Galletas de mantequilla: ¿cómo hacerlas? Receta fácil y sana

Descubre cómo hacer galletas de mantequilla tradicionales con esta receta sencilla y deliciosa.

 

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La elaboración casera de dulces, además de resultar mucho más beneficiosa para la salud que el consumo de productos industriales, puede resultar sumamente entretenido y divertido, sobre todo para los más pequeños de la casa.

Una de las recetas dulces más fáciles de elaborar son las galletas de mantequilla. Por lo que en este artículo os traemos una receta fácil, saludable y deliciosa para hacer galletas de mantequilla en casa.

¿Como hacer galletas de mantequilla?

Las populares galletas de mantequilla, conocidas también como las tradicionales galletas danesas, destacan por su sabor sabroso y por su textura exquisita y suave. La elaboración casera de las galletas de mantequilla es sumamente fácil y muy divertida si queremos involucrar a los más pequeños. Además, son perfectas para servir a nuestros invitados sorprendiéndolos con un dulce delicioso.

El primer consejo es tener preparados y a mano tanto los ingredientes como los utensilios que vamos a utilizar. Pesarlos y preparar las cantidades con anterioridad nos ayudará a ser más rápidos, a evitar olvidos y a no cometer equivocaciones.

En el caso de la que las elaboremos acompañados o con la ayuda de niños, deberemos estar atentos, supervisar y asegurarnos de que estos no tienen al alcance de su mano ningún utensilio que pueda resultar peligroso o con el que se puedan dañar, así como procurar que no se acerquen demasiado al horno.

Receta de galletas de mantequilla básicas

A continuación describiremos cómo hacer unas deliciosas galletas de mantequilla tradicionales paso a paso. En primer lugar veamos cuáles son los ingredientes necesarios para prepararlas.

Ingredientes necesarios

  • 350 gramos de harina de repostería

  • 300 gramos de mantequilla

  • 250 gramos de azúcar

  • Dos huevos tamaño L

  • Canela en polvo

  • Sal


Receta paso a paso

Antes que nada sacaremos tanto la mantequilla como los huevos de la nevera, ya que obtendremos mejores resultados si los utilizamos a temperatura ambiente.

Paso 1

El primer paso será hacernos con un recipiente amplio, como un bol o cuenco, en el que mezclaremos los diferentes ingredientes. Para elaborar la masa de las galletas podemos utilizar tanto una varilla manual como una automática.

Las ventajas de la varilla automática son que, además de cansarnos menos, haremos la receta de manera más rápida y conseguiremos una masa para las galletas de mantequilla mucho más homogénea y uniforme.

Paso 2

Vertemos dentro del recipiente la mantequilla y el azúcar, y batimos hasta conseguir crear una masa cremosa y uniforme. A continuación añadimos los dos huevos y volvemos a batir hasta que esté todo bien mezclado, asegurándonos que no quedan grumos.

Ante la duda vale la pena batir durante un poco más de tiempo ya que, de lo contrario, las galletas de mantequilla pueden tener pequeños tropezones de azúcar que resultan molestos y empalagosos al comer.

Paso 3

El siguiente paso para la elaboración de las galletas de mantequilla será, en un bol diferente, cernir o tamizar la harina con la ayuda de un colador fino. El proceso de cernado consiste en separar, con la ayuda de un colador o un cedazo, las partes compactas y gruesas de la harina del polvo fino de esta.

De esta manera filtraremos la harina para evitar apelmazamientos y grumos grandes. Tras tamizar la harina, la vamos vertiendo poco a poco en el recipiente de la mantequilla, el azúcar y los huevos y lo mezclaremos todo, lentamente, con las varillas de batir.

Paso 4

En este momento añadiremos a la mezcla de las galletas de mantequilla un poco de canela en polvo. Dependiendo de cuánto nos guste el sabor a canela podemos o bien echar una o dos cucharadas de café rasas, o un poco más si queremos un sabor más intenso.

Para saber si la cantidad de canela es correcta o nos gusta podemos degustar un poco la masa para determinar el sabor. Una vez ajustado, mezclaremos la masa suavemente hasta conseguir una textura homogénea y algo pegajosa.

Paso 5

Una vez hayamos conseguido la textura deseada para la masa de las galletas de mantequilla, pasamos a amasarla con nuestras manos. Primero espolvoreamos un poco de harina sobre la superficie en la que vamos a realizar el amasado para que no se nos pegue.

A continuación, con movimientos suaves y con mucha paciencia, amasamos la mezcla de galleta durante unos pocos minutos. Cuando finalicemos formaremos una bola con la pasta para estirarla. Si nos resulta más cómodo podemos dividir la pasta en tres o cuatro bolas.

Colocamos la bola o las bolas sobre un papel de horno y las cubrimos con otro papel. Con un rodillo de cocina o un instrumento similar, las estiramos hasta dejar la masa bien extendida.

Paso 6

Ahora, vamos a dejar reposar la masa de las galletas alrededor de una hora. Se recomienda meterlas en la nevera para reposar, ya que con el frío conseguiremos que nuestras galletas de mantequilla tengan mucha más consistencia.


Paso 7

Encendemos el horno a 180º, en un modo en el que el calor se reparta de manera uniforme tanto por arriba como por abajo.

Paso 8

Sacamos la masa de la nevera y la volvemos a estirar con el rodillo hasta dejarla del grosor que nos apetezca. Hemos de tener en cuenta que si las dejamos demasiado gruesas corremos el riesgo de que, al terminar de cocerlas, nos queden crudas por dentro. Sin embargo, si las hacemos demasiado finas pueden quedarse muy secas o duras.

Paso 9

Retiramos el papel de horno de la parte superior de las galletas de mantequilla y a continuación pasaremos a cortar las galletas. Se recomienda utilizar un molde de galletas específico, puesto que resulta mucho más rápido y sencillo y nos aseguramos de que la pasta no se pegue; no obstante, también podemos utilizar un vaso o cualquier otra herramienta similar.

Paso 10

A continuación, colocamos las galletas de mantequilla en la bandeja del horno, previamente engrasada con mantequilla, y cuando este alcance la temperatura adecuada (180º) colocamos la bandeja dentro y las horneamos entre 15 y 20 minutos.

Sabremos que las galletas de mantequilla están es su punto cuando queden doradas por el centro y un poco más oscuras alrededor. En este momento, retiramos las galletas del horno y las dejamos enfriar dejando que la parte de abajo respire.

Y esto es todo: las galletas de mantequilla estarán listas para comer y disfrutar cuando estas estén frías del todo.

Decoración y variaciones

Aunque las galletas de mantequilla clásicas por sí solas ya resultan un placer para el paladar, si somos un poco golosos podemos decorarlas con poco de azúcar glasé o unos pocos fideos de chocolate.

Además, si queremos hacer galletas de mantequilla con chocolate, solamente tendremos que añadir a la masa unas pepitas de chocolate para cocinar; algunas se venden ya cortadas o preparadas. Esto lo haremos tras mezclar la harina con la mantequilla, el azúcar y los huevos -es decir, al finalizar el paso 3 de la receta.



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