • Sims, J. (2002). Alzheimer's Disease. In D. S. Blanchfield & J. L. Longe (Eds.), The Gale Encyclopedia of Medicine (2nd ed., Vol. 1, pp. 134-141). Detroit: Gale.

 

  

  

  

  

 

 

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