Trigo sarraceno: qué es y cómo hacer pan de trigo sarraceno en casa

Descubrimos cómo hacer de pan de trigo sarraceno en casa con una receta sin levadura y sin panificadora.
Descubrimos cómo hacer pan de trigo sarraceno en casa, sin levadura y son gluten.

 

El pan de trigo sarraceno gana popularidad y adeptos cada día que pasa. Su secreto radica en ser un plan saludable sin gluten elaborado a base de trigo sarraceno. Además, podemos elaborarlo en casa de manera rápida con una sencilla receta.

Este tipo de trigo es ideal para todas aquellas personas que siguen una dieta vegetariana o vegana, es decir, que basan su dieta en alimentos de origen vegetal, ya que es rico en proteínas. Posee todos los aminoácidos esenciales y es una buena fuente de magnesio y otros antioxidantes, más que cualquier otro cereal.

A continuación os contamos la receta de pan de trigo sarraceno para que podáis hacerlo en casa y disfrutar de él en cualquier momento.

¿Qué es el trigo sarraceno?

El trigo sarraceno es un falso cereal, es decir, un pseudocereal. Esto significa que no pertenece a la familia de las gramíneas, a diferencia del trigo, la avena, la cebada o el centeno. Su grano presenta una forma curiosa, similar a la de una pirámide

Es originaria del noreste de Asia, más concretamente de la zona de Siberia y Manchuria. Gracias a la agricultura, su cultivo se hizo común en toda Europa en el siglo XVI. En España, se cultiva en la comarca de La Garrotxa, en Catalunya.

Los campos cultivados con trigo sarraceno se llenan de flores en verano, que posteriormente dan lugar al fruto, que contiene el grano de trigo sarraceno. Este es de ciclo corto, ya que se planta en verano y se cosecha en otoño. Es muy poco productivo si lo comparamos con el resto de cereales antes mencionados. Por esta razón, su precio en la tienda suele ser más elevado.  

El trigo sarraceno es un pseudocereal que se caracteriza por no contener gluten.

Cómo hacer pan de trigo sarraceno sin levadura

Existen diferentes variedades de receta de pan de trigo sarraceno, según se utilice levadura o no. En este caso hemos utilizado psyllium en lugar de levadura, una hierba que sirve como espesante natural y que confiere al pan una textura esponjosa. Además, ayuda a regular el nivel de azúcar en la sangre y el colesterol.

Otra de las características de este ingrediente es que no tiene sabor, así que para elaborar pan, a diferencia de otros productos similares como las semillas de lino, es muy recomendable.

Sin embargo, esta receta se puede hacer sin psyllium. Simplemente debemos tener en cuenta que la mezcla de la masa quedará muy líquida, así que es importante utilizar un molde más estrecho. También hay que resaltar que no se necesita panificadora para preparar este pan.

Para la receta de pan de trigo sarraceno necesitamos los siguientes ingredientes: 500 g de trigo sarraceno en grano, 20 g de psyllium en formato cáscara o polvo (si lo utilizamos en polvo debemos poner unos 15 g, ya que tiene más fuerza), entre 120 y 240 ml de agua, 1 cucharada de sal, 1 cucharada de harina de trigo sarraceno para enharinar el pan antes de meterlo dentro del horno.

Primero de todo lavamos el trigo sarraceno ayudándonos de un colador. Después, lo añadimos en un bol grande y lo cubrimos con agua. Debemos dejarlo en remojo durante toda la noche. Al día siguiente, escurrimos el trigo pero sin enjuagarlo. Debemos dejar la sustancia pegajosa que lo envuelve, pues es buena para hacer la mezcla.  

Lo ponemos en una batidora de jarra o en un procesador de alimentos y añadimos 120 ml de agua aproximadamente y la cucharada de sal. Trituramos todos los ingredientes hasta que el trigo se haya mezclado bien con el agua. Si vemos que necesitamos un poco más de agua para poder triturar, la añadimos poco a poco, hasta un máximo de 240 ml.

No es necesario que quede excesivamente triturado, así que no pasa nada si quedan algunos granos enteros. La cantidad de agua necesaria dependerá del tiempo que hayamos dejado escurrir el trigo.

El polvo de psyllium se utiliza en el pan de trigo sarraceno para darle volumen y una textura esponjosa.

 

Vertemos la mezcla en un bol y añadimos el psyllium con una cuchara de madera. Si queremos, en este punto también podemos añadir algunas semillas de sésamo, calabaza, girasol, etc. Tenemos que tener en cuenta que si añadimos semillas de chía o de lino apelmazarán la masa.

Cubrimos el bol con un paño de cocina que esté limpio y dejamos reposar la mezcla durante unas 24 horas a temperatura ambiente o dentro del horno apagado. Si haces esta receta en verano, podemos reducir el tiempo si vemos que la masa de nuestro pan de sarraceno tiene  suficientes burbujas.

Pasado este tiempo, calentamos el horno a 175ºC. Ponemos un trozo de papel de hornear en la bandeja y sobre él espolvoreamos una cucharada de harina de sarraceno. Disponemos la masa sobre el papel de horno y le damos forma de hogaza con las manos. Debemos tener en cuenta que cuanto menos manipulemos la masa, mucho mejor.

Si queremos darle un toque rústico, podemos espolvorear más harina de trigo sarraceno por encima de la masa. Este paso es opcional. Realizamos unos cortes en la parte superior de la hogaza para así facilitar la cocción y evitar que se abra por otros puntos.

Introducimos la bandeja con el pan y lo horneamos durante 1 hora y 30 minutos a 175ºC, en el modo de calor arriba y abajo. Pasado este tiempo, sacamos la hogaza del horno y la dejamos enfriar sobre una rejilla para que así la parte inferior no se humedezca.

Una vez el pan esté frío, debemos conservarlo en la nevera. Cuando lo queramos consumir, tan solo debemos tostarlo. También podemos congelarlo ya cortado en rebanadas y separadas para que no se peguen y calentarlo en la sartén o tostarlo en la tostadora sin necesidad de descongelarlo cuando lo necesitemos.

Referencias bibliográficas:

  • Kreft, I., Fabjan, N., & Yasumoto, K. (2006). Rutin content in buckwheat (Fagopyrum esculentum Moench) food materials and products. Food Chemistry, 98(3), 508-512.

  • Quettier-Deleu, C., Gressier, B., Vasseur, J., Dine, T., Brunet, C., Luyckx, M., ... & Trotin, F. (2000). Phenolic compounds and antioxidant activities of buckwheat (Fagopyrum esculentum Moench) hulls and flour. Journal of ethnopharmacology, 72(1-2), 35-42.
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