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Encopresis infantil: qué es, síntomas, causas y tratamiento

La encopresis consiste en la expulsión de heces en sitios inadecuados, sea de forma voluntaria o no.

 

La encopresis es un trastorno común en niños y suele estar relacionado con factores psicológicos que causan ansiedad. Por eso es conocido también como “encopresis infantil” y suele acompañarse de la enuresis, un trastorno consistente en dificultades para retener la orina.

En este articulo encontraras qué es la encopresis infantil, cuáles son sus causas y qué tratamientos se suelen aplicar para tratar este problema.

¿Qué es la encopresis infantil? Definición y síntomas

La encopresis es la evacuación de heces, voluntaria o involuntaria, que no se debe a trastornos orgánicos y que ocurre de forma repetida en lugares que no son los que se consideran apropiados para defecar (incluyendo la ropa interior o el suelo, por ejemplo).

Aunque en algunas ocasiones esta evacuación es intencionada, en la mayoría de los casos resulta ser involuntaria, lo que puede relacionarse con el estreñimiento. La encopresis es frecuente en los niños de 3 a 4 años y es muy poco común a partir de los 8, pero también puede pasar. Sucede con mayor frecuencia en los niños que las niñas.

La consistencia de las heces suele ser normal o casi normal, aunque se puede presentar de manera líquida, lo que podría indicar algún trastorno fisiológico asociado. En muchos casos la encopresis infantil suele presentarse junto con enuresis, un tipo de incontinencia urinaria que también ocurre con frecuencia en niños pequeños.

Trastorno de la excreción (según el DSM-V)

En el DSM-V (las siglas en inglés de la quinta versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), la encopresis infantil es también llamada “Trastorno de la excreción”.

Este manual describe la encopresis como la existencia de una expulsión repetida de heces en lugares inapropiados, que puede ser voluntaria o involuntaria, por lo menos una vez al mes durante un mínimo de 3 meses cuando el niño tiene al menos 4 años cumplidos y cuando esta excreción no se explica por los efectos fisiológicos del consumo de determinadas sustancias o por afecciones médicas no relacionadas con estreñimiento.

Esto último quiere decir que la encopresis no se explica por haber tomado laxantes, por ejemplo, y que en ocasiones está relacionada con un trastorno de estreñimiento grave que provoca un malestar físico importante al momento de defecar.

Para su diagnóstico es necesario especificar si durante la exploración física se encuentran o no pruebas de que hay estreñimiento relacionado con la excreción inadecuada.

En algunos casos también puede diagnosticarse un trastorno de la excreción no especificado, que es cuando no se cumplen algunos de los criterios; por ejemplo, si la encopresis se ha presentado durante menos de 3 meses pero afecta considerablemente la vida diaria del niño y sus relaciones (lo que se conoce como un malestar clínicamente significativo).

Aunque el DSM no lo describe así, algunos médicos consideran que esta evacuación inapropiada se puede clasificar como encopresis infantil primaria cuando surge antes de los 4 años o como secundaria si inicia entre los 4 y los 8 años.

Causas de este problema

Las causas de la encopresis infantil pueden ser muchas y suelen variar según el caso y el desarrollo psicológico de cada niño. La encopresis, como la enuresis, suele ser común en los niños que han comenzado a controlar sus esfínteres poco tiempo antes.

Por eso es importante que los padres tengan paciencia y no los presionen. Las actitudes paternales flexibles brindan confianza al niño y permiten evitar que el niño experimente la evacuación como un momento estresante.

También hay que recordar que cada niño tiene un organismo distinto, y puede pasar que esté listo para controlar la evacuación en momentos distintos a los de otros niños. Sobre todo es importante tomar esto en cuenta si el niño tiene una discapacidad diagnosticada.

La encopresis infantil suele tener causas psicológicas; por ejemplo, puede deberse a una ansiedad relacionada con con el lugar concreto donde el niño tiene que defecar o a alguna conducta negativista desafiante, es decir, a un comportamiento retador que indica de manera inapropiada la disconformidad del niño con algo externo.

Algunos de los factores concretos que pueden hacer que el niño sienta esta inconformidad son aquellos relacionados con el comienzo de una etapa nueva donde el niño debe modificar parte de sus hábitos o establecer un nuevo rol -por ejemplo su primera vez en la escuela o la llegada de un nuevo hermano.

Una de las consecuencias más comunes y problemáticas de la encopresis es que el niño se sienta avergonzado y que quiera evitar situaciones que involucren pasar mucho tiempo con otros niños, incluyendo ir a la escuela. Por eso es importante encontrar las causas y el tratamiento adecuado.

Tratamientos

Hay tratamientos de tipo médico y psicológico para la encopresis infantil. En inicio es importante descartar cualquier trastorno fisiológico que pueda estar provocando la incontinencia o tratar casos de estreñimiento que estén provocado retención y excreción inapropiadas.

En cuanto a la terapia psicológica, es muy importante resaltar que es un tratamiento dirigido al niño pero que deberán seguir principalmente los padres ya que consiste en modificar algunas pautas de crianza y procurar el establecimiento tanto de límites como de vínculos de confianza para el niño.

Algunos de los métodos que se utilizan de manera más frecuente son las técnicas conductuales que permitan al niño modificar sus comportamientos, fomentar la responsabilidad sobre su propio cuerpo y encontrar medidas alternativas para expresar su frustración, así como la vergüenza o la ansiedad relacionadas con la incontinencia.

Esto deriva en el uso de técnicas para reducir la ansiedad y el miedo a la excreción que le permitan relacionarse con mayor confianza con sus pares y adaptarse a algunos cambios que son necesarios, por ejemplo ante un nuevo hermano o un nuevo colegio.

Referencias bibliográficas:

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