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Marihuana (cannabis): qué es, efectos, tipos y uso medicinal

Estos son los efectos positivos y negativos de la marihuana y las diferencias entre indica y sativa.

 

La legalización de la marihuana medicinal y de la planta del Cannabis en sí misma en muchos lugares del mundo puede ser una buena noticia dados sus posibles usos terapéuticos. No obstante, el consumo recreativo de marihuana es arriesgado y puede tener efectos muy negativos a largo plazo, especialmente si se consume fumada.

¿Qué es la marihuana o cannabis?

La marihuana es una sustancia psicoactiva que se obtiene de plantas del género Cannabis y que se utiliza con fines recreativos y medicinales. Para ello puede consumirse fumada, en vaporizador, como ingrediente culinario (o condimento), como extracto o incluso en forma de medicamento.

El principio activo del cannabis es el tetrahidrocannabinol o THC, si bien la planta contiene al menos otros 113 cannabinoides -compuestos químicos que interactúan con los receptores cannabinoides del cerebro humano alterando la liberación de neurotransmisores, lo cual explica los efectos del consumo de marihuana.

La historia de la marihuana y de su consumo se remonta a la Antigüedad; los registros indican que la planta del Cannabis ya era utilizada con un propósito espiritual, terapéutico y recreativo en el tercer milenio a.C. en Asia Central. Según Booth (2003) lo más probable es que el cultivo del Cannabis se iniciara en el extremo occidental de la actual China.

Desde un punto de vista cultural, la popularización mundial de la marihuana se relaciona con la que tuvo lugar en Estados Unidos durante la década de 1960, en la que tuvieron un gran peso el movimiento hippie y la música reggae, siendo aún en la actualidad Bob Marley la figura célebre más comúnmente asociada a esta droga.

A pesar de que el apoyo a la legalización de la marihuana está creciendo en todo el mundo a medida que la comunidad científica aporta evidencias de que el consumo responsable de esta sustancia es probablemente seguro, a día de hoy sigue siendo ilegal en la mayoría de países. No obstante, los productos medicinales basados en el cannabis sí están siendo aprobados en países como Estados Unidos, Canadá, Alemania y España.

Efectos de esta sustancia

Al consumir marihuana suelen darse efectos como alteraciones en la percepción (por ejemplo de la luz, de los sonidos o del paso del tiempo, e incluso pseudoalucinaciones a dosis altas) o el incremento del apetito, del deseo sexual y del estado de ánimo (el término técnico es “euforia”).

También se dan efectos secundarios menos agradables como el incremento de la presión sanguínea, el deterioro de la memoria a corto plazo y de la motricidad, la aparición de sentimientos de ansiedad, hostilidad y paranoia, la sequedad bucal o el enrojecimiento de los ojos. El embotamiento cognitivo y la disminución del interés por la interacción social también son muy comunes.

El tiempo que tarda en hacer efecto el THC varía en función del modo de administración; así, al fumar cannabis el tiempo requerido es de unos pocos minutos, mientras que al comerla (por ejemplo en un bizcocho o en galletas) tarda entre 30 y 60 minutos aproximadamente. Los efectos se disipan de forma progresiva a las 2-6 horas de la toma.

A largo plazo el consumo habitual de esta sustancia se asocia con la adicción, en la cual los componentes psicológicos y conductuales tienen un peso mayor que los puramente fisiológicos, y con un descenso del rendimiento cognitivo en personas que empezaron a fumar marihuana durante la adolescencia.

La correlación observada entre el consumo de cannabis y la aparición de síntomas psicóticos e incluso brotes completos en personas con predisposición a este tipo de problema también merece ser mencionada, si bien no se ha demostrado que fumar marihuana sea la causa directa de la psicosis en estos casos.

Tipos y variedades de cannabis

Los dos tipos básicos de marihuana provienen de las plantas Cannabis sativa y Cannabis indica, si bien existen múltiples variedades híbridas que combinan ambas especies. Por otro lado existe una tercera planta, Cannabis ruderalis, que se usa con menor frecuencia porque contiene mucho menos THC, si bien sí se emplea para obtener marihuana autofloreciente.

Aunque las diferencias entre cada variedad de sativa y de indica pueden ser enormes, por lo general podemos decir que la indica contiene más THC mientras que la sativa tiene una proporción mayor de cannabidiol, otro de los principales cannabinoides. En cuanto a sus efectos, la sativa se asocia en mayor medida a la euforia y la indica a la relajación y a la sedación.

En ese sentido, y si hablamos de los usos recreativos de la marihuana, por lo general se suele preferir la indica para llevar a cabo actividades tranquilas (como escuchar música o ver películas) y la sativa para situaciones de interacción social, para potenciar la creatividad o para llevar a cabo actividad física.

Otros tipos conocidos son la marihuana morada y la hidropónica. Las plantas de cannabis morado se asocian al cultivo a bajas temperaturas y, aunque llaman la atención a muchos consumidores por su color, sus efectos aún no han sido bien estudiados. Por su parte, la marihuana hidropónica es mejor valorada por algunas personas pero también más difícil de producir y de adquirir.

Marihuana medicinal: beneficios y para qué sirve

En los últimos años se ha popularizado el uso de marihuana medicinal para aliviar los síntomas de enfermedades muy diversas. Así, se emplea para tratar el dolor crónico y el asociado a migrañas, artritis, neuropatía periférica o espasmos musculares, para aumentar el apetito en casos de anorexia y VIH/SIDA o para reducir las náuseas y los vómitos asociados a tratamientos de cáncer mediante quimioterapia.

No es necesario fumar marihuana para obtener sus beneficios puesto que existen múltiples medicamentos diseñados específicamente para transmitir las propiedades medicinales del THC como se haría con cualquier otro fármaco. En estos casos los efectos secundarios y el riesgo de dependencia se encuentran minimizados.

Así, en países como Colombia, Perú, Chile o Uruguay es posible adquirir con receta marihuana en cápsulas, gotas y otros formatos, así como cannabinoides sintéticos con usos médicos concretos.

Referencias bibliográficas:

  • Booth, M. (2003). Cannabis: A history. Transworld.

  • Borgelt, L. M., Franson, K. L., Nussbaum, A. M. & Wang, G. S. (2013). The pharmacologic and clinical effects of medical cannabis. Pharmacotherapy, 33(2): 195-209.

  • Riviello, R. J. (2010). Manual of forensic emergency medicine: a guide for clinicians. Jones and Bartlett Publishers.

  • Russo, E. B. (2013). Cannabis and cannabinoids: pharmacology, toxicology, and therapeutic potential. Routledge.

  • Vij, K. (2012). Textbook of forensic medicine and toxicology: principles and practice. Elsevier India.

Comentarios
Rubén
Porqué solo mencionan los efectos negativos?