Viviendo La Salud

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: viviendolasalud@oblivionmedia.net

Piernas cansadas: por qué ocurre, remedios y ejercicios para aliviarlas

Las piernas cansadas puede producir un molesto dolor que puede ser aliviado con remedios caseros o con ejercicios.
Las piernas cansadas se caracterizan por provocar una sensación de dolor sordo en quien las sufre. 

 

Acabar la jornada diaria con las piernas cansadas es algo es experimentan una gran cantidad de personas, sobre todo en esta época de calor. La mala circulación, pasar muchas horas sentado, el sobrepeso o la simple genética, pueden jugar en nuestra contra a la hora de padecer molestias en las piernas.

Existen cremas, geles, fármacos y remedios naturales que pueden aliviar la pesadez en las piernas. Sin embargo, antes que nada, deberemos saber cuál es la causa. Para ello, dedicaremos este artículo a descubrir qué son las piernas cansadas, cuáles son sus causas y remedios y ejericicios para aliviar las molestias que estas producen.

¿Qué son las piernas cansadas?

La sensación de piernas cansadas es una condición muy común entre la población, sobre todo en las mujeres, ya que se estima que una de cada cuatro mujeres en el mundo las padecen.

Aunque cualquier persona puede experimentar los síntomas de la pesadez de piernas, estos suelen aparecer con mayor probabilidad e intensidad a medida que envejecemos. Además, la genética, el sobrepeso o pasar muchas horas sentado, también son factores de riesgo a la hora de sentir las molestias de esta afección.

En cuanto a los signos y síntomas de las piernas cansadas, estos suelen incluir sensación de pesadez, dolor muscular y articular y piernas hinchadas, entre muchos otros. Aunque estos síntomas no suelen ser severos ni tampoco un motivo de preocupación, si no desaparecen o se experimentan con mucha frecuencia pueden ser un indicador de un problema de salud más serio.   

¿Cuáles son las causas?

La mayoría de personas, en algún momento de nuestras vidas, hemos experimentado la desagradable sensación y las molestias que producen. Las piernas y los pies cansados se caracterizan por provocar una especie de dolor sordo que nos dificulta ponernos en pie, caminar y cualquier movimiento que implique a las extremidades inferiores.

Existen varias causas o motivos que facilitan el riesgo de padecer piernas cansadas. Estos son:

  • Un sobreesfuerzo en las extremidades inferiores

  • Permanecer sentado durante largos periodos de tiempo

  • Usar un calzado incómodo

  • Deficiencia nutricional

  • Mala circulación

  • Embarazo

  • Artritis

  • Obesidad

  • Vejez

Algunas personas son más propensas a sufrir dolor de piernas debido a la naturaleza o las condiciones de su trabajo, lo cuales le obligan a permanecer muchas horas sentadas, en un posición específica o, por el contrario, caminando mucho.

En otras ocasiones, este cansancio puede deberse a una condición subyacente, por lo que si las molestias perduran o se vuelven insoportables, es recomendable acudir a un médico especialista.

El sobrepeso y el sedentarismo son dos de las principales causas de las piernas cansadas. 

Remedios caseros para aliviar la pesadez

Independientemente de la causa, la sensación de las piernas cansadas puede ser muy desagradable. Así que lo mejor es recurrir a alguno de los numerosos remedios que existen para esta afección, desde analgésicos tradicionales, hasta cremas y geles con efecto frío/calor que alivian el dolor y la pesadez de las piernas.

Si somos de las personas que prefieren las alternativas más naturales, existen una gran variedad de remedios que resultan de suma eficacia y utilidad. No obstante, deberemos empezar por hacer modificaciones saludables en nuestra dieta y acostumbrarnos a realizar un poco de ejercicio aeróbico, si queremos evitar los síntomas o que estos sean menos intensos.

Algunos de los remedios caseros o naturales para las piernas cansadas son:

1. Masajes con aceites

Los masajes con aceites esenciales son muy efectivos para estimular la circulación, aliviar el dolor y disminuir la tensión muscular. Además, podemos utilizar aceites con propiedades relajantes, como la lavanda, para así potenciar los efectos relajantes del masaje.

