Leptina: qué es y cómo funciona esta hormona quema grasa

La leptina procesa los niveles de grasa y manda señales al cerebro para que elimine la sensación de hambre.
La leptina es un péptido conocido la hormona quema grasa.

 

La leptina toma su nombre del griego leptos, que significa delgado. Como habrás podido imaginar ya, se trata de una hormona que regula el peso corporal a través del control del hambre y la quema de grasa.

La fiebre por las dietas milagro han visto en la modificación de esta hormona un instrumento útil y se ha convertido en la gran esperanza para perder peso. Pero, ¿es realmente la leptina tan eficaz? ¿Cómo funciona esta hormona quemagrasa?

¿Qué es la leptina?

La leptina es un péptido, es decir, una sustancia formada a partir de aminoácidos, y es creada por varios tipos de tejido, pero sobre todo en el tejido adiposo, que es la grasa corporal. O sea, es un conglomerado de aminoácidos generados en la grasa corporal. Su función principal es informar de los niveles de grasa.

Sin embargo, la importancia de la leptina se descubrió hace unos años, cuando un estudio de un instituto de Dallas, en Estados Unidos, demostró que inyectando esta hormona a animales reducía su apetito y quemaba grandes cantidades de grasa.

La regulación del peso y la capacidad corporal están ligados al balance energético. Pues bien, los investigadores descubrieron que en las cobayas utilizadas en el experimento se había reducido el peso corporal una cuarta parte reduciendo los adipocitos y aumentando los mitocondrios, que son la centrales energéticas.

Es decir, que en los desequilibrios del peso la hormona actúa reduciendo la grasa innecesaria pero manteniendo, e incluso aumentando, las reservas de energía.

No solo eso. Otros estudios han demostrado que los ratones a los que se inyecta leptina desde su nacimiento crecen con una determinación cerebral para regular el hambre. Parece un remedio milagroso, ¿Verdad? Veamos si es tan fácil...   

¿Cómo funciona esta hormona quema grasa?

El cuerpo humano es una estructura muy inteligente, pero algunas cosas nunca dejarán de sorprendernos, como la forma en que la leptina, esta hormona quemagrasa, consigue regular el hambre. Es verdaderamente asombroso.

Para entenderlo mejor, hay que pensar en la leptina como un gestor de la grasa que informa regularmente al cerebro de los niveles de grasa en el cuerpo. Cuando estos empiezan a saturarse, esta hormona manda señales al sistema nervioso central de que ya hemos comido suficiente, y este elimina la sensación de hambre.

Puesto que la obesidad se ha convertido en una de las principales preocupaciones en los países occidentales, han aumentado los estudios sobre la regulación corporal del metabolismo. Una de las conclusiones es que cuando se produce un aumento de grasa en el organismo, la leptina actúa sobre el hipotálamo, en el sistema nervioso central, para reducir el apetito. De ahí que sea conocida como la hormona quema grasa.

La leptina es secretada al torrente sanguíneo por el tejido adiposo, el estómago y algunas células del hígado. De hecho, no solo se encuentra en estos tejidos sino también en órganos periféricos, hecho por el cual sus funciones se multiplican.

La leptina regula el peso corporal a través del control del hambre y la quema de grasa. 

¿Es realmente un remedio milagroso?

Los estudios realizados por varios centros médicos parecen responder a una lógica aplastante: si inyectamos esta hormona en cantidades ingentes, reduciremos el hambre y quemaremos grasa, llegando a un perfecto equilibrio sin eliminar las reservas de energía. A más leptina, menos hambre.

Sin embargo, no son pocos los expertos que desmienten tal silogismo. Apuntan a que no hay ningún estudio concluyente que demuestre la eficacia de inyectar leptina en seres humanos, y recuerdan que quedan abiertos muchos interrogantes sobre, por ejemplo, qué peligro podría suponer aumentar los niveles de esta hormona quema grasa en el cuerpo.

Lo que sí está demostrado son los peligros de la hiperleptinemia, un exceso de leptina en el cuerpo que acaba generando el efecto contrario, la obesidad. Para muchos expertos, el descubrimiento de la leptina como remedio milagroso para perder peso no es más que una estrategia comercial para vender productos dietéticos.  

