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Multivitamínicos: qué son, para qué sirven y cuándo tomarlos

Los suplementos multivitamínicos nos aportan vitaminas y minerales esenciales, pero hay que ser cauto con su consumo.
Los suplementos multivitamínicos nos ayudan a conseguir las cantidades de vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita. 

 

Vivimos en un momento en el que el surtido y la posibilidad de adquirir una amplia diversidad de suplementos y complejos nutricionales es tan variada, que en muchas ocasiones se nos hace ciertamente complicado conocer no solo cuáles son sus diferencias, sino si son realmente necesarias.

Un ejemplo son los multivitamínicos (o suplementos multivitamínicos), que podemos comprar sin prescripción médica en farmacias, herbolarios e incluso en supermercados. ¿Qué son y para qué sirven? Y, especialmente, ¿cuándo es adecuado tomarlos?.

¿Qué son los multivitamínicos? ¿En qué consisten?

Como su propio nombre indica, un multivitamínico es un producto nutricional que nos aporta un conjunto de vitaminas y minerales en la cantidad o dosis adecuada, los cuales son fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro propio organismo.

Son conocidos también con otros nombres y denominaciones muy variadas, ya sea como suplementos multivitamínicos, polivitamínicos o vitaminas múltiples. Aunque en la mayoría de las ocasiones los denominamos simplemente con el nombre de vitaminas (a pesar de que, como es de imaginar, no sea una terminación correcta).

Sea como fuere, contienen una combinación de vitaminas y minerales en cantidades adecuadas para el organismo, ayudando a suplementarlas cuando su aporte no es el adecuado, ya sea por problemas de salud o cuando la alimentación no es completa.

Por tanto, los complejos vitamínicos son útiles para aumentar la ingesta de nutrientes y permitir que las personas puedan obtener cantidades aconsejadas de vitaminas y minerales, especialmente cuando no pueden cubrir estas necesidades solo exclusivamente a través de la dieta diaria.

Ofrecen, por tanto, interesantes beneficios desde un punto de vista nutricional y de cara a mantener una buena promoción de la salud y en la prevención de determinadas enfermedades crónicas, debido fundamentalmente a la variedad de nutrientes que contienen.

Sin embargo, como conoceremos detalladamente en un apartado próximo, en el que descubriremos cuáles son los efectos adversos o riesgos del consumo de multivitamínicos, podemos correr el riesgo de recibir una cantidad excesiva de determinados nutrientes.

Los complejos multivitamínicos no deben sustituir las raciones diarias de alimentos como frutas y verduras. 

¿Cuándo tomar un complejo vitamínico?

En primer lugar, debemos tener en cuenta que un complejo vitamínico o mineral no puede ni debe reemplazar la variedad de alimentos que deben ser consumidos diariamente a través de la alimentación, y fundamentales para una dieta sana y saludable. El motivo es más que evidente: los alimentos no solo aportan vitaminas o minerales. También contienen fibras, antioxidantes y otros compuestos y sustancias con efectos muy beneficiosos y positivos en la salud.

No obstante, en casos en los que se siga una dieta baja en calorías, sigan un determinado estilo de vida que pueda no asegurar el aporte de algunas vitaminas y nutrientes (como es el caso de los vegetarianos estrictos o veganos), o durante el padecimiento de alguna enfermedad o trastorno de salud, sí puede ser interesante considerar el consumo de un suplemento multivitamínico.

A continuación te indicamos en qué casos puede ser beneficioso consumir determinados nutrientes presentes en los complejos multivitamínicos:

  • Quienes sigan una dieta vegetariana, vegetariana estricta o vegana.

  • Durante el embarazo, cuando se deben tomar suplementos de hierro y ácido fólico, entre otros.

  • Mujeres en edad reproductiva, que pueden necesitar el consumo de suplementos dietéticos con ácido fólico.

  • Menopausia y postmenopausia: destacan los suplementos de calcio y vitamina D, los cuales ayudan al fortalecimiento de los huesos.

  • En personas mayores de 50 años de edad, que pueden no estar recibiendo la suficiente cantidad de vitamina B12.

También suele ser común consumir algún complejo vitamínico ante la llegada de estaciones como el otoño o el invierno, cuando nuestras defensas tienden a “debilitarse” tras el cambio de estación, la llegada del frío y también el cambio de hora (donde nuestro organismo suele resentirse mucho).

Aunque no se requiera de prescripción médica, se recomienda tomar los suplementos vitamínicos siguiendo las indicaciones de un profesional de la salud.

Efectos adversos o riesgos de su consumo

El principal problema al que se enfrentan muchos nutricionistas y profesionales de la salud, es que para la adquisición y posterior consumo de los complejos multivitamínicos y otros suplementos nutricionales, no es necesario hacerlo mediante la debida prescripción médica. Así, en la mayoría de las ocasiones, estos son ingeridos por parte del paciente sin la supervisión adecuada, y sobre todo, sin saber si realmente deben tomarlos.

Es habitual que mucha gente, ingiere un multivitamínico con la idea de que así conseguirá suplir la falta de verduras, hortalizas, frutas y otros alimentos saludables de la dieta, pero es un completo error: ningún suplemento vitamínico puede sustituir a los alimentos.

A esto se le suma que, en muchas ocasiones, puede producirse malabsorción, ya que algunas vitaminas y minerales son mal absorbidos por el organismo cuando se consume en forma de suplemento. De ahí que seguir una alimentación completa y variada basada en alimentos saludables y naturales sea fundamental, al convertirse en las mejores fuentes naturales de vitaminas, minerales y otros nutrientes.

De hecho, a no ser que exista avitaminosis (esto es, carencia de determinadas vitaminas), la ingesta de una única vitamina no es en absoluto aconsejable.

De otro lado, si pueden surgir determinadas consecuencias adversas tras el consumo de complejos multivitamínicos. Los más comunes son: trastornos gastrointestinales como constipación, náuseas y diarrea, además de reacciones alérgicas como urticaria o prurito.

Además, se puede correr el riesgo de ingerir algunas vitaminas en exceso, las cuales no son eliminadas por el cuerpo cuando son consumidas en cantidades elevadas, y terminan por almacenarse en el tejido graso o en el hígado, pudiendo llegar a ocasionar alteraciones en su función normal. Es el caso de las vitaminas liposolubles, entre las que se encuentran la vitamina A, D, K y E.

En el caso de las vitaminas hidrosolubles, como por ejemplo es el caso de la vitamina C, consumida en exceso puede incrementar el riesgo de cálculos renales, como también ocurre con minerales como el calcio.

Por tanto, aunque adecuadas en algunos momentos y etapas de la vida, si piensas tomar algún suplemento multivitamínico o complejo nutricional, te recomendamos antes consultar a tu médico.

Referencias bibliográficas:

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  • Huang HY, Caballero B, Chang S, Alberg A, Semba R, Schneyer C, Wilson RF, Cheng TY, Prokopowicz G, Barnes GJ 2nd, Vassy J, Bass EB. Multivitamin/mineral supplements and prevention of chronic disease. Evid Rep Technol Assess (Full Rep). 2006 May;(139):1-117.
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