Urbason (Metilprednisolona): qué es, para qué sirve, dosis y presentación

El Urbason, que contiene metilprednisolona, se puede consumir en formato inyectable y en comprimidos.

Urbason (Metilprednisolona) se vende en formato inyectable y en comprimidos (de 4 mg, 16 mg y 40 mg).

 

Urbason es un medicamento cuyo principio activo es la metilprednisolona, un glucocorticoide que sirve principalmente para controlar o interrumpir reacciones alérgicas graves, aunque también se utiliza para el tratamiento de muchas enfermedades, como la esclerosis múltiple.

A causa de su principio activo (metilprednisolona) y de su mecanismo de acción, el Urbason es un medicamento que puede tener efectos adversos graves si su uso no se controla adecuadamente.

En este artículo te explicamos qué es el Urbason o metilprednisolona, para qué sirve, en qué casos se utiliza y en qué dosis puede encontrarse. Explicaremos también las posibles interacciones de éste con otros fármacos.

¿Qué es Urbason (metilprednisolona)?

Urbason es un fármaco del grupo de los corticosteroides, es decir, la metilprednisolona es una molécula similar al cortisol, la hormona que, de manera natural, se sintetiza en las glándulas suprarrenales y que regula la inflamación, las alergias, el funcionamiento del sistema inmune en su conjunto, el metabolismo de los glúcidos, lípidos y proteinas e incluso la respuesta al estrés.

El Urbason es un corticoesteroide porque su principio activo es la metilprednisolona, un glucocorticoide de acción intermedia. Al ser un glucocorticoide participa especialmente en el metabolismo de los carbohidratos, las grasas y las proteínas, aunque también puede reducir la respuesta del sistema inmune y sobre todo provocar osteoporosis debido a la reducción de la absorción del calcio y al incremento de su eliminación y también por su acción inhibitoria de la formación de los huesos y la inhibición de la producción de factores de crecimiento.

¿Para qué sirve?

El Urbason sirve para disminuir inflamaciones, en el tratamiento de insuficiencia adrenal, en asma severa, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y reacciones alérgicas graves, así como sus síntomas asociados (como las sensaciones de calor, el enrojecimiento de la piel o el dolor).

La metilprednisolona sirve para tratar algunas formas de artritis, trastornos de la piel (urticaria y eczema severo) o de los intestinos e incluso se usa en el tratamiento oncológico junto a quimioterápicos o radioterapia.

De forma más específica, el Urbason se utiliza también para tratar casos severos de alergia y asma, así como en enfermedades que requieran una administración inmediata de corticoides porque no se están produciendo adecuadamente, lo que pone en riesgo la salud e incluso la vida.

Presentación y dosis recomendada

El Urbason puede encontrarse en polvo para disolver en una solución inyectable y en comprimidos. Por tanto, su administración puede ser por vía intravenosa (inyección o perfusión), intramuscular u oral. Cada presentación tiene concentraciones distintas y también tiene indicaciones diferentes.

Urbason inyectable

En el formato Urbason inyectable la concentración de metilprednisolona puede ser de 8 mg, 20 mg, 40 mg o 250 mg. Los tres primeros se consideran exentos de sodio, mientras que la dosis de 250 mg tiene una concentración alta, lo que debe tomarse en cuenta en la prescripción a pacientes con dietas pobres en sodio.

Su uso está indicado para personas que necesiten un tratamiento inmediato con corticoides, en casos graves o cuando su administración por vía oral no es posible. Específicamente se administra en casos agudos de asma y riesgo de shock anafiláctico, por ejemplo por una reacción alérgica grave donde corra peligro la vida de la persona. También en casos de intoxicaciones accidentales por venenos de insectos y serpientes para prevenir el shock anafiláctico.

También está indicado en caso de que exista un edema cerebral, lesiones medulares, brotes agudos de esclerosis múltiple, tratamiento del rechazo agudo de trasplantes de órganos y durante quimioterapias como tratamiento coadyuvante.

La dosis recomendada depende de la gravedad del cuadro clínico pero generalmente se administran de 20 a 40 mg al día en adultos y de 8 a 16 mg en niños, con intervalos de media hora entre cada inyección durante 24 horas. Solo en caso de que se no haya alcanzado el efecto esperado en el transcurso de media hora se administran hasta 80 mg.

En casos más graves en los que corre peligro la vida de la persona suele administrarse una dosis única de 250 a 1000 mg de Urbason en adultos y entre 4 y 20 mg por kilogramo de peso corporal en el caso de los niños.

Urbason inyectable es uno de los tipos de presentación de la metilprednisolona.

Urbason comprimidos

La presentación de Urbason en comprimidos (pastillas) contiene 4 mg, 16 mg o 40 mg de metilprednisolona y su administración es vía oral. Se prescribe para el tratamiento de sustitución en insuficiencia adrenal,  para compensar la falta de hormonas en el organismo.