La leptina actúa como reguladora natural del organismo eliminando la sensación de hambre cuando las reservas de grasa están saturadas. Por lo tanto, sería inadecuado alterar de forma artificial los niveles de leptina. Según los contrarios a su uso médico, la reducción de peso tiene que hacerse de forma natural y teniendo en cuenta el balance energético.

Curiosidades de la leptina

Además de las funciones que te hemos explicado, la leptina es una hormona que cumple otros cometidos en el cuerpo humano y, entre otras curiosidades, descubrirás porque ella misma está en la raíz de algunos problemas de obesidad.

1. ¿Es la resistencia a esta hormona la causante de la obesidad?

Como hemos visto anteriormente, un exceso de esta hormona en el cuerpo puede tener el efecto contrario. Cuando los niveles de leptina son muy elevados, el sistema nervioso central deja de responder a sus llamadas y el cerebro entiende que, lejos de haber perdido el apetito, el cuerpo demanda más reservas de energía, y aumenta la sensación de hambre.

Los estudios demuestran que la gente obesa tiene cuatro veces más leptina que los no obesos, lo que lleva a una conclusión: la resistencia a la leptina es una de las causas de la obesidad mórbida.

Un exceso de leptina en el organismo puede tener el efecto contrario y aumentar la sensación de hambre. 

2. La leptina aumenta sus niveles durante el embarazo

Además de encontrarse en el tejido adiposo, el estómago y el hígado, la leptina también es sintetizada por la placenta durante el embarazo y es secretada a la circulación materna, lo que significa que los niveles de leptina aumentan durante el periodo de embarazo, sobre todo en el segundo y el tercer trimestre.

3. ¿Es causante de la hipertensión?

Se ha demostrado que esta hormona actúa estimulando la función angiogénica del cuerpo, mediante la cual se forman nuevos vasos sanguíneos. Esto se produce durante el período embrionario, el crecimiento o cuando nos hacemos una herida, como factor regenerador. La leptina también puede aumentar la presión arterial.

La clave ahora es demostrar si los excesos de leptina en las personas obesas es a su vez la causante de la presión arterial.

4. ¿Puede frenar la ceguera por diabetes?

Es un extremo aún no demostrado, pero existe la hipótesis de que la leptina pueda ser un remedio eficaz para enlentecer las alteraciones oculares derivadas de la diabetes mellitus. Lo que si está demostrado es que la leptina modifica algunos comportamientos en el ojo: su capacidad para crear nuevos vasos sanguíneos podría ayudar a la regeneración.

En este caso, sería siempre como un apoyo terapéutica, y no como una solución definitiva.

5. La importancia de esta hormona en la pubertad

A nivel sexual, la conexión estrecha entre la leptina y el hipotálamo es fundamental para que se inicie el proceso de la pubertad y la edad sexual efectiva. Para entenderlo, la leptina informa al cerebro de unos niveles de grasa suficientes como para iniciar la entrada en la pubertad femenina y la reproducción.

Otras cosas que se han descubierto es que participa en la producción de testosterona, y que en las mujeres obesas puede ser causa de la amenorrea (dolor menstrual).

Referencias bibliográficas:

  • Brennan, A. M. & Mantzoros, C. S. (2006). Drug Insight: the role of leptin in human physiology and pathophysiology – emerging clinical applications. Nat Clin Pract Endocrinol Metab, 2(6): 318–327.

  • Maffei, M., Halaas, J., Ravussin, E., Pratley, R. E., Lee, G. H., Zhang, Y., Fei, H., Kim, S., Lallone, R. & Ranganathan, S. (1995). Leptin levels in human and rodent: measurement of plasma leptin and ob RNA in obese and weight-reduced subjects. Nat. Med. 1(11): 1155–1161.

  • Pan, H., Guo, J., Su, Z. (2014). Advances in understanding the interrelations between leptin resistance and obesity. Physiology & Behavior, 130: 157–169.

 

 

 

Comentarios