Reflexología podal: puntos y beneficios de la reflexoterapia

Descubrimos los beneficios de la reflexología podal y los puntos de masaje de la reflexoterapia.
A la reflexología podal se le atribuyen diferentes beneficios para la salud. 

 

Los pies es una de las partes más importantes de nuestro cuerpo y además es donde se encuentran los puntos reflejos de nuestros órganos. La reflexología podal es una terapia que consiste en aplicar presión en los pies para producir cambios en el dolor y generar beneficios en otras partes del cuerpo.

Son muchos los beneficios atribuidos a la reflexoterapia podal. La mayoría de las personas que se someten a un masaje de pies de reflexología se sienten muy relajados y notan mejoras en su estado de salud.

A lo largo de este artículo, descubrimos qué es la reflexología podal, la diferencia con un masaje de pies, los puntos de masaje y las áreas correspondientes, así como para qué sirve y los beneficios de la reflexoterapia.

¿Qué es la reflexología podal?

La reflexología podal consiste en una forma de terapia corporal que tiene como teoría la existencia de determinados puntos o áreas reflejadas en los pies y las manos que están conectadas energéticamente a órganos específicos y partes del cuerpo determinados a través de canales de energía.

La reflexoterapia consiste en aplicar presión en las áreas reflejas, para así poder eliminar los bloqueos de energía y promover la salud en el área del cuerpo relacionada. El objetivo de la reflexología es liberar el estrés y la congestión del sistema nervioso y equilibrar la energía de una persona. Una sesión de este tipo de práctica puede ser general o puede centrarse en áreas problemáticas específicas.

La reflexología no es un tratamiento médico ni trata enfermedades específicas. Cada cuerpo responde de manera diferente y es posible que no notemos ninguna mejora después de la primera sesión. En una sesión el profesional nos puede hacer masajes en las manos, los pies, las orejas o una combinación. La mayoría de las sesiones duran entre 30 y 60 minutos.

En la reflexoterapia podal se trabajan todas las áreas del pie. Según la teoría, trabajar todo el pie abre vías nerviosas y bloqueos y promueve la relajación de todo el cuerpo.

Diferencias entre la reflexología podal y el masaje de pies

Aunque en un masaje de pies podremos sentir lo mismo que en un tratamiento de reflexología podal, en la reflexoterapia se trabajarán las áreas para promover una respuesta de curación en los órganos correspondientes. En cambio cuando nos realizan un masaje de pies nos manipularán los músculos y otros tejidos blandos para mejorar la circulación, aliviar el dolor y curar las lesiones en el área o para inducir la relajación general.

¿Cuáles son los puntos correspondientes del pie?

Casi todas las áreas del cuerpo tienen un punto de reflexología correspondiente en el pie. La aplicación de presión en una área del pie puede afectar el funcionamiento del órgano correspondiente. El pie derecho corresponde a los órganos del lado derecho del cuerpo y el pie izquierdo a los órgano de la parte izquierda del cuerpo.No todos los profesiones están de acuerdo con la ubicación exacta de los puntos reflejos, pero hay un acuerdo general cuando se trata de los puntos principales.

La reflexoterapia podal no se basa en pruebas científicas, por lo que se necesita más investigación para demostrar los hechos concretos, pero la documentación científica apunta la existencia de vínculos entre los órganos internos y ciertos puntos en la piel.

A continuación os detallamos algunos puntos de la reflexología podal, con las áreas reflejas y sus correspondientes partes del cuerpo:

  • Las puntas de los dedos reflejan la cabeza.

  • El corazón y el pecho están en la parte inferior del antepié.

  • El hígado, el páncreas y el riñón se encuentran en el puente del pie.

  • La parte baja de la espalda y los intestinos se reflejan en el talón.

Según los reflexólogos, la presión sobre los puntos reflejos también ayuda a equilibrar el sistema nervioso y a estimular la liberación de endorfinas que ayudan a reducir el dolor y el estrés.

Áreas principales de la reflexoterapia

Tal y como hemos visto en el punto anterior, existen algunas áreas básicas de reflexología en las plantas de cada pie. Es importante conocerlas para así poder realizar correctamente el masaje en los pies.

