Los 10 tipos de inteligencia según la Psicología

Lógico-matemática, interpersonal, emocional... Descubre los principales tipos de inteligencia.
Howard Gardner describió 8 tipos de inteligencia, pero existen otros distintos | Val Vesa

Con el inicio del estudio sistemático de la inteligencia han ido surgiendo dudas entre los profesionales de la psicología. Una de las más relevantes es la cuestión de si la inteligencia es unitaria o tiene múltiples facetas. En la actualidad se aboga más por la defensa de las inteligencias múltiples, que al ser distintas son independientes entre ellas.

El estudio de los distintos tipos de inteligencia debe mucho a Howard Gardner. Basándonos en la teoría de este psicólogo y añadiendo aportaciones de algunas otras, como la ya popular y reconocida inteligencia emocional, vamos a hacer un recorrido por los tipos de inteligencia que más se han estudiado en la actualidad.

¿Qué es la inteligencia?

Pese a que el concepto de inteligencia ha sufrido variaciones desde el origen del término, y aunque no hay una definición aceptada por todos los profesionales, podríamos decir que la inteligencia es la capacidad cognitiva que nos permite aprender de la experiencia, razonar, resolver problemas y usar el pensamiento abstracto, entre otras funciones.

El término inteligencia proviene del latín “intellegentia”; a su vez éste se deriva de “intellegere”, que etimológicamente quiere decir “persona que sabe escoger”. En el proceso de elección intervienen múltiples factores, como las emociones o las experiencias previas, que hacen que aún se complique más definir qué es exactamente ser inteligente.

Lo que sí tenemos más o menos claro es que nos encontramos con una gran variedad de personas que son geniales en un ámbito mientras que en otro no se desenvuelven nada bien. Esto nos hace pensar que quizás exista más de un tipo de inteligencia, que puede independiente del resto aunque comunicarse entre sí.

A grandes rasgos, esto es lo que propone el modelo de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, un psicólogo estadounidense que en el año 2011 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, porque su teoría supuso una reforma global para la educación y la psicología.

¿Cuáles son las inteligencias múltiples?

Tal como decíamos antes, la teoría de las inteligencias múltiples propone que la inteligencia no es una unidad sino que existen múltiples expresiones o tipos. Parte de lo que esta teoría aportó a la educación es la idea de que, si bien todos desarrollamos habilidades e intereses distintos conforme nuestro desarrollo avanza, las posibilidades de generar distintos tipos de inteligencia en difierentes grados se amplían si desde jóvenes recibimos formación diversa y adecuada.

Por lo mismo, aunque el psicólogo estadounidense describió solo 8 tipos de inteligencias, con el paso del tiempo se han agregado otras propuestas. Esto permite ampliar las posibilidades educativas, aunque tiene el inconveniente de que su medición no se encuentra estandarizada para todas las poblaciones.

A lo largo del desarrollo vital, algunas personas muestran mayor interés y habilidad por ciertas actividades, lo cual puede ser interpretado como una tendencia hacia un tipo de inteligencia específico. No obstante, también puede ocurrir al contrario.

Hasta cierto punto, todas las personas podemos desarrollar los tipos de inteligencia si nos exponemos a la estimulación adecuada. Dado que no todos tenemos los mismos intereses y habilidades, lo más probable es que no podamos desarrollar las inteligencias múltiples en su totalidad, es decir, no desarrollaremos todas en el mismo grado. Aún así, cada una de las inteligencias se complementa con otra.

De hecho, han sido varios los estudios que muestran cómo cada uno de los tipos de inteligencia suele correlacionar con otros tipos. Es decir que, a pesar de tener características diferenciales entre unas y otras, las inteligencias no actúan de manera totalmente independientes entre sí.

Los 10 tipos de inteligencia

Posicionándonos en la idea de que la inteligencia no es una habilidad mental unitaria y general, y abogando por el criterio de Gardner acerca de la existencia de múltiples inteligencias mayormente independientes entre sí, vamos a hacer un pequeño recorrido por los diferentes tipos de inteligencia aceptados por la psicología en la actualidad.

