Belladona (atropa belladonna): usos y riesgos de esta planta tóxica

La belladona es una de las plantas más tóxicas de Europa y se utiliza desde la antigüedad por sus diferentes propiedades.
La belladona (atropa belladonna) es una planta venenosa y potencialmente mortal.

 

La belladona es una planta venenosa que se ha utilizado desde antaño para diferentes fines, como narcótico, afrodisíaco, estimulante para la guerra, en la alquimia, en la medicina para tratar diferentes afecciones y por las “brujas” para sus rituales.

Aunque a día de hoy esta planta se utiliza en la homeopatía y en determinados usos médicos, es una de las plantas más tóxicas que se encuentran en el hemisferio norte. Es muy peligrosa para los niños, ya que sus bayas son atractivas y su sabor es algo dulce, y con una simple ingesta de estas puede provocarles una grave intoxicación.

En este artículo os contamos si es seguro tomar belladona, qué efectos secundarios nos puede producir y para qué sirve esta planta potencialmente mortal. Además, explicaremos las actuales controversias de su uso en la homeopatía y qué riesgos tiene para nuestra salud.

¿Qué es la belladona?

La belladona es una planta venenosa, originaria de diferentes zonas de Europa, Norte de África y Asia. Se suele encontrar en zonas sombrías y es poco tolerante a la luz del sol.

Esta planta produce bayas pequeñas y negras tóxicas. Comer sus frutos u hojas puede ser mortal. Similar a la hiedra venenosa, una persona cuya piel entra en contacto directo con las hojas puede desarrollar una erupción.

En la antigüedad, las personas usaban la belladona por sus propiedades tóxicas, afrodisíacas, como veneno oral o para aplicarla en las puntas de las flechas. Los lugares donde era más frecuente su uso fueron Egipto, Roma, Siria y Grecia.

Posteriormente, se usaba con fines cosméticos y medicinales. Por ejemplo, los médicos la utilizaron como antiséptico antes de la cirugía en la Edad Media. En esta época también fue considerada la droga de las brujas, ya que la utilizaban para tener alucinaciones.

Durante el Renacimiento italiano, que duró desde el siglo XIV hasta el siglo XVI, las mujeres de moda se aplicaban el jugo de las bayas de belladona para dilatar sus pupilas y así parecer más exóticas y hermosas. También de pasaban las hoja por las mejillas para que les irritara la piel y así parecer sonrojadas. De ahí su nombre, ya que en italiano “belladonna” significa mujer hermosa.

Actualmente, los optometristas a menudo la utilizan para ayudar a dilatar las pupilas al examinar los ojos de sus pacientes.

Otros usos recientes incluyen cremas de venta libre y otros suplementos herbales. A pesar de su disponibilidad comercial, se recomienda encarecidamente a las personas que la consuman con precaución y bajo el control de un médico.

¿Es seguro su consumo?

Realmente es muy poco probable que nunca hayamos consumido belladona. Es un ingrediente que podemos encontrar en varios medicamentos y también se vende como suplemento. Cuando el oculista dilata nuestros ojos, las gotas que nos aplica también contienen un pequeño porcentaje del extracto de esta planta tóxica.

La belladona es tan tóxica que comer una pequeña cantidad de sus hojas o bayas puede ser fatal para los humanos, especialmente los niños y algunos animales. Simplemente tocando sus hojas puede irritarnos la piel.

Por lo tanto, este compuesto es seguro si nuestro médico nos receta un medicamento que contenga esta sustancia y la tomamos según las indicaciones.

Por el contrario, los medicamentos homeopáticos de venta libre no están respaldados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y muchos de ellos ya han sido retirados del mercado. Así, se recomienda especial atención si adquirimos un producto que contenga belladona. Además, no existen suficientes pruebas que demuestren que estos productos son efectivos para los usos que ellos aseguran.

Tanto las hojas como las bayas de la belladona contienen toxinas venenosas.  

Para qué sirve y cuáles son sus usos médicos

Aunque la belladona es una planta tóxica, debemos saber que cuándo se utiliza la dosis apropiada y correcta, su uso es seguro y forma parte de prácticas medicinales regulares.

Como hemos comentado anteriormente, es importante tener en cuenta que ingerir incluso pequeñas cantidades de hojas o bayas puede ser mortal, sobretodo para los niños pequeños y los bebés. Así que si tenemos en casa medicamentos que incluyen esta sustancia, debemos tener cuidado que no estén al alcance de los más pequeños.  