1. Cabeza y cuello

El área de la cabeza y el cuello abarca los cinco dedos de los pies. En esta área encontraremos los puntos correspondientes a los senos nasales, ojos, oídos, etc.

2. Columna vertebral

La columna vertebral, que se extiende por el interior de cada pie, se encuentra ubicada donde los dedos de los pies se conectan con el resto de nuestro pie. Esta es la zona de la reflexología podal más importante. Podemos considerarla como una vía de comunicación entre nuestro cerebro y nuestros nervios, huesos y músculos.

3. Pecho

El área del pecho se encuentra en la parte baja del antepié, antes del puente. Esta área es generalmente de un color más oscuro que la mitad del pie. Se asocia con los pulmones, hombros, etc.

4. Cintura

La línea de la cintura se encuentra donde el pie es más ancho. Esta sección se relaciona con el estómago, el hígado, los intestinos, etc. y generalmente es de un color más claro.

5. Zona pélvica

La zona pélvica se encuentra en el talón. Es típicamente de un color más oscuro, como el área del pecho del pie. Esta zona del pie corresponde a las piernas y a los glúteos.

En la reflexología podal se aplica presión en diferentes puntos del pie.

 

¿Cuáles son los beneficios de esta práctica?

Los reflexólogos creen que la salud general comienza en nuestros pies y sube por el cuerpo. Los beneficios del masaje en los pies son infinitos. Aunque no se a demostrado científicamente lo que realmente nos puede aportar la reflexoterapia, tanto los profesionales como los pacientes afirman que la reflexología puede generar diversos beneficios para nuestra salud.

Por ejemplo, afirman que un masaje en los pies nos ayuda a curar resfriados y dolencias menores y a prevenir y curar determinadas enfermedades y prevenir lesiones deportivas. También puede tratar con éxito las alergias cutáneas.

Según la teoría, con la reflexoterapia podal podemos aumentar nuestra energía y aliviar el estrés, el dolor y la ansiedad, así como las migrañas y dolores de cabeza. Los pacientes también aseguran que con la reflexología podal se alivia el dolor de la quimioterapia y del postoperatorio de cirugías.

Otro de los beneficios de la reflexoloterapia es que mejora nuestra circulación sanguínea y linfática y estimula la actividad de los órganos internos. También mejora los desórdenes digestivos y la disfunción hepática, así como los desequilibrios hormonales.

A las mujeres embarazadas les ayuda a aliviar la presión sobre piernas y pies y las que padecen síndrome premenstrual también encuentran alivio con la reflexología podal.

Sin embargo, los beneficios de la reflexoterapia podal no son puramente físicos. Un buen masaje de pies también puede mejorar nuestro estado mental y emocional. Los pacientes que acuden a una sesión de reflexología también buscan relajación y alivio del estrés.

¿Cómo es una sesión de reflexoterapia podal?

Una sesión de reflexoterapia tiene una duración de entre 30 y 60 minutos. Primero se proporciona el historial médico y se informa del estado de salud y el estilo de vida que practicamos. El reflexólogo utilizará esta información para personalizar la terapia.

Después el paciente se quitará los calcetines y los zapatos y se sentará en una silla reclinable o en una mesa de masaje. En ese momento el reflexólogo evaluará los pies y estimulará varios puntos para identificar las áreas de sensibilidad o tensión.

El terapeuta realizará movimientos rápidos y masajes para calentar las manos y los pies. Luego nos aplicará presión en el dedo o en el pulgar del pie mediante técnicas de reflexología. También se pueden utilizar lociones y aceites, y el reflexólogo puede usar instrumentos como bolas, cepillos y clavijas.

Referencias bibliográficas:

  • Willis, P. A. U. L. I. N. E. (2005). Manual de reflexología. Barcelona: Timun Mas.

  • Gómez, Á. V. (2000). Una revisión sobre la efectividad de la reflexología. Medicina Naturista, (1), 9-16.

  • Stormer, C. (2005). Reflexología podal. Editorial Paidotribo.

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