Para ello necesitaremos un poco de aceite de masaje, o bien elaborar nuestro propio aceite con aceite de oliva, aceite de lavanda, de manzanilla o de geranio. A continuación, masajeamos las piernas y los pies con movimientos circulares, ascendentes y descendentes, realizando tanta presión como podamos.

Un pequeño truco es calentar un poco el aceite de masaje para que el calor ayude a reducir la tensión y potenciar así los efectos beneficiosos de estos.

2. Calor

Como decíamos en el punto anterior, el calor ayuda a relajar los músculos cansados de las piernas y también alivia el dolor, aumentando el flujo de sangre en el área en la que se aplica.

Si no tenemos aceites, o simplemente estamos demasiado cansados para darnos un masaje, podemos empapar una toalla no muy grande en agua caliente, escurrirla y colocar la toalla sobre las piernas cansadas hasta que alcance la temperatura ambiente. A continuación, volvemos a repetir el proceso.

Otras opciones similares son las almohadillas térmicas o las bolsas de agua calientes. No obstante, tenemos que ir con cuidado y vigilar la temperatura, ya que una temperatura muy alta puede provocarnos pequeñas quemaduras.

3. Hielo

Aunque pueda parecer paradójico, teniendo en cuenta los consejos anteriores, el hielo es otra buena opción para proporcionar alivio al dolor y la hinchazón en las piernas cansadas. Para ello, colocaremos bolsas de hielo picado, o hielo envuelto en una toalla, en la zona afectada. A continuación, masajeamos con movimientos circulares.

4. Aceite de eucalipto, menta y clavo

El aceite de eucalipto tiene propiedades analgésicas y espasmolíticas que ayudan a aliviar el dolor de piernas,, al igual que el aceite de clavo. Además, unido a las propiedades antiinflamatorias del aceite de menta, resultan una combinación ideal para aliviar las piernas cansadas.

La forma correcta de utilizarlos es mezclar estos tres aceites con agua caliente y mantener las piernas en remojo durante 10-15 minutos como mínimo. Podemos repetir esto dos o tres veces a la semana para mantener el alivio de los síntomas.

Los masajes con aceites esenciales son un buen remedio casero para aliviar el dolor de las piernas pesadas. 

5. Baño de sal y bicarbonato de sodio

Los baños de sal ayudan a mejorar la circulación de la sangre y relajan la musculatura. Si a esto añadimos las propiedades antiinflamatorias del bicarbonato, podemos convertir un baño en una experiencia todavía más relajante y muy eficaz para aliviar las piernas cansadas.

Para ello, agregamos unas cucharadas de sal y bicarbonato en el agua tibia y remojamos las piernas durante, al menos, 15 minutos. Si padecemos molestias en las piernas, podemos recurrir a este remedio siempre y cuando sea necesario.

6. Cepillados en seco

El cepillado en seco mejora la circulación, tonifica los músculos y calma y reduce las sensaciones de dolor y fatiga. Con la ayuda de un cepillo de cerdas suaves para el cuerpo, cepillamos nuestras piernas comenzando desde los pies y realizando movimientos circulares durante 10-15 minutos.

7. Levantar las piernas

Mantener las piernas y pies elevados favorece la circulación a ayuda a eliminar la tensión muscular. Al acostarnos, podemos colocar una almohada en los pies para levantar un poco las piernas mientras dormimos. Otra opción es acostarnos en el sofá con las piernas levantadas sobre el respaldo, manteniendo esta postura durante unos 10 minutos.

8. Ejercicios para piernas cansadas

Aunque puede que, debido al cansancio y el dolor, no nos sintamos con fuerzas de realizar ningún ejercicio físico. Podemos llevar a cabo uno sencillos trabajos que nos ayudarán a sentir las piernas mucho más descansadas y relajadas. Estos son:

  • Realizar un masaje a las piernas con la ayuda de una pelota pequeña o un rodillo para para masajes. Además, si estos objetos están fríos, aumentará la sensación de bienestar.

  • Sentados, hacemos rodar una pelota pequeña debajo de nuestros pies, ejerciendo un poco de presión.

  • Colocar objetos pequeños en el suelo i intentar cogerlos con los dedos de los pies.

 

 

Comentarios