Esta planta contiene dos productos químicos utilizados con fines medicinales. El primero es la escopolamina, que se usa principalmente como relajante muscular, para reducir los espasmos corporales, como los provocados por el Parkinson. También es útil para reducir el ácido estomacal, para prevenir y tratar mareos y para dilatar pupilas.

El segundo compuesto extraído de la belladona es la atropina. Esta se suele usar para inhibir la estimulación muscarínica, relajando los músculos, así como para tratar úlceras pépticas, síndrome del intestino irritable, diarreas, para afecciones oftalmológicas, del corazón y respiratorias.

Además, también funciona como un antídoto contra el veneno de insectos y de agentes químicos.

Una vez extraídos, uno o ambos productos químicos se combinan con otros medicamentos para ayudar a tratar algunas enfermedades y afecciones.

Gracias a sus propiedades, algunos de los tratamientos en los que se usan estos compuestos son:

  • Cinetosis (mareos por medios de transporte

  • Síndrome del intestino irritable

  • Úlceras estomacales

  • Micción nocturna excesiva

  • Diverticulitis

  • Enfermedad del Parkinson

  • Conjuntivitis

Cuando se toma como parte de un medicamento recetado, la belladona se considera principalmente segura por las propiedades que presenta en dosis muy pequeñas. Como todos los medicamentos, puede tener efectos secundarios, y debemos considerar su uso con mucho cuidado.

Al igual que con cualquier medicamento potencialmente peligroso, es mejor consultar con un médico antes de utilizar un producto que contenga belladona.

La atropina y la escopolamina son dos compuestos que se extraen de la belladona con fines medicinales.

¿Dónde podemos comprar belladona?

Normalmente, la belladona se comercializa como suplemento nutricional, en formato líquido, cremas, ungüentos, pomadas, supositorios y en pulverizador. Podemos comprarla sin necesidad de receta en la farmacia, en herboristerías y en tiendas especializadas de alimentación.

También se puede adquirir como medicamento y suplemento homeopático, en formato pastillas, utilizada para tratar:

  • Incontinencia urinaria

  • Reducir convulsiones

  • Asma

  • Diurético

  • Aliviar las molestias producidas por la menopausia

  • Calmar el dolor de articulaciones y espalda

  • Acidez estomacal

  • Relajación de los músculos

  • Insomnio

  • Resfriados

  • Gripe

  • Fiebre

  • Tos

  • Dolor de garganta

  • Inflamación

  • Dolor de oídos

  • Gota

A diferencia de los medicamentos tradicionales, estos no están regulados por ningún órgano e institución, lo que significa que a menudo no se realizan pruebas de seguridad ni de eficacia de los resultados que aseguran.

Hay poca investigación sobre la efectividad de la belladona en el tratamiento de cualquiera de las afecciones anteriores. Es importante tener en cuenta los posibles efectos secundarios antes de tomarla como medicamento homeopático.

Riesgos y efectos secundarios

Como hemos comentado anteriormente, la belladona se considera una planta venenosa y, aunque podemos adquirirla como suplemento, no es seguro consumirla. Además, tenemos que tener en cuenta que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios no controla la calidad y pureza de los medicamentos homeopáticos.

Así, algunos efectos secundarios documentados que nos puede producir el consumo de belladona son:

  • Sequedad de boca

  • Piel seca y roja

  • Incapacidad para sudar

  • Espasmos musculares

  • Visión borrosa

  • Pupilas dilatadas

  • Alucinaciones

  • Incapacidad para orinar

  • Convulsiones

  • Coma

Las mujeres embarazadas o que están amamantando pueden correr un riesgo adicional, ya que algunos de estos efectos secundarios que produce esta planta potencialmente mortal pueden aparecer en el feto y, además, pueden secar la producción de leche.

Referencias bibliográficas:

  • Campagne, D. M. (2002). La gradación del efecto placebo. Un estudio N= 1, doble ciego, con Belladona homeopática 30 C. Psiquis, 4, 148-54.

  • Dr. Berdonces I Serra. «Atropa belladonna». Gran Enciclopedia de las Plantas Medicinales. Tikal ediciones. pp. 203-204.