Oligoelementos: qué son, para qué sirven y dónde se encuentran

Gracias a los oligoelementos pueden llevarse a cabo funciones metabólicas esenciales para la vida.
Los oligoelementos son sustancias esenciales para el organismo y los podemos encontrar en todo tipo de alimentos.  

 

Los oligoelementos son sustancias esenciales, fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro organismo, ya que -como veremos en el apartado especialmente dedicado a ello- se encargan de intervenir en funciones digestivas, respiratorias o musculares, entre muchas otras.

Todos los oligoelementos se encuentran presentes en la alimentación que seguimos diariamente, de ahí que sea imprescindible seguir una dieta variada, equilibrada y sobre todo saludable. Pero, ¿para qué sirven los oligoelementos y en qué alimentos podemos encontrarlos? Te lo descubrimos en este artículo.

¿Qué son los oligoelementos? ¿En qué consisten?

Podríamos definir a los oligoelementos como bioelementos presentes en nuestro organismo en pequeñas cantidades, los cuales son fundamentales para la vida.

Son esenciales para nuestro organismo, ya que gracias a éstos se llevan a cabo distintas reacciones metabólicas y químicas esenciales para el cuerpo, además de participar activamente e intervenir en otras funciones de igual importancia. De ahí que su nivel disminuido o elevado puede causar problemas de salud. Y, sobre todo, de ahí que las cantidades máximas a consumir diariamente sean en realidad muy reducidas.

Básicamente consisten en metales o metaloides, presentes en el cuerpo en dosis tan pequeñas que son infinitesimales, imprescindibles para que el organismo humano pueda llevar a cabo distintos procesos.

A pesar de encontralos en pequeñísimas cantidades, esto no significa que no sean fundamentales. Al contrario, son esenciales al actuar como catalizadores de las diferentes reacciones bioquímicas que tienen lugar en el organismo.

¿Para qué sirven? Principales funciones

Se estima que existen alrededor de 70 oligoelementos, los cuales son esenciales para que el funcionamiento de nuestro organismo sea óptimo y adecuado. Entre sus funciones más importantes, nos encontramos con que actúan como reguladores, equilibrantes y catalizadores, interviniendo en una amplia variedad de funciones: digestiva, respiratoria, neurovegetativa e incluso muscular.

No obstante, para descubrir cuáles son sus principales funciones, es necesario conocer cuáles son los tipos más importantes. Son los siguientes:

1. Cobalto

Es fundamental para formar la vitamina B12, convirtiéndose en un componente esencial de esta vitamina. Entre otros aspectos, fomenta la formación y producción de glóbulos rojos, favorece la adecuada fijación de la glucosa en los tejidos, dilata los vasos sanguíneos y reduce la presión arterial.

Lo encontramos en los cereales integrales, legumbres, cebolla, sésamo, arroz y el ajo.

2. Cobre

Es un oligoelemento que ayuda naturalmente a estimular el sistema inmunitario. Además, actúa como un elemento integrador entre la vitamina C, el zinc y el hierro. Es esencial para la producción de energía, como regulador de distintos procesos hormonales, y fundamental para el cerebro.

Lo podemos encontrar en el pescado, moluscos, crustáceos, hígado, guisantes, lentejas y vegetales verde.

El cobre es un oligoelemento esencial para el sistema inmunitario que podemos encontrar en pescados y mariscos.

3. Cromo

Es un oligoelemento que mientras que favorece la entrada de glucosa en las células, potencia la acción de la insulina, permitiendo la regulación de la glucosa. Por ello, es un nutriente popularmente muy conocido como “adelgazante”, por convertirse en un estimulante de la quema de grasas.

Podemos encontrar cromo en carnes magras, hígado, riñones, algas marinas, berros, hortalizas y cítricos.

4. Flúor

Ayuda a evitar la aparición de la osteoporosis, participando de forma muy beneficiosa en el crecimiento. Además, previene la formación de caries gracias a que mantiene en unas condiciones óptimas el esmalte presente en los dientes.

Podemos encontrarlo en las verduras, hortalizas, legumbres, cereales integrales, pescado, marisco y té (principalmente té negro).

5. Hierro

Es, probablemente, uno de los oligoelementos más populares y conocidos, al igual que el flúor o el zinc. En el caso particular del hierro, se trata de un nutriente fundamental para que los pulmones puedan captar oxígeno y luego transportarlo a todas las células del organismo. Por ello, es fundamental para la composición de los glóbulos rojos (de manera que si existe una falta de hierro puede surgir anemia), para determinados procesos cerebrales y para la producción de energía.

Podemos encontrar hierro en la carne, pescado, hígado y riñones. Además, también lo encontramos en las legumbres (habichuelas, haba y soja), frutos secos, espinacas, pan y cacao.

6. Magnesio

Es un oligoelemento esencial para la conservación tanto de las células como de sus membranas, el adecuado metabolismo de los huesos, para la función de los músculos, y además es imprescindible para que nuestro organismo pueda llevar a cabo la síntesis de más de 100 enzimas.

Lo encontramos en hortalizas, frutos secos, cereales como el arroz integral, mijo y legumbres.

7. Manganeso

Es fundamental para los huesos, para regular los niveles de azúcar en la sangre y los diferentes neurotransmisores cerebrales, y para mantener óptimas las funciones reproductoras.

Podemos encontrar manganeso en hortalizas, pan integral, lácteos y derivados, frutos secos y crustáceos.

Las hortalizas son alimentos ricos en todo tipo de oligoelementos. 

8. Selenio

Se trata de un oligoelemento indispensable para la vista porque evita la aparición de cataratas, nos ayuda a proteger nuestro sistema cardiovascular, y ademá actúa como un antioxidante natural.

Lo podemos encontrar en determinadas carnes (vacuno, cerdo y aves), cereales integrales, germen de trigo, levadura de cerveza, cítricos como el limón y la naranja, setas, verduras y ajo.

9. Yodo

Es un oligoelemento que interviene en el metabolismo basal y participa en la producción de las diferentes hormonas tiroideas. Por ello influye en el crecimiento y en la maduración del organismo.

Podemos encontrarlo en carnes magras, pescados, algas marinas, huevos, lácteos y derivados, cebolla, cítricos (naranja y limón), piña, frutos secos y hortalizas de hoja verde.

10. Zinc

Es esencial para la reproducción humana, concretamente para la fertilidad masculina, al intervenir en la formación de espermatozoides. También desempeña un papel esencial en la producción de insulina, en la defensa de nuestro sistema inmunitario, y a la hora de mantener unas adecuadas funciones psicológicas.

Lo encontramos en las pipas de calabaza, hortalizas de hoja verde, legumbres, pan integral, lácteos y derivados, frutos secos como las nueces, carnes de vaca y cerdo, ostras y en el hígado.

Además, también existen otros oligoelementos igual de esenciales para nuestro organismo, como:

  • Níquel: Favorece la absorción del hierro e interviene en el metabolismo de los glúcidos.

  • Silicio: Es un catalizador para la hidrogenación, deshidrogenación y oxidación de los compuestos orgánicos.

  • Vanadio: Potencia activamente la actividad de la insulina.

 

Referencias bibliográficas:

  • Hans Konrad Biesalski, Peter Grimm. Texto y Atlas de Nutrición. 2016. Editorial Elsevier.

  • Ph. Dorosz. Tabla de vitaminas, sales minerales, oligoelementos (Tablas de alimentos). 2008. Hispano Europea.
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