Viviendo La Salud

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: viviendolasalud@oblivionmedia.net

Cómo hacer mermelada: 5 recetas caseras

Descubre cómo elaborar tu propia mermelada casera (de fresa, tomate, piña...) con estas 5 sencillas recetas.
 

 

La mermelada es considerada uno de los alimentos más consumidos en los desayunos de prácticamente todo el mundo. Esta receta elaborada de forma natural puede ser rica en algunos nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, tales como la vitamina A y la C.  

Para elaborar este sabroso producto, únicamente necesitaremos ciertos ingredientes básicos como el azúcar y el zumo de limón. De la misma manera, lo ideal para la elaboración de una buena mermelada es escoger las frutas de temporada.

En este artículo te traemos deliciosas y fáciles recetas para hacer diferentes tipos de mermeladas caseras; incluyendo la mermelada de fresa y de naranja. También explicaremos qué es este tipo de conserva y comentaremos brevemente cómo llevar a cabo su correcta conservación.

¿Qué es la mermelada?

La mermelada corresponde a un tipo de alimento en conserva, generalmente hecha a partir de frutas y verduras trituradas, que se hierven junto con azúcar para poder activar la pectina de éstas.

La pectina es una especie de polisacárido que puede hallarse de manera procesada o natural en las paredes celulares de las plantas -principalmente en las frutas- y que sirve para gelatinizar la mermelada y conseguir que todos los elementos queden coagulados.

No obstante, no todas las frutas contienen la misma cantidad de pectina. Los arándanos, las naranjas y las manzanas son algunas de las que presentan mayor proporción de esta fibra vegetal. Por otro lado, las frambuesas y las fresas presentan menos cantidad de este componente.

Este alimento surgió cuando existía la necesidad de conservar este tipo de alimentos para poder mantenerlos durante más tiempo. En esta elaboración, el azúcar es el ingrediente esencial ya que éste puede impedir el crecimiento de microorganismos en los alimentos, privandolos de agua para su proliferación.

6 diferentes recetas de mermelada casera

A continuación os mostraremos 6 recetas deliciosas para elaborar mermelada casera con varias frutas como la naranja, la fresa, la cereza, la ciruela o el tomate. En algunas de las siguientes elaboraciones utilizaremos el zumo de limón como ingrediente para poder equilibrar la baja cantidad de acidez que presentan algunas frutas.

1. Mermelada de naranja

Para esta mermelada necesitaremos 4 sencillos ingredientes: 12 naranjas amargas, 3 limones, 3 naranjas dulces y azúcar. Seguidamente para la preparación, lo que haremos primero es cortar en tiras muy finas la piel de las naranjas y los limones. A continuación, ponemos 5 litros de agua en una cacerola grande, y dmos posteriormente reposar durante 24 horas. Pasado este tiempo, cocemos todo durante 30 minutos.

Una vez hecho este paso, retiramos la pulpa de la cacerola y la dejamos enfriar en otro recipiente. Pesamos la pulpa, ponemos 900 gramos de azúcar por cada kilo y cocemos durante 45 minutos a fuego muy lento, hasta que coja un color de tono dorado. Durante la cocción, comprobamos varias veces con un vaso la textura y el color de la mezcla. Es importante tener cuidado de que la mermelada no se queme o quede demasiado espesa.

2. Mermelada de fresa

Los ingredientes para cocinar una rica mermelada de fresa casera son los siguientes: 1 kilo y medio de fresas, 9 cucharadas de zumo de limón y 950 gramos de azúcar. Primero dejamos las fresas y el azúcar macerando durante una noche. Pasado este tiempo, añadimos el zumo de limón, calentamos a fuego lento y removemos hasta que se disuelva el azúcar y se ablande la fresa.

Seguidamente, calentamos a fuego vivo durante unos 20 o 25 minutos o hasta que cuaje. Retiramos la olla del fuego y dejamos reposar la mermelada durante unos 15 minutos. Por último, y como en pasos anteriores, envasamos la mermelada en tarros de vidrio calentados y esterilizados.

3. Mermelada de cereza

Para preparar mermelada de cereza necesitaremos 800 gramos de cerezas, 1 kilo de manzana ácida, el zumo de 2 limones, 600 gramos de azúcar y 800 ml de agua. Una vez tengamos todos los ingredientes preparados, empezamos deshuesando las cerezas para después ponerlas en una olla con el agua y cocerlas a fuego lento hasta que se ablanden.