Por su acción antiinflamatoria e inmunosupresora, Urbason se usa en el tratamiento de asma persistente severa,  en el tratamiento de EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), de la sarcoidosis, de la hipersensibilidad a medicamentos, de reacciones alérgicas graves, de la enfermedad de Crohn y en la colitis ulcerosa, en hepatitis crónica de origen autoinmune, de la artritis reumatoide, del síndrome adrenogenital, de trastornos hematológicos y de enfermedades inflamatorias oculares, entre otras.

La administración se inicia con dosis altas que se reducen gradualmente en cuanto se alcanzan los primeros efectos positivos. Por lo general se recomienda tomar de 12 a 80 mg diarios en adultos, y de 0.8 a 1.5 mg por kilogramo de peso corporal en niños, sin superar nunca los 80 mg.

Posteriormente se recomiendan de 4 a 8 mg diarios en adultos sin superar los 16 mg diarios, y en niños se administran de 2 a 4 mg diarios sin sobrepasar los 8 mg. Esto debe ser solo por periodos de tiempo cortos, y tiene más especificaciones según la enfermedad para la que se prescribe.

Siempre que se suspenda un tratamiento con corticoides debe hacerse de manera progresiva, reduciendo la dosis hasta gradualmente según indique la pauta del médico. Nunca acabar un tratamiento de golpe, ya que tras el tratamiento nuestro cuerpo no está preparado para volver a sintetizar cortisol (la hormona natural) y si se retiran de manera brusca nos quedaremos sin cortisol en nuestro cuerpo. Este fenómeno se conoce como síndrome de la retirada de corticoides.

Efectos secundarios de la metilprednisolona

Los efectos adversos más frecuentes que podemos encontrarnos en la administración de corticoides son: obesidad, distribución anormal de la grasa corporal, aumento de los niveles de azúcar en sangre, crecimiento del vello, retención de sodio y agua que puede traducirse en un aumento de la tensión arterial, alteraciones de la piel (estrías, acné, etc), cicatrización de heridas más lenta, riesgo de trombosis por aumento del número de plaquetas, osteoporosis, etc. 

En raras ocasiones provoca úlceras gástricas o duodenales, hepatitis, lesiones en los ojos, disminución de la respuesta inmune, convulsiones cerebrales o debilidad muscular. No se conoce la frecuencia con la que puede provocar arritmia y paro cardiaco, pero son efectos que se han notificado. Lo mismo se puede decir del vértigo, la visión borrosa o la atrofia tisular.

Los corticoesteroides también pueden provocar trombosis y lesiones hepáticas como hepatitis agudas o enzimas hepáticas aumentadas, y no se recomienda mezclarlos con alcohol. Todos estos efectos secundarios suelen aparecer varias semanas después de que el tratamiento haya iniciado.

Contraindicaciones y precauciones

La administración de Urbason conlleva el riesgo de perforación intestinal con peritonitis; por este motivo debe ser especialmente controlada en los casos de colitis ulcerosa grave, diverticulitis y anastomosis intestinales.

Además, al ser un glucocorticoide puede debilitar la respuesta inmune, lo que a su vez puede provocar o agravar infecciones, por lo que debe cuidarse el contacto con personas que padezcan, por ejemplo, varicela o herpes zóster.

No se recomienda administrar Urbason durante el embarazo o lactancia, ya que la metilprednisolona atraviesa la placenta y se excreta en la leche materna. Las dosis en niños deben monitorearse adecuadamente ya que si son muy altas pueden producir pancreatitis aguda y un aumento de la presión intracraneal que cause a su vez pérdida visual, dolores de cabeza o parálisis oculomotora.

Asimismo debe controlarse la administración en adultos mayores debido a que puede provocar osteoporosis e incrementar la tensión arterial.

Finalmente, Urbason está contraindicado en los siguientes casos: hipersensibilidad a la metilprednisolona o a otros glucocorticoides o a alguno de los excipientes que lleva, pacientes con úlceras gástricas o duodenales, con osteoporosis, con inestabilidad emocional o tendencias psicóticas, con glaucoma, con infecciones por amebas, virus o por hongos sistémicas, con poliomielitis y durante el periodo pre y post vacunal, ya que puede aumentar el riesgo de complicaciones debidas a la vacunación.

Los deportistas deben tener especial cuidado en la toma de Urbason, ya que podría dar positivo en una analítica de control de dopaje.

Interacción con otros medicamentos

Por la cantidad de efectos secundarios que puede provocar y la gravedad de los mismos, debe tomarse precaución si se quiere mezclar Urbason con otros medicamentos. Urbason puede interferir con muchos medicamentos, por ello debe avisar a su médico o farmacéutico si está tomando otros medicamentos, aunque sean sin receta médica.

Algunos de estos medicamentos son algunos antibióticos (claritromicina, eritromicina, anfotericina B), la ciclosporina, anticoagulantes orales (Sintrom), antidiabéticos, AINEs, alcohol, relajantes musculares, dilitiazem, algunos diuréticos, anticonceptivos orales, etc.

Referencias bibliográficas:

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