1. Inteligencia lógico-matemática

De entre todos los tipos de inteligencia, éste es el que más se asemeja al popular concepto del “factor g” (inteligencia general) propuesto por Charles Spearman. En ella está implícita la capacidad para calcular, generar modelos, verificar hipótesis, pensar de manera lógica y razonar mediante la deducción y la inducción.

Por ejemplo, los científicos suelen poseer este tipo de inteligencia, y en consecuencia les resulta relativamente sencillo identificar problemas y ponerlos a prueba mediante el método científico. Una forma de medirla es a través la resolución de problemas matemáticos o juegos de patrones.

Al haber sido el tipo de inteligencia más representativo durante mucho tiempo, en la psicología y la educación se desestimaron otras habilidades que también podrían indicar una forma de resolver problemas, crear hipótesis, planificar, etcétera.

Así mismo, dado que la inteligencia se entendía como unidad definida por la habilidad lógico matemática, durante mucho tiempo se evaluó con base en el coeficiente intelectual. Aunque esta medida sigue siendo usada en algunos contextos, actualmente es posible valorar otras habilidades igualmente importantes para la resolución de tareas. Y esto ha sido en parte debido al modelo de Gardner de las inteligencias múltiples.

2. Inteligencia espacial

Es la capacidad de crear un modelo mental en tres dimensiones por tal de generar imágenes mentales, visualizar con precisión, percibir detalles, dibujar y elaborar bocetos. En definitiva, es la capacidad de observar el mundo y los objetos que lo componen desde diferentes perspectivas.

Se trata de un tipo de inteligencia especialmente importante para personas que ejercen la arquitectura y la fotografía, o bien, para quienes son diseñadores o decoradores. En general, estas personas que han desarrollado una buena inteligencia espacial, lo cual les permite elaborar creaciones mentales del producto que quieren llevar a la realidad.

Así mismo, las actividades relacionadas con establecer correspondencias entre medidas como tamaño, espacio y distancia (desde los rompecabezas hasta los laberintos recorridos con el propio cuerpo), estimulan el desarrollo de este tipo de inteligencia.

3. Inteligencia lingüística

Utilizar el lenguaje de una manera amplia y eficaz y comprender el orden y el significado de las palabras son algunas de las características de este tipo de inteligencia. Profesionales de la comunicación, escritores, políticos o vendedores tienen una buena inteligencia lingüística.

Por ejemplo, los profesionales de la comunicación, los escritores, los políticos o los vendedores tienen una buena inteligencia lingüística. Está requiere un amplio margen de vocabulario, así como el desarrollo de otros tipos de inteligencia tales como la emocional o la interpersonal.

Es así ya que además de hacer un uso correcto de las palabras, la inteligencia lingüística se fundamenta en la capacidad de comunicar algo a través de éstas. La inteligencia lingüística se puede evaluar a través de redacciones escritas, a partir de la elaboración de un poema, mediante debates o con juegos de preguntas y respuestas, así como con muchas otras pruebas con material verbal.

La inteligencia lingüística se puede fomentar por medio de la lectura.

4. Inteligencia corporal y cinestésica 

Las personas con mucha inteligencia corporal tienen una gran capacidad para expresar ideas y sentimientos a través del cuerpo, resolver problemas con sus manos y realizar actividades que requieran flexibilidad, coordinación óculo-manual y equilibrio.

Por lo mismo, este tipo de inteligencia se conoce como “cinestésica” o como "kinestética-corporal". La cinestesia es el estudio de los movimientos y las habilidades relacionadas con el esquema corporal, el espacio y el tiempo. También recibe el nombre de “kinestesia” o “quinestesia”.

