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Tabasco: qué es, historia de esta salsa picante

El Tabasco es una de las salsas picantes por excelencia cuyo origen se remonta a los años 60 del siglo pasado.
El Tabasco es una salsa picante elaborada con chiles frescos y originaria de Nueva Orleans 

 

El tabasco es un ingrediente principal en el Bloody Mary y corresponde a una salsa picante de origen estadounidense que fue creada en 1868. La historia de este producto se sitúa en Nueva Orleans de la mano de Edmund Mcilhenny, su creador.

En este post explicaremos la historia y el origen de la salsa tabasco así como una receta tradicional para preparar en casa y un plato de alitas de pollo condimentadas con este producto picante.

¿Qué es el tabasco? Historia y origen

La salsa tabasco es un tipo de salsa picante que contiene chile tabasco rojo, vinagre, agua y sal macerados en barriles de roble. Suele utilizarse en la cocina y también en la coctelería, especialmente para hacer el típico cóctel conocido como Bloody Mary. Aunque se crea que este condimento es mexicano por el nombre de Tabasco -una ciudad conocida de México- se trata de un producto estadounidense y en concreto fue creada por Edmund Mcilhenny en 1868 en el estado de Luisiana.

En relación a su historia, Mcilhenny fue la persona que creó esta salsa al descubrir los chiles rojos de Tabasco. Empezó a sembrarlos en la casa plantación que tenía el padre de su mujer en Nueva Orleans.

Al empezar la Guerra de Secesión estadounidense, la familia Mcilhenny tuvo que dejar la Isla de Avery donde tenían sus plantaciones hasta que la guerra acabara. Una vez el conflicto finalizó, esta familia volvió a su casas y Edmund empezó a utilizar estos chiles para elaborar un tipo de salsa picante casera.

¿Cuando empezó a venderse?

Cuando descubrió que a sus amigos y familiares les encantaba, Mcilhenny decidió empezar a venderla de manera más independiente a agentes comerciales hasta que se convirtió en un producto muy exitoso.

Aproximadamente sobre los años 70, esta salsa se empezó a exportar a Europa y actualmente ya es conocida mundialmente conservando aún la receta original Mcilhenny. Asimismo existen también otras versiones del tabasco como la salsa de sabor chipotle, ajo, pimiento verde, chile habanero o jalapeño.

Receta casera de esta salsa picante

Aunque la receta original macera la salsa en madera de roble para que coja ese sabor tan característico, en esta receta casera también explicaremos cómo conservarla de otra forma más sencilla. A continuación se muestran los pasos básicos para hacer una receta tradicional y fácil de esta salsa picante tan famosa.

1. Ingredientes

Los ingredientes básicos que vamos a tener que utilizar en esta receta son muy pocos y fáciles de encontrar en cualquier supermercado. Son los siguientes:

  • 500 ml de agua

  • 40 g de chiles frescos

  • 50 g de chile seco en polvo

  • 125 ml de vinagre

  • 5 cucharadas grandes de maizena

  • 4 cucharadas de sal

  • Agua, 500 ml

2. Limpiamos bien los chiles

El primer paso que vamos a realizar es el de limpiar cada uno de los chiles, quitándoles primero los rabos. Seguidamente se van retirando progresivamente todas las semillas para evitar que el sabor a picante sea demasiado fuerte y también las partes blancas del interior de éste. FInalmente se vuelven a lavar para acabar de limpiar y eliminar todas las pepitas y pieles sobrantes.

Los chiles frescos son el ingrediente principal de la salsa de Tabasco. 

3. Pasamos los chiles por la sartén

El siguiente paso consiste en poner los chiles en una sartén con un poco de aceite y ponerlos a fuego lento durante unos pocos minutos -aproximadamente 5 o 6- hasta que empiecen a desprender su aroma característico. A continuación, los retiramos del fuego, los dejamos enfriar y los apartamos a un lado para después volverlos a utilizar más adelante.

4. Disolvemos la harina de maizena

Una vez tengamos nuestros chiles apartados nos ponemos con el siguiente punto de esta receta. Disolvemos entonces la harina de maizena en un bol con un poco de agua y ponemos a hervir el resto del agua en una olla. Cuando arranque a hervir seguidamente añadimos la maizena y la vamos removiendo poco a poco hasta que veamos que empieza a espesarse progresivamente.

5. Pasamos todo por la batidora

Ya tenemos casi terminada nuestra salsa picante pero nos falta el toque final: mezclar todos los ingredientes. Para ello, colocamos la harina de maizena mezclada con agua y los chiles en un vaso de batidora y lo licuamos hasta que quede bien líquido. Para evitar grumos lo pasamos por un colador y ¡listo! ya tenemos nuestra salsa tabasco.

6. Guardamos la salsa

Para conservarla simplemente debemos colocar la salsa aún caliente en frascos de cristal esterilizados y los guardamos en la despensa para poder utilizarlo siempre que queramos para aderezar nuestros platos con este toque picante tan sabroso.

¿Cómo preparar unas alitas con tabasco?

Ya que hemos elaborado nuestra propia salsa de tabasco casera, podemos aprovechar para hacer otra receta con ella. Las alitas de pollo son siempre una buena opción como plato sencillo y rápido.

Suelen gustar a todo el mundo por su aspecto crujiente y si encima tienen el punto picante del tabasco serán mucho más deliciosas. Para sorprender con este plato tan delicioso, te mostramos cómo hacerlo a continuación.

1. Ingredientes

Para preparar unas deliciosas alitas picantes utilizaremos los siguientes ingredientes, de entre ellos la salsa picante casera que hemos preparado antes.

  • 20 alitas de pollo

  • 125 gr mantequilla derretida

  • 1/3 taza de salsa tabasco

  • 3/4 taza puré de tomate

  • 1 1/2 cucharaditas de chile en polvo

  • 1 cucharadita pimienta roja o pimentón

  • 1 pizca de sal al gusto

Las alitas picantes elaboradas con Tabasco son una receta perfecta para las noches de fin de semana. 

2. Limpiamos las alitas

Primero precalentamos el horno a unos 180º mientras vamos limpiando las alitas. Es importante que quitemos bien las plumas grandes y quemamos con un soplete o mechero las pequeñitas para después lavarlas con agua y quitar todos los restos.

3. Hacemos la salsa

A continuación mezclamos en un bol la mantequilla con la salsa picante, el puré de tomate, el chile en polvo, el pimentón y la sal al gusto. Esta mezcla la dejaremos retirada a parte para luego utilizarla.

4. Horneamos

Finalmente, colocamos las alitas en una bandeja del horno y las horneamos durante 15 minutos más o menos. Las sacamos y las bañamos con ayuda de un pincel con la salsa de tabasco para después meterla otra vez al horno durante 20 minutos o hasta que veamos que están cocinadas.

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