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Castañas: beneficios, propiedades y recetas (asadas, en crema y en tarta)

Si existe un fruto relacionados con la época otoñal esas son las castañas. Repasamos sus propiedades y aprendemos a cocinarlas.
Las castañas son unos pequeños frutos secos que pueden incluir en una gran cantidad de recetas y postres.

 

Típicas del otoño y buenas acompañantes para combatir el frío, las castañas son un alimento que además nos aporta muchos beneficios. El fruto del árbol del castaño presenta propiedades nutritivas que incluyen las de proteger la salud de nuestros huesos, así como al de aportarnos todos los aminoácidos esenciales.

A la hora de consumirlas y para obtener todos sus nutrientes y componentes beneficiosos, a parte de asadas, se pueden cocinar de muchas formas distintas: cocidas, en crema, al microondas, etc.

Para conocer más información sobre este alimento, en este artículo hablaremos de las características y propiedades de las castañas. Además, también explicaremos cómo preparar diferentes recetas hechas con este producto.

¿Qué son las castañas?

La castaña es un tipo de fruto recubierto por una capa espinosa conocida como zurrón y que suele tener normalmente 2 aquenios llamados castañas. Por fuera tiene una textura suave, brillante y de color marrón castaño, en la cara interna en cambio está compuesto por unos pelos blanquecinos que le dan un tacto aterciopelado.

Finalmente la semilla, que es la parte comestible es de un color beige y un poco rugosa, es de una textura aterciopelada y blanquecina. El castaño, también llamado por el nombre científico de Castanea sativa, es el árbol que da estos frutos y que pertenece a la familia de las fagaceae.

Estos frutos son muy nutritivos y desde hace muchos años han comportado fuentes de alimentación indispensable en Europa, Asia y Norteamérica. En el sur de Europa se utilizaban para fabricar harina debido a la falta de harina de cereal. La harina de este producto puede ser útil para cocinar pan, pasteles e incluso pasta.

La castaña fue introducida a Europa desde Asia Menor y llamada entonces como nuez sardina debido al nombre de la antigua ciudad de Sardes. Desde entonces se ha convertido en un producto básico en muchos lugares de Europa y de otras partes del mundo.

En España en concreto, se realiza una fiesta conocida como el magosto y amagüestu en Galicia, Asturias, y Extremadura, en la cual se recogen de forma tradicional castañas normalmente a finales de octubre y principios de noviembre.

En Cataluña y Aragón se realiza “la Castanyada” una festividad celebrada el 1 de noviembre -día de Todos los Santos- en la que se consumen no solo castañas, sino también boniatos y unos dulces tradicionales conocidos como panellets.

En relación a su elaboración en el mercado, China, Corea del Sur, Italia y Turquía son los países más productores del mundo de este alimento. En concreto China se sitúa en el primer puesto y la gran mayoría de su producción se destina al consumo interno.

Las castañas están estrechamente relacionadas con el otoño y sus tradiciones. 

Propiedades y beneficios

La castaña es un alimento con un gran aporte nutritivo y calórico, que también se utilizaba como fuente de alimentación para los animales domésticos ya que tienen altas cantidades de vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos y grasas no saturadas.

Son muy ricas en en vitamina A (retinol), vitamina B1 (tiamina), vitamina B2 (riboflavina), vitamina B3 (niacina), vitamina B6 y sobre todo en vitamina C. También aportan al organismo calcio, hierro, magnesio, fósforo, zinc y potasio.

Además, el fruto propio de los castaños tiene muchas propiedades y beneficios para nuestro cuerpo que pueden ayudarnos de diferentes maneras a mantener nuestra salud general.

Es un alimento que al ser tan rico en hidratos de carbono y fibra lo que hace es ejercer un efecto saciante en nuestro cuerpo. Es por eso que muchas veces se suele recomendar en planes de adelgazamiento.

Los minerales y vitaminas que posee la castaña le dotan propiedades para mantener la salud de nuestros huesos y dientes, así como para procurar el buen funcionamiento del sistema nervioso.