Bailarines, futbolistas, escultores, cirujanos o actores suelen estar dotados de este tipo de inteligencia. La danza, las personificaciones o las habilidades relacionadas con el movimiento del cuerpo son buenos indicadores de este tipo de inteligencia.

Y lo mismo puede ocurrir en el sentido opuesto: la danza, el arte y el deporte son actividades que fomentan el desarrollo de la inteligencia corporal o cinestésica.

5. Inteligencia musical

Éste es un tipo de inteligencia que, como muchos otros, necesita ser estimulado para que se desarrolle todo su potencial. No obstante, existen personas que desde el nacimiento tienen un don especial para reconocer melodías o tocar instrumentos.

La capacidad de percibir, transformar y definir la música, lo que podríamos definir como “tener buen oído”, es habitual en músicos, compositores o directores de orquesta. Evaluarla es algo más complejo que en otros tipos de inteligencia. La representación de temas a través de sonidos, la creación de un ritmo o la reproducción de canciones son algunas de las técnicas de evaluación existentes.

En algunos contextos, los dos tipos de inteligencia anteriores (corporal y musical) se comprenden en conjunto como inteligencia artística.

Pero la inteligencia artística no ha sido definida como tal por Howard Gardner, ya que el arte es una actividad creativa que puede manifestarse de a través de muchos tipos de inteligencia. Aún así, el término puede ser utilizado en distintos contextos con fines educativos.

6. Inteligencia naturalista-pictórica

La inteligencia naturalista-pictórica se caracteriza por el interés en la observación del entorno. Las personas que la han desarrollado pueden tender, por ejemplo, a la reflexión y al planteamiento de la importancia de la naturaleza.

Así mismo pueden presentar una facilidad para diferenciar, clasificar y cuidar especies, o bien, para conocer todo sobre alguna especie en concreto, ya que sienten devoción por los animales y las plantas.

Poder plasmar los detalles de la naturaleza en un lienzo, en una escultura o en un diseño también son factores que se incluyen en este tipo de inteligencia; acción que se complementa con otros tipos como la inteligencia espacial y la tendencia artística.

El gusto por las excursiones, el cuidado de las plantas o los animales y las prácticas de conservación del entorno son otros indicadores de evaluación de esta inteligencia. Así mismo, fomentar dichas prácticas desde la primera infancia, junto con una cultura de la conservación y exploración de la naturaleza, son maneras de favorecer el desarrollo de la inteligencia naturalista-pictórica.

La inteligencia naturalista pictórica tiene que ver con el interés por la naturaleza. 

7. Inteligencia intrapersonal

Es la capacidad de formar una imagen lo más exacta posible de nosotros mismos. O dicho de otro modo, una imagen que se corresponda con la manera en que nos interesa percibirnos y ser percibidos por los demás. Aspectos como el cuidado de uno mismo, la autocomprensión, la reflexión y la introspección fomentan que entendamos nuestras necesidades y detectemos las características que nos distinguen.

Además es el tipo de inteligencia que se relaciona con la consciencia de las sensaciones y las emociones, y por lo tanto, se vincula con otros tipos de inteligencia como la inteligencia interpersonal.

Las personas con gran inteligencia intrapersonal se entienden muy bien a ellas mismas y de este modo regulan su comportamiento gestionando de manera eficaz sus emociones. Profesionales de la psicología, escritores o filósofos puntúan alto en este tipo de inteligencia.

En el mismo sentido, para favorecer la inteligencia intrapersonal es importante fomentar desde pequeños algunas habilidades, como el autocontrol, la tolerancia a la frustración, el autocuidado y la comunicación asertiva.

8. Inteligencia interpersonal

Este tipo de inteligencia alude a la capacidad de entender a los demás, de empatizar con las personas teniendo una sensibilidad especial. Lo observamos en individuos que tienen gran habilidad para relacionarse con el resto y lo hacen de manera eficaz.

