Las 5 etapas de una relación de pareja (según la Psicología)

Estas son las 5 etapas que atraviesan las relaciones de pareja, según el psicólogo George Levinger.

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Aunque cada relación de pareja es un mundo en sí misma, lo cierto es que no son pocos los expertos que han logrado identificar una serie de etapas muy generales que la mayoría de relaciones atraviesan. Se trata en particular de uno de los objetos de estudio de la psicología social, área desde la que se han elaborado diversos modelos sobre el amor, las relaciones y su desarrollo.

En este artículo vamos a explicar de forma sintética la teoría de George Levinger sobre las etapas de la relación de pareja. Estas recogen el recorrido de los romances desde que empiezan hasta que terminan a causa de la ruptura, la muerte u otros eventos.

Las 5 etapas de una relación de pareja: la teoría de Levinger

El psicólogo alemán George Levinger (1927-2017) dedicó su vida a la psicología clínica y a la social. Sus aportaciones más conocidas son las que realizó en torno al ámbito de las relaciones interpersonales, sobre todo las románticas, que incluyen su teoría sobre las 5 etapas que atraviesan las relaciones de pareja.

Al desarrollar su modelo Levinger se centró de forma exclusiva en las relaciones de pareja entre adultos y en las de tipo heterosexual; no obstante, no existen en su teoría limitaciones evidentes que impidan que se pueda aplicar con normalidad a cualquier otro tipo de relación romántica.

1. Familiarización

Las relaciones de pareja empiezan de forma necesaria con la toma de contacto entre dos individuos. En este momento, o de forma progresiva, surge un sentimiento de atracción mutua que suele basarse en el aspecto físico o en las similitudes de tipo psicológico.

Según Levinger existen diversos factores que influyen en cómo se desarrolla la etapa de familiarización de una relación. Uno de los más relevantes es la experiencia en otras relaciones previas, y en el momento de la atracción también tienen un peso significativo la proximidad física o la célebre “primera impresión”.


2. Desarrollo

La fase de desarrollo de la relación se corresponde con el periodo durante el cual los dos miembros de la pareja intiman, pasan a confiar el uno en el otro de forma progresiva y se vuelven cada vez más interdependientes. Con respecto a la intimidad, Levinger destaca el peso que ejerce en esta la revelación de información privada.

Para que la relación pase de la etapa de familiarización o atracción a la de desarrollo es importante, según Levinger, que las dos personas sean (o pasen a ser) compatibles en aspectos como los gustos, las aficiones, los valores personales y las metas vitales. También es habitual que empiecen a aparecer molestias y rencores mutuos de relevancia variable.

3. Continuación

La etapa de continuación descrita en el modelo de Levinger se caracteriza sobre todo por el compromiso a largo plazo y por la unión de las vidas de los dos miembros de la pareja, en un sentido muy general. La relación se intensifica, de modo que englobaríamos en esta fase muchas relaciones estables, parejas de hecho o matrimonios.

Aunque la relación de pareja puede seguir desarrollándose, creciendo y cambiando durante esta etapa, es bastante habitual que se durante este periodo se dé una larga fase de estabilidad (señal de la consolidación de la relación) que en ocasiones llega incluso al estancamiento. Para Levinger la confianza mutua es el factor fundamental en el éxito de la etapa de continuación.


4. Deterioro

A medida que pasa el tiempo es normal que las relaciones de pareja se deterioren y que la satisfacción de sus miembros disminuya de forma progresiva. Esto se asocia a factores como el desequilibrio entre las recompensas que se obtienen por continuar en la relación y los costes de hacerlo -que a su vez choca con la dificultad para romper, incrementada por el hecho de tener hijos juntos, compartir la vivienda, etc.

Por supuesto, la fase de deterioro de la relación no siempre se produce sino que algunas parejas consiguen mantenerse en la etapa de continuación hasta el final de sus vidas. No obstante, incluso en las relaciones exitosas cabe esperar que a partir de cierto punto aparezcan algunos sentimientos de insatisfacción y de aburrimiento mutuos, incluso si su intensidad es baja.

5. Finalización

Como es lógico, la última etapa de las relaciones de pareja en la teoría de Levinger es la de finalización. Esto no se asocia necesariamente con la ruptura, sino que también puede deberse a la muerte de uno de los miembros de la pareja o a otros factores.

En ocasiones la fase de finalización se debe a que el amor y la intimidad que han sostenido la relación hasta un momento dado simplemente acaban por desaparecer; ni siquiera es necesario que sucedan eventos negativos para que la conexión entre una pareja se deteriore y acabe por romperse.

Referencias bibliográficas:

  • Levinger, G. (1983). Development and change. En H.H. Kelley et al. (Eds.), Close relationships (315–359). New York: W. H. Freeman and Company.



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