Seguidamente añadimos las manzanas ácidas peladas y troceadas, el zumo de los limones ya exprimido y el azúcar. Removemos todo y cocemos todos los ingredientes a fuego vivo durante unos 15 o 20 minutos, hasta que consigamos el punto de condensación. Para saber cuando lo hemos conseguido, hemos de verter un poco de mermelada en un plato previamente enfriado en el congelador. Si al pasar el dedo se forman arrugas, la mermelada ya ha cuajado.

Por último, cuando ya tengamos estos pasos, dejamos enfriar la mermelada unos 15 minutos y luego la pasamos por la batidora -en el caso de que la prefiramos tomar sin trozos de fruta- antes de que la envasemos en caliente.

4. Mermelada de ciruela

Los ingredientes necesarios para preparar una mermelada de ciruela son: 1 kilo y medio de ciruelas, 1 kilo de azúcar y 350 ml de agua. Para cocinar esta receta de mermelada, en primer lugar partimos los huesos de las ciruelas y ponemos algunas semillas en un saquito hecho con gasas. Posteriormente deshuesamos, pelamos y cortamos las ciruelas en diferentes trozos.

Ponemos después en una cazuela todas las ciruelas peladas con el agua y las semillas. Seguidamente, cocemos todo unos 25 minutos a fuego lento, hasta que la fruta quede lo suficientemente ablandada. A continuación retiramos el saquito con las semillas, añadimos el azúcar y removemos hasta que se disuelva.

Asimismo cocemos a fuego vivo durante unos 30 minutos, hasta alcanzar el punto de condensación. Apartamos la cazuela del fuego y dejamos reposar unos 15 minutos. Finalmente, envasamos la mermelada en tarros calientes y previamente esterilizados.

5. Mermelada de tomate

Para la mermelada de tomate utilizaremos los siguientes ingredientes: 2 kilos de tomates de pera maduros enteros y de carne firme, 1 kilo de azúcar, 4 clavos de olor y agua. Primero ponemos al fuego una cazuela con abundante agua a hervir y calentamos los tomates durante 1 minuto, los pasamos a agua fría y los pelamos.

Para el siguiente paso, troceamos los tomates pelados y los vamos poniendo en una cazuela que no se pegue. Añadimos los clavos y el azúcar, removemos con una cuchara de palo, tapamos con un paño limpio y seco y dejamos reposar durante 12 horas en un lugar fresco. Una vez ha pasado ese tiempo, ponemos a fuego lento durante aproximadamente 1 hora.

Por último, cuando la pasta de la mermelada haya espesado, retiramos los clavos. Asimismo, llegado este punto podemos pasarla por la batidora para que quede uniforme o dejarla tal cual si lo preferimos.

6. Mermelada de piña

Para hacer mermelada de piña vamos a necesitar solo 3 ingredientes: 1 piña, 600 gramos de azúcar, 300 ml de agua y zumo de limón. El primer paso para elaborar esta receta es pelar la piña y trocearla. Al mismo tiempo, debemos exprimir el zumo de 1 limón y colarlo.

Posteriormente, colocamos en una cazuela la piña, el azúcar, el zumo de limón y el agua, cocemos a fuego lento durante aproximadamente 25 minutos y retiramos. Una vez hecho este paso, podemos pasar la mezcla por la batidora para obtener una pasta mejor antes de verterla en los frascos.

La mermelada casera es un acompañante ideal para nuestros desayunos. 

¿Cómo conservar la mermelada?

Finalmente, para conseguir que nuestras mermeladas caseras se mantengan en buen estado y las podamos conservar durante un largo periodo de tiempo, es importante conocer cómo realizar el proceso de esterilización de los frascos donde las conservaremos.

En primer lugar, debemos comprobar que los tarros cierran herméticamente y se encuentran en un buen estado. Posteriormente, los tarros y las tapas han de lavarse con agua caliente y jabón, para después esterilizarse en una olla con agua hirviendo durante unos 10 minutos -las tapas durante solo 1 minuto.

A continuación, los secaremos en el horno a 120º y los iremos sacando a medida que se va envasando la mermelada, etiquetándolos con la fecha de elaboración y guardandolos en un lugar oscuro y alejados de olores fuertes. Una vez abierta es recomendable guardarla en la nevera para favorecer su correcta conservación.

Comentarios