La interpretación de las palabras, los gestos y las intenciones de otros parecen ser clave para este tipo de inteligencia. Pero no sólo el lenguaje no verbal y su interpretación son fundamentales.

Saber responder de manera adecuada y tener un control gestual correcto también influyen en el éxito con las relaciones. Políticos, actores o profesionales de la educación tienden a ser aventajados en inteligencia interpersonal.

También es un tipo de inteligencia que de manera especial debe fomentarse en el personal de salud, como en psicólogos, psiquiatras y médicos, ya que requieren especial sensibilidad y empatía.

De jóvenes puede fomentarse en entornos donde se permita la convivencia entre distintas personas, el intercambio de opiniones y la comunicación asertiva.

9. Inteligencia existencial

La inteligencia existencial tiene como característica la introspección sobre el mundo y los elementos que nos rodean. Es decir, meditar acerca del aquí y el ahora, de la existencia, de los motivos de los acontecimientos, intentar dar sentido a lo que sucede, etcétera. Todas estas son características de las personas que poseen alta inteligencia existencial. Pensamientos como qué sucede después de la muerte o cuál es el sentido de la vida también son comunes.

Las personas con una inteligencia existencial elevada van más allá del momento actual, buscando la trascendencia, creando sus propias escalas de valores y fomentándola a través de la meditación y el diálogo. Entre otras cosas fomenta otros tipos de inteligencia, como el interpersonal y el intrapersonal.

Este tipo de inteligencia puede fomentarse a través de la lectura y la enseñanza de la filosofía, planteando preguntas abiertas sobre cuál es el significado de las cosas y cómo se experimentan. Todo esto puede adecuarse a la edad de cualquier persona y también puede plantearse de manera didáctica.

Aunque no fue formalmente descrita por Gardner como una de las 8 inteligencias múltiples, en algunos contextos se reconoce este tipo de inteligencia para fines educativos.

10. Inteligencia emocional

Daniel Goleman fue el precursor del estudio de este tipo de inteligencia. La podríamos definir como una combinación entre inteligencia intrapersonal e interpersonal. Comprendernos a nosotros y a los demás, regular las emociones y saber detectarlas en el resto permite una mejora en las relaciones sociales, en el bienestar, en nuestra autoconfianza y en otros aspectos de nuestra vida.

Se compone de cinco elementos: el autocontrol emocional, la automotivación, la autoconciencia emocional, la empatía y las habilidades sociales. Estos se reflejan en conductas exitosas dentro del contexto en el que nos desarrollamos.

La inteligencia emocional se relaciona con la habilidad de reconocer y gestionar nuestras emociones.

Test de inteligencias múltiples: ¿cómo se evalúan?

Los test son herramientas que nos permiten evaluar algo, con lo cual, existen distintos tipos y se aplican con objetivos diferentes. En psicología se trata casi siempre de evaluar habilidades y perfiles de personalidad.

Son instrumentos elaborados a partir de hipótesis, experimentos y estudios de casos, cuya validez y confiabilidad se comprueba mediante parámetros estadísticos.

Al realizarse en contextos muy específicos y con población muy específica, los test no siempre son útiles para todo el mundo. Tienen que pasar por distintos procesos de validación y estandarización.

Para evaluar las inteligencias múltiples existe un test validado en castellano para la población argentina llamado Inventario de Autoeficacia en Inteligencias Múltiples (IAMI). Otros tests relacionados son el Cuestionario para profesores de inteligencias múltiples para primaria, validado por Walter Mackenzie en el año de 1999; y el Test de estilos de aprendizaje, validado por Kolb del año de 1984.

Además de estos test, es común encontrar en internet muchas escalas de evaluación que dicen determinar cuál tipo de inteligencia es el dominante. Aunque estas escalas pueden ser orientativas y pueden estar basadas en los fundamentos teóricos de Gardner, no se trata de tests de inteligencia validados. Por lo tanto tienen un escaso valor práctico y una confiabilidad dudosa.

Referencias bibliográficas:

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