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Drogas: qué son, tipos, efectos y consecuencias del consumo

Revisamos las características de los 5 principales tipos de drogas según sus efectos y su legalidad.

 

El término “droga” resulta un poco ambiguo, si analizamos sus acepciones en la literatura especializada y en el lenguaje común. Así, las definiciones de esta palabra dan un peso relativo distinto a los efectos psicoactivos, al potencial de adicción o al tipo de reacciones fisiológicas que provocan determinadas sustancias, que pueden o no ser ilegales.

En este artículo vamos a explicar qué son las drogas, qué tipos hay y cuáles son los efectos y las consecuencias de su consumo. En este sentido resulta muy importante tener en cuenta el riesgo de adicción, tanto a nivel físico como psicológico.

¿Qué son las drogas? Efectos y consecuencias del consumo

La Organización Mundial de la Salud afirma que la palabra “droga” se usa para hacer referencia a cualquier sustancia que tiene la capacidad de curar o de prevenir una enfermedad, si bien lo cierto es que esta acepción se acerca más al término anglosajón “drug” y en español hablaríamos más bien de “fármaco” en estos casos.

En cambio, en el lenguaje habitual las drogas son sustancias cuyo consumo tiene efectos psicoactivos, es decir, que alteran el funcionamiento del sistema nervioso y otros elementos del organismo causando ciertos efectos reforzantes (así como otros indeseados). Además la palabra suele emplearse para hablar específicamente de sustancias ilegales.

Los efectos de las drogas y su intensidad varían en gran medida en función del tipo de sustancia al que nos refiramos. Por ejemplo, existen drogas que provocan efectos estimulantes y otras que actúan como depresores (o sedantes) del sistema nervioso, mientras que algunas provocan efectos relativamente similares pero en grados muy distintos -como la cafeína y la cocaína.

El riesgo de adicción a las drogas es una consecuencia muy relevante en cuanto a su conceptualización, según muchos autores (por ejemplo Mendoza Patiño, 2008). Esto se relaciona con la preocupación por los efectos y las consecuencias negativas del consumo de drogas, que hace que se empleen prioritariamente los términos que hacen referencia a esta faceta.

7 tipos de drogas: clasificación según varios criterios

A continuación describiremos las principales características de 7 tipos de drogas: ilegales, legales, estimulantes, depresoras, alucinógenas, duras y blandas.

Para realizar esta clasificación hemos tenido en cuenta tres criterios principales: el estatus legal de las drogas (ilegales frente a legales), el tipo de efectos que provocan (estimulantes, depresoras y alucinógenas) y el hecho de si causan dependencia física y psicológica (drogas duras) o sólo de una de las dos clases (blandas).

1. Ilegales

Cuando se utiliza el concepto “droga” en general se está aludiendo a sustancias cuya adquisición o consumo se encuentran penados por la ley en un lugar específico. En realidad esta acepción hace referencia sólo a las drogas ilegales, si bien también existen drogas que son legales en la mayor parte del mundo, como veremos en el siguiente apartado.

Entre las drogas ilegales más consumidas en el mundo encontramos la cocaína, la heroína, las setas alucinógenas o el éxtasis. Por otra parte, sustancias como el cannabis (marihuana) o las anfetaminas (speed) tienen un estatus legal más delicado en muchos lugares, encontrándose en una frontera entre la concepción de droga ilegal y droga legal.

2. Legales

Dado que, como hemos dicho, las drogas son todas aquellas sustancias que las personas empleamos con el fin de modificar de algún modo la actividad de nuestro sistema nervioso  u otros aspectos de nuestro estado físico y mental, es fácil ver que en esta definición encaja un gran número de productos que se pueden obtener de forma legal.

De este modo, las drogas legales más populares incluyen el alcohol (cuyo consumo abusivo puede tener consecuencias más negativas para la salud que el de cannabis, por ejemplo), el tabaco (más concretamente la nicotina que éste contiene), fármacos con efectos estimulantes, depresores o alucinógenos (de los que hablaremos a continuación) e incluso los productos que contienen cafeína y teína.

3. Estimulantes

Las drogas estimulantes potencian la actividad del sistema nervioso de modos diversos; entre sus efectos principales encontramos el aumento de la presión sanguínea, la sensación de euforia o la disminución del sueño, así como la manía (elevación patológica del estado de ánimo).

Son consideradas drogas estimulantes la cocaína, las anfetaminas, los antidepresivos y, según muchas de las definiciones de la palabra “droga”, también la cafeína y la nicotina.

4. Depresoras

Las drogas depresoras inhiben la actividad del sistema nervioso, causando disminuciones de la presión sanguínea, problemas de memoria, somnolencia y, en casos de sobredosis, el coma e incluso la muerte por paro respiratorio o cardiaco.

En esta categoría se incluyen los ansiolíticos, los antihistamínicos, el alcohol y los opiáceos como la heroína, entre otras sustancias.

5. Alucinógenas

Los alucinógenos modifican el modo en que percibimos el entorno, el tono de las emociones que sentimos, el contenido de nuestros pensamientos o el nivel de conciencia.

Dentro de esta categoría cabe destacar las drogas psicodélicas, como las setas alucinógenas o el ácido lisérgico (LSD), así como ciertos fármacos que pueden causar delirios y alucinaciones.

6. Duras

Las drogas duras son aquellas que causan adicción y dependencia física y psicológica. En esta categoría se engloban la cocaína, las anfetaminas, la heroína y otros opiáceos (como la morfina y la codeína), pero técnicamente también son drogas duras el alcohol y la nicotina.

No obstante también es habitual, sobre todo en el lenguaje coloquial, que el término “droga dura” se use para hacer referencia a las que tienen un elevado potencial de provocar adicción o consecuencias muy negativas para la salud y que se entienda por “droga blanda” a la que tiene efectos menos potentes.

7. Blandas

En contraste con las drogas duras, las blandas son potencialmente adictivas a nivel físico o psicológico, pero no en las dos áreas -aunque el término se suele usar para hablar de las drogas cuyo consumo habitual no perjudica significativamente la vida cotidiana, como sucede con la cafeína, el tabaco e incluso la marihuana.

Referencias bibliográficas:

  • Mendoza Patiño, N. (2008). Desarrollo histórico de los conceptos básicos de la farmacología. En Farmacología Médica (1ª Ed.). México: Ed. Médica Panamericana.

  • Organización Mundial de la Salud (1994). Glosario de términos de alcohol y drogas.

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