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Violación y abuso sexual: ¿qué son y en qué se diferencian?

Revisamos las diferencias entre violación y abuso sexual desde un punto de vista conceptual y legal.

 

A pesar de que la concienciación en torno a los delitos sexuales ha aumentado notablemente en nuestra sociedad en las últimas décadas, lo cierto es que a día de hoy existe un importante desconocimiento sobre este ámbito en la mayor parte de la población. Además, la rigidez de los códigos penales de muchos países no contribuyen a una mejora de la situación.

En este artículo vamos a analizar cuáles son las diferencias entre la violación y el abuso sexual, según las definiciones de estos dos conceptos que se utilizan de forma habitual. En el mismo sentido explicaremos el significado de otro concepto cercano: la agresión sexual.

¿Qué es el abuso sexual? Definición y tipos

El abuso sexual es toda actividad sexual que implique a una persona que no consiente, independientemente de su edad o de cualquier otra circunstancia. A pesar de que puede implicar el uso de violencia o la penetración, estos no son aspectos centrales en la definición del abuso sexual puesto que se trata de un término amplio.

Este concepto engloba un gran número de actos no consentidos con elementos sexuales. Los distintos tipos de abuso sexual incluyen comentarios y gestos indeseados por la persona que los recibe, así como el acoso sexual, el sexismo, la homofobia, la violación y la agresión sexual.

Es importante distinguir el abuso sexual de la violación pero también de la agresión sexual. Este tercer término, que engloba el de “violación”, se emplea para hacer referencia a actos de abuso sexual que por lo general tienen un componente de fuerza o imposición y una duración relativamente corta (no necesariamente prolongada en el tiempo).

El abuso sexual infantil es un subtipo especialmente problemático y que genera un enorme rechazo social. En estos casos el agresor es un adulto o un niño de edad muy superior a la de la víctima que se estimula sexualmente utilizando al menor como medio de forma directa o indirecta -por ejemplo hablándole o preguntándole sobre temas sexuales.

Violación: ¿qué es? Delimitando el concepto

La palabra “violación” se puede definir como un tipo de agresión sexual que por lo general implica violencia física y penetración no consentida en cualquiera de los orificios del cuerpo, si bien el término no se limita a estos casos sino que existen otras circunstancias que se asocian al concepto de violación.

Así, lo más habitual es que se hable de violación siempre que la persona que sufre la agresión no ha dado su consentimiento o no tiene la capacidad de hacerlo -por ejemplo si ha perdido la conciencia o en casos de discapacidad intelectual significativa.

Además la violación no requiere necesariamente que se dé violencia física o incluso contacto físico previos o durante el acto sino que, por ejemplo, también se puede llegar a la penetración a través de la manipulación verbal y potencialmente puede darse una violación sin contacto sexual directo.

Por lo general los códigos penales recogen el delito de violación focalizándose en la penetración (no necesariamente vaginal o anal) y en la falta de consentimiento por parte de la víctima. La violación ha sido considerada un tipo de agresión o crimen violento al menos desde la época de la Antigua Roma.

Sin embargo tanto las leyes de ciertos Estados como numerosas y prestigiosas instituciones internacionales, entre ellas la Organización Mundial de la Salud y la American Psychological Association, están expandiendo la definición de “violación” para asimilarla a la de “agresión sexual”, que resulta menos ambigua dada su amplitud.

Diferencias entre violación y abuso sexual

Aunque muchas personas creen que la violación requiere violencia física y que esta es su principal diferencia con el abuso sexual, lo cierto es que cada vez hay más acuerdo en torno a que el concepto de violación es más amplio. Lo mismo se puede decir del clásico criterio de la penetración, en torno a cuya insuficiencia hay aún más acuerdo.

Desde un punto de vista legal, con frecuencia la penetración es vista como la diferencia clave entre la violación y el abuso sexual. En consecuencia, es bastante habitual que se castiguen con penas inferiores crímenes que tienen secuelas psicológicas similares para la víctima por el simple hecho de que la agresión tiene un carácter distinto al del estereotipo.

En este sentido, es conveniente tener en cuenta de forma prioritaria la reacción de la persona que sufre una violación o cualquier otro tipo de abuso sexual a la hora de valorar la naturaleza del crimen.

Por otra parte cabe destacar que, mientras que en los casos de violación tanto el entorno como las víctimas en general tienen claro que las segundas han sufrido una agresión, en el caso del abuso sexual esto no siempre está tan claro. El caso del acoso sexual es un buen ejemplo, si bien el aumento de la concienciación del que hablábamos antes también está produciéndose en esta área.

Referencias bibliográficas:

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