Al presentar todos los aminoácidos esenciales se recomienda para la gente vegana, deportistas, niños y personas mayores al tener mucha proteína vegetal. Puede prevenir y mejorar algunas patologías como:

  • La diabetes

  • La hipercolesterolemia

  • El estreñimiento

  • Las afecciones intestinales

  • La hipertensión

  • La anemia

No obstante, es importante recalcar que no deben consumirse crudas porque hay ciertos elementos en su composición (los taninos) que pueden crear malestar estomacal. Para ello deben comerse asadas, cocidas, secadas -o también conocidas como castañas pilongas-, en harina, etc.

Finalmente, para que conserven todas sus propiedades es importante comprarlas cuando no estén ni muy duras ni muy blandas y sin manchas. A la hora de su conservación, se deben colocar en un recipiente seco y al aire, es decir, sin estar recubiertas por ninguna bolsa o trapo.

¿Cómo cocinarlas? 3 recetas

Aunque las castañas asadas sean la forma más común de comer este alimento, sobre todo los meses de otoño, existen otras maneras tradicionales de consumir y elaborar este alimento tales como cociéndolas, haciéndolas en puré o incluso en forma de tarta. Seguidamente os mostramos algunas recetas sencillas para poder prepararlas de diferentes maneras.

1. Castañas asadas (al horno y al microondas)

Las castañas pueden asarse en el horno, a la brasa o al microondas. En este caso explicaremos cómo hacerlas al horno y al microondas. Indistintamente de la opción escogida primero tenemos que hacerles un corte por la parte redonda par poder luego pelarlas cómodamente.

Para hacerlas al horno en primer lugar lo tenemos que precalentar unos minutos a 180º-200º. Seguidamente, ponemos las castañas a 200º durante unos 20-30 minutos en función del tamaño y la cantidad de éstas. Es importante darles la vuelta cuando haya pasado la mitad del tiempo.

Cuando estén calientes se les puede añadir una pizca de sal para que tengan un toque más sabroso. Un consejo es antes de hornearlas tenerlas en agua caliente unos minutos.

Por otro lado, si no disponemos de tiempo y necesitamos ser más prácticos podemos asarlas al microondas. ¿Cómo? Muy sencillo, cogemos unas 10 castañas y las lavamos.

Luego las secamos y las metemos en un cuenco u otro recipiente que se pueda meter en el electrodoméstico que taparemos posteriormente con papel film agujereado. Finalmente, las ponemos durante 2 minutos a 800W y ¡listo!

2. En crema o puré

Para preparar una crema de castañas necesitamos aproximadamente 1 kilo de estos frutos, 1 litro de caldo de pollo, 1/4 de nata líquida y una pizca de sal.

Para su preparación lo primero es introducir en una olla el caldo y las castañas peladas (pueden comprarse ya así o primero asarlas al horno para poder quitarles la cáscara). Seguidamente las dejamos cocer lentamente en la olla con el caldo y echamos la nata. Removemos y dejamos esperar unos minutos. Retiramos y dejamos reposar. Seguidamente pasamos la mezcla por la batidora hasta conseguir hacer una especie de puré. Lo pasamos por el colador y añadimos un poco de sal si hiciera falta.

3. Tarta de castaña

Para preparar una rica tarta hecha a partir de un bizcocho tradicional con este alimento necesitaremos 700 gramos de castañas, 100 gramos de mantequilla, 150 gramos de azúcar, 6 huevos y 500 mililitros de leche.

Primero necesitaremos preparar unas castañas cocidas. Para ello las cortaremos para poder pelarlas -como en la receta de las asadas- y luego las introducimos en una olla con agua para cocerlas durante unos 5 minutos. Las pelamos y las metemos en un recipiente con la leche. Lo trituramos junto con la mantequilla.

Seguidamente, mezclamos el azúcar y las yemas de los huevos en un bol. Una vez tengan un aspecto blanco, le añadimos la crema de castañas cocidas y mezclamos. A parte, batimos las claras de los huevos hasta que queden a punto de nieve y las añadimos al bol poco a poco.

Finalmente, vertemos la masa del bizcocho en un molde de tarta durante una media hora a 180º. Dejamos enfriar y quitamos el molde. Decoramos a nuestro gusto y ya podemos servirla.

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