Personas manipuladoras: 8 características que las delatan

Descubre cómo identificar y alejarte de quienes te manipulan para su propio beneficio.
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Actualmente conocer nuevas personas, establecer vínculos con gente de la que no tenemos referencias y lograr una relación de confianza es algo bastante sencillo gracias a las redes sociales y a los entornos de socialización, que cada vez son más abiertos.

Encontrarnos con personas manipuladoras que de manera encubierta miren por sus propios intereses y poco a poco vayan minando nuestra opinión es un peligro al que cada vez estamos más expuestas.

Por tanto, es necesario saber identificar las características de las personas manipuladoras -esas que te hacen sentir vulnerable y débil y te generan sentimientos de incapacidad ante una aparente fachada de persona amigable y simpática.

Características de las personas manipuladoras

¿Quién no ha escuchado en alguna ocasión la expresión  “lobo con piel de cordero”? Pues bien, es perfecta para definir a aquellas personas manipuladoras que, a través del carisma, intentan sesgar tus opiniones y tus actos a favor de los suyos.

Veamos algunas de las características principales de las personas manipuladoras para conseguir identificarlos y evitar que puedan incidir de una manera tan negativa en nuestro bienestar psicológico.

1. Atienden solo a lo que les interesa

Las personas manipuladoras suelen buscar y encontrar las estrategias que de manera más eficaz les lleven a la realización de sus objetivos… aun a costa de los demás. En ocasiones las personas de su entorno hacen demandas o piden ayuda y ellas hacen oídos sordos.

No suelen atender a las necesidades de los demás, y no porque no las detecten o no sepan cómo actuar ante determinadas demandas, sino por falta de interés y por egoísmo. Todo lo que les haga salir del camino hacia sus metas, no les importa.

2. Esconden sus intenciones reales

Los individuos con personalidad agresiva encubierta intentan controlar situaciones o salirse con la suya de una manera sutil, llegando al engaño siempre que sea necesario. Manipulan el entorno para que se acabe haciendo lo que quieren de una manera indirecta.

Se puede ejercer intimidación de manera que la persona que lo está sufriendo no sea consciente. Mediante argumentos manipuladores consiguen que la otra persona se autoconvenza de realizar lo que el manipulador tiene en mente.

3. Te hacen dudar de ti mismo

Mediante la manipulación de tus ideales y sentimientos, las personas manipuladoras consiguen generar esa sensación de duda con respecto a tus propias decisiones. Se las ingenian para que dudes de tu propia intuición y convierten a la persona manipulada en vulnerable.

La victimización, fingir dolor y dar pena son alguna de las estrategias que utilizan para hacer que te sientas mal contigo mismo y que te replantees si las ideas que defiendes son las correctas; es entonces cuando consiguen incidir en tu opinión y llevarte a su terreno.

4. Detectan tus debilidades e inseguridades

Aunque en ocasiones las personas tengan una idea de cuáles son sus puntos débiles y elaboren estrategias de protección para que estos no sean descubiertos, las personas manipuladoras logran detectar estas inseguridades mejor que nadie.

Una vez detectadas las vulnerabilidades, tienen el poder de decidir ponerte a prueba y ver hasta qué punto pueden llegar a convencerte de lo que ellos quieren. En estas situaciones muchas personas manipuladas asumen que el manipulador les hace daño, pero la victimización hace que se les otorgue el beneficio de la duda.


5. Son expertos en el arte de la negación

Cuando las víctimas manipuladas detectan que les han hecho daño, en ocasiones se lo comunican al manipulador como muestra de enfado o reprimenda. La reacción de estos es negar lo sucedido con el objetivo de que el resto recule e incluso que se sientan culpables.

Utilizan argumentos que invalidan los de la víctima, aunque sean falsos. De este modo intentan proyectar la culpa, convirtiéndose ellos en los heridos y así ganando en el terreno de la razón. Las víctimas vulnerables, ante el aparente dolor del manipulador, suelen retractarse.   

6. Se desvían del tema de interés

Entre los grupos de personas es habitual hablar de temas diversos, pero cuando esos temas pueden dejar en evidencia las actuaciones del manipulador, este utiliza estrategias de distracción y desviación para saltar a un tema nuevo.

Si nos topamos ante personas que se ponen tensas al hablar sobre determinados temas, es importante intentar reflexionar sobre los posibles motivos para así poder detectar a esas personas con un trasfondo y unos intereses egoístas.

7. Utilizan el sarcasmo sutil para avergonzar

Cuando la víctima ya se encuentra en ese proceso de dudar de sí misma, es el momento en el que más vulnerable está. Es aquí cuando el manipulador, mediante comentarios llenos de sarcasmo pero en tono amigable, intenta acabar de minar su autoestima.

Son comentarios ingeniosos y aparentemente inocentes que, cuando se dan dentro de un grupo, suelen generar risas; además, en estos contextos no se da importancia al malestar que provocan en la víctima.

8. Tienen una alta capacidad de seducción

Tienen el don de gustar a la gente y son capaces de apoyar y alabar a los demás con la finalidad de aportar confianza y reforzar su papel de persona leal y comprometida con los suyos.

Saben detectar la necesidad de aceptación y aprobación de las otras personas, así como aportarles de manera estratégica la atención y los comentarios necesarios para cubrir estas necesidades.

¿Cómo alejarnos de las personas manipuladoras?

Si has detectado que alguna persona de tu entorno te hace sentir mal y te genera sentimientos ambiguos, los siguientes consejos te ayudarán a evitar entrar en el bucle de la manipulación.

1. Detecta los comportamientos manipuladores

Las personas que intentan llevarte a su terreno a menudo presentan actitudes egoístas que van en contra de tus principios. Aprender a decir no, a respetarte y a defender tu opinión son los primeros pasos para alejarse de las personas manipuladoras.

2. Despréndete de la culpa

Sentirse culpable por situaciones que no puedes controlar es un claro síntoma de que algo sucede, y la culpa por no poder atender las demandas de las personas manipuladoras genera sentimientos de inutilidad. Es relevante entender que no eres responsable de todo lo que sucede en tu entorno.

3. Toma distancia emocional

Si sabemos que esa persona a la que consideramos nuestra amiga nos está haciendo daño, aunque pensemos que es de manera indirecta o involuntaria, debemos empezar a despegarnos emocionalmente de ella.

Identificar estas situaciones es necesario a la par que difícil. El cariño, el aprecio o la estima pueden hacer que dejar de involucrarnos emocionalmente y de confiar en esa persona resulte contradictorio; no obstante, se trata de una opción muy válida para evitar continuar siendo heridos.

4. No dudes: reafirma tus decisiones

Una vez identificada la persona que está ejerciendo manipulación sobre ti, reflexiona acerca de sus comportamientos y de la manera en que inciden negativamente en ti. En base a eso, toma las decisiones que más beneficios te aporten.

No dejes que esa persona vuelva a influir en tu decisiones. No dudes y mantén firme la voluntad de alejarte y de romper esa relación manipuladora que se ha establecido y con la que no estás de acuerdo.




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