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Pesadillas: ¿qué son, por qué las tenemos y cómo tratarlas?

Descubre por qué tenemos pesadillas y de qué maneras se puede combatir este problema del sueño.

 

Todos hemos tenido pesadillas alguna vez y sabemos que generan un estado de ansiedad, angustia o terror y en ocasiones nos impiden volver a conciliar el sueño.

Estos fenómenos han sido temas recurrentes en la cultura popular a lo largo de los siglos y han sido mencionados de forma muy recurrente en obras de la literatura universal, cuentos populares y más recientemente películas, así como en otras obras de ficción. Sin embargo, existe un gran número de leyendas y creencias populares que no se corresponden del todo con la realidad de las mismas.

En este artículo describiremos de forma resumida qué son y por qué tenemos pesadillas, en qué se diferencian de los terrores nocturnos y de qué modo se pueden tratar cuando se convierten en un problema para la persona afectada.

¿Qué son las pesadillas?

Las pesadillas son un tipo de sueños que causan ansiedad, terror, angustia o un estado de estrés psicofisiológico en general en la persona que está soñando. Este tipo de ensoñaciones suceden en una de las fases del sueño llamada “REM” y puede provocar o no que la persona despierte.

La fase de movimientos oculares rápidos o REM (por sus siglas en inglés) se caracteriza por la presencia ondas cerebrales desincronizadas y rápidas parecidas a las de la vigilia, y se produce principalmente durante la segunda mitad del sueño; las pesadillas se producen durante la fase REM.

El contenido de las pesadillas suele ser variado y no mantiene necesariamente ningún tipo de patrón determinado, pero sí tienen en común que durante el sueño la persona afectada siente un terror o una angustia elevados.

Es habitual que las pesadillas se presenten con mayor frecuencia en la infancia -más o menos hasta los 12 años. Cuando estas son recurrentes en personas adultas e interfieren en su proceso normal del sueño se consideran una patología y deben ser tratadas por un especialista.

¿Por qué tenemos pesadillas? Causas

Las explicaciones atribuidas a las pesadillas han ido variando a lo largo de la historia. Por ejemplo ,antes del siglo XVIII se creía que las pesadillas eran causadas por monstruos o seres diabólicos que que se dormían sentándose encima de sus cuerpos.

Más tarde, durante el siglo XIX, existía la creencia generalizada de que las pesadillas eran causadas por problemas relacionados con el sistema digestivo.

A la hora de responder a la pregunta de “por qué tenemos pesadillas”, podemos afirmar que se ha llegado en las últimas décadas a una serie de conclusiones sobre sus causas.

Hoy en día sabemos que las pesadillas pueden estar causadas por múltiples factores, tanto físicos como psicológicos; a continuación explicamos cuáles son los más relevantes.

1. Causas físicas

Entre las causas físicas de las pesadillas podemos encontrar la fiebre, una postura incómoda para la persona que está durmiendo, la apnea del sueño, problemas de respiración, malestar provocado por cualquier enfermedad grave o leve, un aumento del metabolismo justo antes de dormir causado por una cena muy copiosa o bien cercana al momento de dormir y el consumo de medicamentos u otras sustancias antes de ir a dormir.

2. Causas psicológicas

Las posibles causas psicológicas de las pesadillas incluyen un elevado nivel de estrés, una experiencia traumática en el pasado y una preocupación recurrente que se da al intentar dormir, entre otras.

Diferencias con los terrores nocturnos

Pese a que a menudo pueden confundirse los dos conceptos, las pesadillas y los terrores nocturnos no son el mismo fenómeno. La primera diferencia destacable es que los terrores nocturnos son mucho más habituales en niños que en adultos; de hecho prácticamente no aparecen después de la adolescencia.

Aparte de eso, la principal diferencia entre uno y otro fenómeno es que en las pesadillas la persona tiene un sueño desagradable, terrorífico o estresante pero puede despertarse de él. En el caso de los terrores nocturnos, sin embargo, el niño experimenta en sueños un nivel de terror elevado, es incapaz de despertar de él y a menudo no se acuerda del episodio a la mañana siguiente.

Otras diferencias notables entre las pesadillas clásicas y el terror nocturno radican en el hecho de que los terrores nocturnos suelen producirse en fases distintas del sueño -concretamente en las fases de onda lenta que suelen producirse en las primeras horas del sueño.

Tratamiento de este trastorno del sueño

Existen distintos tratamientos para las pesadillas dependiendo de las causas que las originen. Las pesadillas causadas por factores físicos y biológicos, como los efectos de la medicación, la apnea del sueño o los malos hábitos alimenticios, pueden tratarse interviniendo en el factor determinante que las causa.

En el caso de las pesadillas causadas por un trastorno por estrés post-traumático es habitual llevar a cabo una terapia cognitivo conductual para tratarlas.

Existen distintos tipos de tratamiento cognitivo-conductual, pero uno de los más utilizados es el tratamiento con ensayo de imágenes, basado en lograr que la persona consiga reconfigurar los sueños que experimenta durante la pesadilla y convertirlas en imágenes menos amenazantes y angustiantes; en resumen, se trata de “reescribir” y “derrotar” la pesadilla.

Referencias biliográficas:

  • Chredl, M. (2008). Nightmares and Stress in Children. Sleep and Hypnosis, 10(1): 19-25.

  • Simor, P. (2012). Disturbed Dreaming and Sleep Quality: Altered Sleep Architecture in Subjects with Frequent Nightmares. European Archives of Psychiatry and Clinical Neuroscience, 262(8): 687-96.

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